Cultura

Mural del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón

Autor/es
LASALA, José Luis(Pintor )
Emplazamiento
Trasera de la Casa de los Torrero, Sede de Zaragoza del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón (visible desde la calle Espoz y Mina)
Periodo
[1976-2000] Último cuarto del siglo XX
Materiales
Pintura plástica (Feb Reveton)
Dimensiones
28 x 30 m aproximadamente
Cronología
realizado en 1977, y en 2010 desaparece de la vista del público por la construcción de un edificio en el solar situado tras la Casa de los Torrero
Promotor

Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón

Manuel Fernández e Isabel Elorza García (arquitectos encargados de la rehabilitación del inmueble)

 

Propietario
Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón
Crónica
El C.O.A.A. encargó en 1976 la rehabilitación de su sede a los arquitectos Manuel Fernández e Isabel Elorza García, con la intención de adaptar el palacio a las nuevas necesidades y los usos. Aunque en su proyecto de rehabilitación abordaban únicamente cuestiones de tipo constructivo, la intención de adoptar una fórmula estética para la trasera del inmueble estuvo presente desde el comienzo del proyecto, conscientes del impacto negativo causado por este elemento. Se barajaron las diversas soluciones que, con un coste económico moderado, podían contrarrestar su presencia, inclinándose por la realización de un gran mural con la carta de colores de pintura de exteriores que la marca de pintura Feb Reveton suministró de manera totalmente gratuita. Fernández y Elorza García no querían que fuera únicamente una solución estética, sino que su interés era darle un tratamiento artístico con el que, además, acercar la creación contemporánea a la sociedad. Para ello recurrieron al pintor José Luis Lasala que, de una manera totalmente gratuita, accedió a diseñar el mural para la trasera del C.O.A.A.
Comentarios
José Luis Lasala concibió el mural como una abstracción geométrica construida a base de planos de color a los que daba una disposición vertical y diagonal con la intención de crear un efecto ascendente en la composición y aligerar la sensación de pesadez transmitida por la potente volumetría del muro. Condicionado por el marco arquitectónico, Lasala no ideó la obra como una composición unitaria, sino como un gran mural multicolor compuesto por pequeños murales para cada uno de los paños que componían la trasera. El mural se conserva en la actualidad, mostrando además, un buen estado de conservación gracias al uso de la pintura especial para exteriores señalada, así como por su localización aislada que ha permitido mantenerla a salvo del vandalismo. A pesar de ello, la visión actual de la obra difiere de la original debido a la construcción de un bloque de viviendas que oculta una parte importante del conjunto e impide valorar la auténtica repercusión que el mural tuvo en su entorno. Sin embargo, gracias a la solución individualizada que Lasala aplicó en cada uno de los paños del muro, las consecuencias negativas son menores que si hubiera sido una composición unitaria sobre todo el muro. Este hecho pone de manifiesto la vulnerabilidad de la pintura mural en el espacio urbano, que no solo se ve afectada por los agentes que inciden directamente en la obra (atmosféricos o vandálicos), sino también por la acción del hombre en el entorno de la misma, algo que no sucede en el caso de la escultura, que recibe un tratamiento más privilegiado y respetuoso a este respecto.
Autor de la Ficha
Mª Luisa GRAU TELLO
Bibliografía
- AZPEITIA, Ángel, "Diálogo", en suplemento semanal de Heraldo de Aragón, 13 de marzo de 1977, p.16.
Clave Iconografía
Formas
Clave Materiales
Pinturas
Clave Temática
Arquitectura, Escenografía, Pintura