Archivo-Biblioteca-Hemeroteca

Galería de imágenes

Puerta de Toledo (desaparecida), Zaragoza. [1867]

A.M.Z. Sign. 0907. Puerta de Toledo (desaparecida), Zaragoza. [1867]

A.M.Z. Sign. 0907. Arcos y puertas de la ciudad.- Entrar o salir de Zaragoza era tan sólo una costumbre para sus moradores, pero es evidente, que durante mucho tiempo, Zaragoza no dejó indiferente al viajero, al extraño que llegaba hasta aquí y cruzaba sus puertas. Las crónicas nos hablan de manera bien diferente a lo largo del tiempo. La ciudad, según los testimonios de sus visitantes, era hermosa en época medieval, conoció su momento más álgido a lo largo del siglo XVI, en el XVII acusó la expulsión de los moriscos, durante el siglo XVIII el llamado ?partido aragonés? consiguió influir notablemente en las decisiones del Estado, la ciudad contó con grandes líderes, destacó la personalidad de don Ramón de Pignatelli y Moncayo que pudo llevar a cabo gigantescas iniciativas con frutos muy positivos. Tras la Guerra de la Independencia la población quedó diezmada, la trama urbana quebrada con grandes cuadros de destrucción, su recuperación, tras la barbarie francesa, fue larga en el tiempo y muy dura hasta el último tercio de siglo que surgió una nueva generación decidida y comprometida por convertir la ciudad en una urbe moderna. La puerta de Toledo, abierta en el muro romano en el costado occidental, conservó desde época romana hasta 1848, en que se derribó, los dos torreones de piedra que la flanqueaban. Allí estuvieron la cárcel Real y la de la Manifestación desde 1440. Junto a la puerta se trasladó en 1210 por orden del rey Pedro II, el almudí o mercado del grano. A lo largo del siglo XIII, se forjó, frente a dicha puerta, el barrio de San Blas o de San Pablo.