
Luisa María de Padilla y Manrique
Narradora, poeta y dramaturga
Luisa de Padilla nació en 1590 en Burgos, donde pasó su infancia. De familia noble, casó en 1605 con el Quinto Conde de Aranda, Antonio Jiménez de Urrea, convirtiéndose en condesa de Aranda, y se trasladó a Épila, Zaragoza, donde vivió hasta su muerte en 1646. Mujer muy inquieta intelectualmente y favorecida por una vida acomodada, participó activamente en los círculos literarios. No tuvo problemas para publicar ya que pertenecía a la aristocracia, por ello pudo tratar en sus obras un tema tan cercano a la política como el papel de la nobleza, pese a ser mujer. En sus dos primeras obras publicadas, en 1637 y 1639, ocultó su identidad por el recelo del mundo editorial, que no se arriesgaba a divulgar su nombre como mujer. Ella lo exigió sin embargo imponiéndose como se ve ya en las obras a partir de 1640, pues aparece con apellidos propios e incluso con los títulos nobiliarios, seguramente para incrementar el prestigio familiar, reconocida ya como autora consagrada. Publicó seis obras destinadas a reformar y servir de guía a la nobleza de su tiempo.

Burgos, 1590-Épila, Zaragoza, 1646. Prolífica prosista, interesada por los estudios históricos y arqueológicos muy reconocida en su época, rompió moldes respecto a las otras mujeres de su entorno y desarrolló una notable función social.