
El ámbito geográfico de la actuación corresponde a los espacios del entorno del corredor ferroviario, situados entre la carretera de Logroño y el Canal Imperial de Aragón. Su longitud es de 2,6 Km con una anchura variable desde 31,5 m hasta 64.
En conjunto la superficie de actuación tiene una superficie de 105 Ha.
Básicamente la propuesta consistía en conseguir un EJE VERDE continuo, entre Parque Lineal del Canal Imperial y del Ebro. A través del Corredor Verde tres barrios de la ciudad (Valdefierro, Oliver y Miralbueno) se comunicarán con el Ebro de una manera clara y cómoda.
Básicamente la propuesta del Anteproyecto consistía en el diseño de un bulevar que se va adaptando a las distintas situaciones urbanas por las que atraviesa, pero manteniendo al mismo tiempo un criterio de unidad, con un andador central de 10 m de anchura, con doble hilera de arbolado. El bulevar tiene una anchura de 63 m en la zona correspondiente al polígono 56.1 para disminuir hasta 32 m en la zona más edificada el barrio Oliver y ampliarse hasta 46 m en el barrio de Valdefierro. Este bulevar se adapta a la topografía existente con desniveles que en ningún caso superan el 7%, tanto en sentido longitudinal como en sentido transversal.
El bulevar proyectado garantiza una buena comunicación de los distintos barrios entre sí y con el resto de la ciudad, pero evitando tráficos pasantes y convertirse en una alternativa a la vía Hispanidad.
La sección transversal del bulevar permite el funcionamiento de una línea de tranvías que discurriría a ambos lados del mismo.
Las intersecciones del bulevar con las distintas vías transversales que atraviesa, se realizan siempre a un mismo nivel y son las necesarias para comunicar ambas márgenes del bulevar intentando evitar excesivas interrupciones.
La sección tipo del Corredor Verde está formada por:
Estas dimensiones experimentan cambios a lo largo del recorrido.