Si pasas muchas horas delante del ordenador, si hablas habitualmente con el teclado o la pantalla, si llamas constantemente por teléfono sin tener un mensaje concreto que trasmitir, si tus facturas del teléfono son excesivamente elevadas, si notas que tus relaciones familiares se resienten por ello... leer este artículo te puede interesar.
Muchas personas, sobre todo jóvenes, han encontrado en las nuevas tecnologías, especialmente en Internet y los teléfonos móviles, las mejores herramientas para estar conectados con el resto del mundo sin necesidad de estar en contacto directo con el resto de personas. Es evidente las ventajas que ofrecen estos nuevos medios de comunicación, pero también pueden surgir problemas de conducta y relación con los demás si se hace un uso excesivo e indebido.
Cada vez son más las personas que pasan horas y horas en un chat, colgadas de un móvil o presas de un vídeojuego. Son víctimas de las denominadas adicciones psicológicas o adicciones sin sustancia.
Se trata de conductas adictivas que resultan placenteras, pero que no suponen el consumo de drogas. Encabezan la lista las nuevas tecnologías seguidas del juego patológico, la hipersexualidad y la dependencia de las compras. La preocupación de los especialistas se dirige fundamentalmente hacia el abuso de Internet y el uso compulsivo de los mensajes de móviles (SMS). Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una de cada cuatro personas sufre trastornos de conducta relacionados con las nuevas adicciones.
Dependencia, abuso, adicción o exceso, actualmente no existe una opinión unánime. Los expertos suelen coincidir en señalar que la adicción no es a Internet, sino a parte de los contenidos de la red. En cuanto al teléfono móvil, hay estudios que afirman que dos de cada mil personas pueden hacerse adictos al móvil o estar muy próximos a serlo. Para los profesionales de AIS-Atención e Investigación de Socioadicciones, la situación es tan preocupante que han apuntado la posibilidad de dotar a los móviles de un mecanismo que avise del consumo excesivo. Y es una realidad que ya hay personas en España tratándose de su adicción al móvil.
En un principio, navegar por Internet o usar el móvil son actividades de ocio, una forma de comunicación, de obtener información, pero el problema surge cuando estas actividades se realizan compulsivamente y para llenar el tiempo, pudiéndose generar una relación de dependencia con estas herramientas.
Dos variables que indican el grado de dependencia son el tiempo dedicado y los motivos de uso. En cuanto al tiempo dedicado a estas actividades, es excesivo si dificulta las relaciones con la familia y con los amigos, impide dedicar el tiempo necesario a estudiar, a trabajar o desempeñar actividades necesarias para llevar una vida normal. También hay que reflexionar cuando el móvil e Internet no se usan tanto para comunicarse, informarse o entretenerse sino para rellenar un tiempo vacío, porque no se sabe qué hacer, se siente uno insatisfecho y no se tienen otras alternativas para llenar el tiempo.
Además, un abuso de estas tecnologías puede traer consecuencias físicas y psíquicas.
Existen tres maneras de relacionarse con los videojuegos:
Y es que los videojuegos tienen un potencial adictivo similar al de las máquinas tragaperras.
Si después de leer estas líneas crees que tus compañeros y amigos abusan del móvil, Internet o los videojuegos, o incluso te ves a ti mismo reflejado, acude sin dudarlo a consultar qué te está pasando o te puede pasar.
Normalmente nos parece que podemos controlar esta obsesión o necesidad de jugar ¡Esto es uno de los más significativos síntomas de enganche!.
Hablar con tus padres, profesores o especialistas puede evitar que un pequeño problema se trasforme posteriormente en algo más serio.
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