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El carril bici de Gran Vía es el más utilizado, con más de 3.000 usos diarios

18/10/2018.

El Ayuntamiento ha contabilizado los aforos de las tres principales vías ciclistas, distinguiendo por primera vez bicicletas y patinetes

En septiembre, el 96% de los usuarios de estas infraestructuras eran ciclistas y el 4% usaron patinete

Las cifras de uso del carril bici de Gran Vía se equiparan a las de otras capitales españolas y europeas

El Ayuntamiento de Zaragoza ha comenzado a realizar aforos en los carriles bici de Gran Vía, Sagasta y Echegaray y Caballero, con objeto de crear una base de datos sobre el uso de las vías ciclistas de la ciudad. Los datos obtenidos en el primer conteo, realizado a finales del pasado mes de septiembre, permiten también conocer la incidencia que tiene la circulación de patinetes eléctricos, que en los últimos meses ha experimentado un notable crecimiento.
Estos primeros datos arrojan como resultado que el carril bici de Gran Vía registra una intensidad de 3.191 usuarios diarios, de los que 136 son patinetes y 3.045 bicicletas. Esta cifra sitúa a la vía ciclista paralela al tranvía como la más utilizada de Zaragoza, entre las de mayor densidad de España, y a la altura de cifras europeas.

Los otros puntos en los que se han comenzado a realizar mediciones son la ribera del Ebro en Echegaray y Caballero, donde se registran 2.040 usos diarios (de los que 80 son de patinetes y 1.960 bicicletas) y el recientemente implantado carril bici de Paseo Sagasta, que registra 809 usos, de los que 786 son bicis y 23 son patinetes.

El porcentaje de usuarios de patinete sigue creciendo, tanto a nivel privado como a través de empresas de movilidad compartida, que suman ya en Zaragoza más de 300 vehículos, por lo que la cifra media de uso, que está en torno al 4%, podría incrementarse en los próximos meses.

Estos aforos han sido realizados por el Servicio de Movilidad mediante un sistema manual a través de las cámaras de control de tráfico. Durante varios meses se pusieron a prueba otros sistemas como las espiras, pero de momento han sido descartados ya que no se consideran de utilidad para detectar el paso de algunos tipos de usuarios como los patinetes, y además arrojaban datos erróneos al recoger vibraciones del tranvía u otros vehículos pesados.