
El Plan E articula una serie de medidas fiscales que suponen un apoyo directo para las familias, permitiéndoles disponer de una mayor renta disponible para afrontar la actual situación económica de dificultad. En conjunto, se estima un impulso fiscal total de 14.000 millones de euros entre 2008 y 2009. Además de las actuaciones presupuestarias, que mejorarán la protección social de las familias en 2009, hay que destacar para aquellas familias que hayan perdido su empleo la posibilidad de que puedan posponer el pago de su hipoteca durante los próximos dos años.
El Plan E constituye un esfuerzo sin precedentes de apoyo a las empresas y, muy especialmente, a las PYMEs. En primer lugar, mediante medidas de carácter fiscal, que permitirán liberar recursos a favor de las empresas por un importe total de 17.000 millones de euros y, en segundo lugar, ampliando los instrumentos disponibles de carácter financiero para facilitar el acceso al crédito de las empresas, destinando 29.000 millones de euros. Así, las líneas del ICO financian, por primera vez, el capital circulante de las empresas. Medidas de fomento del empleo.
La crisis económica, principalmente por el ajuste del sector de la construcción, está siendo especialmente intensa en términos de destrucción de empleo. En este contexto, el Plan E introduce medidas directas de impulso a la creación de empleo, entre las que cabe destacar el Fondo para Entidades Locales y el Fondo Especial para la Dinamización de la Economía y el Empleo, tanto por el volumen de fondos que se movilizan, 11.000 millones de euros, como por la capilaridad de las actuaciones que se pondrán en marcha, que generarán 300.000 empleos distribuidos por toda la geografía española.
El apoyo a la obra pública recogido en estos dos Fondos más la dotación recogida en los Presupuestos del Estado supondrá una inversión superior a los 33.000 millones de euros en 2009.
El Plan E se completa con una ambiciosa agenda de reformas para la modernización de la economía. Medidas concretas con las que se mejorará la productividad de sectores fundamentales como el transporte, la energía, las telecomunicaciones, los servicios y la administración. Porque incidir en la recuperación de la productividad es la mejor forma de recuperar un crecimiento duradero. Estas medidas son complementarias a las contenidas en el Programa Nacional de Reformas, la concreción en España de la Estrategia Europea de Lisboa para el crecimiento y el empleo.