Legados de Mujeres Aragonesas de los siglos XIX y XX

Marian Arcal Arcal

Escritora y pintora

Cursó sus primeros estudios en su pueblo natal hasta que se trasladó a Zaragoza. En esta ciudad conoce a Armando Ruiz Lorda (Zaragoza, 1904-1991), formado en la Escuela de Artes de Zaragoza y Barcelona, y vuelto a Zaragoza después de la Guerra Civil. A sus 23 años contrae matrimonio en 1942 con Armando, de entonces 38 de edad, acompañándolo en su carrera escultórica, también como musa. En Zaragoza están relacionados con el ambiente cultural más importante y Armando especializado en el género de retratos, recibe numerosos encargos institucionales y está presente en los certámenes oficiales más prestigiosos de la época. Con su gran sensibilidad, Marian se introduce poco a poco en su propia investigación artística en la pintura y la escritura de textos privados. En 1951 el matrimonio se traslada a Madrid, ambos decididos a intentar que se abra paso en la capital su obra escultórica basada en el retrato. Sin perder sus lazos con Zaragoza, permanecerían 27 años en Madrid, consolidando una trayectoria que se jalonaría con importantes trabajos y premios en salones artísticos.

Marian sirve de modelo al escultor y de ella es de quien más retratos realiza a lo largo de su vida artística. En ellos pueden observarse los cambios fisonómicos que con el paso del tiempo experimentó ella, y la evolución de estilo con el barro que realizó el artista alcanzando una expresiva soltura y gran precisión en la captación de sus rasgos.

En ese tiempo, y apoyando la carrera escultórica de su marido, Marian trabajó en la tienda que la marca Loewe poseía en el Hotel Palace de Madrid y llegó a encargada, mientras ensayaba de forma privada textos en prosa y poesía. Finalmente, realizó una colección de relatos que publicó en 1969 como un libro bajo el título Veinte relatos monegrinos. Los relatos están ambientados en sus recuerdos ligados a los Monegros, su comarca natal, y fueron muy celebrados por la crítica. En 1978 regresan a Zaragoza.

Además de mantener su interés literario como narradora y Poeta, Marian realizó numerosos textos para catálogos de los trabajos expositivos de Armando, a la vez que profundizaba en su faceta de pintora con obras al óleo de bodegones y paisajes rurales basados en la memoria de sus paisajes natales.

Después de la muerte de su marido en 1991, Marian se dedicó a reivindicar su obra escultórica luchando para mantener viva su memoria y la importancia de su obra. En 1992, veintitrés años después de la publicación de sus Veinte relatos monegrinos, se realizó una reedición ampliada con siete cuentos más que completan la 'galería de figuras exentas', como lo definió el prof. Calvo Carilla en su estudio para la Universidad de Zaragoza. Uno de estos relatos lo recogió Ana María Navales para la Antología de narradores aragoneses contemporáneos de 1980.

MARIAN ARCAL ARCAL

Bujaraloz, Zaragoza, 1919- Zaragoza 1999.
Autora del libro Veinte relatos monegrinos, sobre sus recuerdos de infancia.
Su pasión fue acompañar la carrera escultórica de su marido, al que sirvió de musa y modelo.