Haron El Omari
Me llamo Haron y tengo 20 años.
A los 13 años decidí apuntarme a rugby y desde ese día hasta hoy sigo enamorado de este deporte. Es para mí una bomba de dopamina que se diría en Psicología, titulación que estoy estudiando en la UNED actualmente. El rugby es uno de los pilares de mi vida. He podido disfrutar de competir a nivel autonómico con la selección aragonesa e incluso a un nivel de alto rendimiento en un contexto internacional, llegando a ser semiprofesional actualmente en mi club.
Cuando supe que el Mundial de Rugby se celebraría en Francia, el país vecino, no podía dejar de imaginarme siendo parte de esa experiencia. Así que, cuando Zaragoza Joven me ofreció la oportunidad de ser voluntario en Toulouse dentro de sus Programas Europeos, no lo pensé dos veces. A pesar de las dudas, (mi primer voluntariado, un idioma que no dominaba, un viaje al extranjero…), el amor por este deporte fue más fuerte. Este viaje superó totalmente mis expectativas. Vivir en Toulouse fue un sueño ya que este deporte forma parte de su cultura.
Durante el voluntariado construí amistades de diferentes países que aún conservo, mejoré bastante mi forma de hablar inglés o francés e incluso crecieron mis ganas de explorar y aprender en general. Crecí como persona.
Este voluntariado me demostró que enfrentar los miedos es el primer paso hacia los sueños. Hoy sé que mi pasión por el rugby no solo está en el campo, sino también en cada experiencia que me conecta con este deporte. Toulouse fue mucho más que un destino: fue la ciudad donde confirmé que el rugby siempre será mi hogar.