Legados de Mujeres Aragonesas de los siglos XIX y XX

María Moliner Ruiz

Bibliotecaria y lexicógrafa

 

María Juana Moliner Ruiz nació en Paniza, Zaragoza, el 30 de marzo de 1900. A sus cuatro años la familia se traslada a Madrid y allí estudia en la Institución Libre de Enseñanza, igual que sus hermanos Enrique y Matilde. En 1914 su padre, médico rural, se marchó a Argentina abandonándolos. La madre, sin recursos, regresa en 1915 con los hijos a Zaragoza. La familia saldría adelante gracias a la ayuda económica de María, que se dedicó a dar clases particulares de latín, matemáticas e historia. Estas duras circunstancias fueron fundamentales en el desarrollo de su personalidad. En Zaragoza pasa como alumna libre al Instituto General y Técnico de Zaragoza, concluyendo el bachillerato en 1918. En 1921 se licenció en la Universidad de Zaragoza en Historia con las máximas calificaciones y Premio Extraordinario. En su curso había 6 mujeres. En 1922 gana las oposiciones del Cuerpo Facultativo de Archiveros Bibliotecarios y Arqueólogos, y en 1924 ingresa en el Archivo de la Delegación de Hacienda en Murcia, siendo la primera mujer que impartió clase en su Universidad. Allí conoce al que será su marido, Fernando Ramón y Ferrando, catedrático de Física y de ideología liberal como ella. María Moliner como bibliotecaria, republicana y defensora de la lectura pública, entiende la cultura como vehículo para la regeneración de la sociedad y tiene un objetivo: combatir el analfabetismo y por ello alentar la lectura es su gran empresa. De 1929 a 1939 María se entrega a participar en la política bibliotecaria nacional para extender la cultura a la población, escolarizar y alfabetizar al país, tarea organizada a través de las llamadas Misiones Pedagógicas de la República. María concibe la lectura y el aprendizaje como una necesidad para la España del momento y crea una red de 150 bibliotecas rurales que hacen accesible la lectura para todos.

Con la derrota del bando republicano en la Guerra Civil española se clausura el proyecto y María y su marido son depurados y castigados por su ideología, como otros muchos intelectuales. Entonces, ejerciendo un trabajo rutinario, le acecha a María Moliner ‘la melancolía de las energías no aprovechadas’, como dice ella misma, y con 52 años comienza un Diccionario de Uso del español, porque entiende que es preciso elaborar una herramienta para la comprensión y el manejo de las palabras mejor y más pegado al uso que el de la Real Academia Española.

Invirtió en ello 15 años. Con su Diccionario revoluciona el uso de las palabras que habían sido definidas desde la estructura de lo masculino, aportando un nuevo orden. Murió en Madrid, el 22 de enero de 1981, antes de cumplir los 81 años.

MARÍA MOLINER RUIZ

Paniza, Zaragoza, 1900-Madrid, 1981.
Brillantísima intelectual apasionada del estudio de las palabras.
Su vocación por el conocimiento se acompañó de un tesón indestructible y un profundo amor a la cultura. Defendió con fe que la educación es el mejor instrumento para el desarrollo de los pueblos.
Autora del Diccionario de Uso del Español.