Microfilmación y Digitalización
Cómo máximos exponentes para la tarea de preservar contamos con estas dos técnicas. Cada una cubre unas necesidades específicas.
Desde la unidad de sistemas de reproducción de documentos se trabaja en la misma línea que muchas otras instituciones, nacionales e internacionales. En lo que se ha venido a llamar ?el enfoque híbrido/mixto? . Como mayores exponentes de los inicios en esta tendencia aceptada internacionalmente podríamos citar a las universidades de Cornell y de Yale.
"Conversión de material digital en microfilme"
http://www.library.cornell.edu/preservation/com/comfin.html
Conversión a digital partiendo de microfilme, el denominado Libro abierto (Open Book)
http://www.clir.org/pubs/reports/conway2/
El enfoque híbrido tiene la característica de ser flexible, pues no presupone preferir para el primer paso una o otra técnica: admite que se comience por el microfilme o por la reproducción digital, lo que nos deja las opciones abiertas a factores como el estado de los originales, nuestros recursos o la existencia de acciones anteriores (o actuales) que pudiesen haber creado copias en microfilme.
Actualmente el microfilme es el único medio que nos garantiza accesibilidad en el tiempo debido a su gran estabilidad tanto física como ante los cambios tecnológicos. El soporte digital es una herramienta imbatible como elemento de difusión, pero no como elemento de conservación ya que su punto débil es que lo que hoy sirve, mañana es anticuado. Es lo que se denomina obsolescencia digital y que todavía no se ha podido resolver.
http://www.library.cornell.edu/iris/tutorial/dpm/
¿En que consiste el enfoque híbrido?
Podemos microfilmar y luego el microfilme resultante se digitaliza mediante dispositivos automáticos. Garantizamos la conservación a largo plazo (microfilme) y la accesibilidad (digital).
Podemos digitalizar directamente y luego los ficheros resultantes se pasan a microfilme de 35mm mediante dispositivos automáticos. Hasta hace poco esta conversión sólo podía realizarse a rollos de microfilme de 16mm, pero la industria está muy cerca ya de poder garantizarnos rollos de 35mm con calidad (formato con mayores prestaciones para documentación histórica) partiendo de ficheros digitales. Garantizamos la conservación a largo plazo (microfilme) y la accesibilidad (digital).
Podemos digitalizar y microfilmar directamente y a la vez mediante el uso de cámaras híbridas. Garantizamos la conservación a largo plazo (microfilme) y la accesibilidad (digital).
En estos momentos desde la USRD nos decantamos por la primera opción por ser la más consolidada y por permitirnos actuar rápidamente, cubriendo tanto las necesidades internas de preservación como las necesidades de los usuarios.
La experiencia no está demostrando que ambas técnicas tendrán que convivir durante mucho tiempo, cuánto no lo sabemos. Imaginamos que en el futuro el mundo digital habrá resuelto el problema de la obsolescencia de software y hardware.
Esta misma experiencia nos indica que en el caso de la microfilmación la normalización existente nos permite tener claro los parámetros a usar (y a conseguir). En el caso de la digitalización no existen mecanismos universales que permitan, con las colecciones históricas, establecer parámetros técnicos generales. Cada proyecto que se inicie, además de informarse de lo avanzado en otros lugares, deberá establecer sus propios parámetros, de acuerdo con sus objetivos.
A este respecto puede servir de referencia lo aportado por la universidad de Cornell:
Sobre procedimientos de digitalización: Moving Theory into Practice: Digital Imaging for Libraries and Archives (Llevando la Teoría a la Práctica: Digitalización de Imágenes para Bibliotecas y Archivos) por Anne R. Kenney y Oya Y. Rieger (RLG, 2000).
Sobre normalización de parámetros para digitalizar, por ejemplo con lo que denomina el índice de calidad (QI) y que ya es aplicado por multitud de centros en todo el mundo.
http://www.library.cornell.edu/preservation/tutorial-spanish/conversion/conversion-04.html y siguientes.
Estamos llegando al final y he dejado de una manera intencionada el tema de la difusión. El motivo principal de esto es que muchas veces se pasa por alto la importancia que tiene lo que yo denomino "la difusión".
En la USRD siempre hemos dicho que nuestra misión es conservar y difundir, y por este orden. Y precisamente el entorno digital ayuda de manera muy importante a que esta difusión pueda llegar a todos los ciudadanos.
De la difusión dependerá en buena parte la valoración final que los usuarios realicen de nuestra tarea. Si pensamos en una difusión destinada a ellos, también será lógico que la manera de difundirlos cubra sobre todo sus necesidades. Un planteamiento muy útil es contar con la colaboración de los propios usuarios, ya que muchas veces no coincidimos institución y usuarios en dar el mismo significado a la palabra "utilidad".
Todos los esfuerzos que realicemos para ofrecer una imagen nítida, fidedigna y útil (entre otros muchos parámetros) serán pocos.
Desde la USRD hemos apostado por el uso de nuevos formatos (DjVu; http://www.lizardtech.es/solutions/doc/) que creemos ofrecen rapidez de consulta, calidad y versatilidad para buena parte del patrimonio documental que conservamos. Sólo el tiempo nos dirá si hemos acertado o errado en la solución adoptada.
A pesar de las innegables ventajas que presenta el formato DjVu para su uso en Internet e intranet, seguimos trabajando para que el mismo adopte elementos que a nuestro juicio pueden facilitar la consulta. Por ejemplo, mejoras en las opciones de impresión, en las de retoque pre-programadas (filtros), etc. Recordemos que es un formato abierto
(http://djvulibre.djvuzone.org/)
El entorno digital está avanzando tan rápidamente que incluso esto que estamos viendo ya casi está anticuado. ¿Qué nos depara el futuro? Cosas tan interesante como el denominado negativo digital (DNG) http://www.adobe.com/products/dng/main.html con el formato RAW nos acercan cada vez más a lo que denominábamos al inicio como "el enfoque híbrido".
¿Qué seleccionamos para ser microfilmado/digitalizado?
Cuando estamos en una institución con un importante patrimonio documental o bibliográfico y debemos garantizar su permanencia para el futuro la experiencia nos dicta que los criterios utilizados para esa selección coincidirán con alguna de estas razones:
Por la gran importancia histórica que tenga el documento.
Por estar muy deteriorados. Este suele ser uno de los factores más tenidos en cuenta en nuestros centros.
Por presentar un volumen muy alto de consultas.
Raros o únicos, con riesgo de perdida o robo.
Excesivamente voluminosos.
Documentos específicos diseminados en varias series (reproducción selectiva).
Por tener un gran valor económico.
Habitualmente los documentos a reproducir suelen presentar una combinación de estos motivos: valiosos y muy consultados o muy consultados y deteriorados, etc.
No debemos finalizar sin remarcar que además de las técnicas de microfilmación y digitalización el uso de la fotografía, tanto la química como la digital, suponen un gran aliado para la consecución de los fines marcados desde un principio: la preservación del patrimonio documental, bibliográfico y hemerográfico conservado en el Palacio de Montemuzo.
Palacio Montemuzo. Calle Santiago, 34. 50071 Zaragoza. Fax: 976 200602. Tel. 976 721256.
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