El Ayuntamiento de Zaragoza adjudica el cerramiento del Mercado Central por 1.151.000 euros y establece un plan de trabajo que evitará cierres de los detallistas
30 September 2025
Uno de los edificios singulares de Zaragoza y con gran valor patrimonial, el Mercado Central, ha concluido su proceso de adjudicación de una obra que va a solucionar la regulación de la temperatura de este equipamiento y atender así esta necesidad que quedó sin solución en la rehabilitación de 2020. El Gobierno de la Ciudad aprobó este pasado viernes la adjudicación del acristalamiento del claristorio de este edificio a favor de la empresa Obras Especiales Edificación e Infraestructuras SAU por un importe a la baja de 1.151.795,33 euros, casi 60.000 euros menos que el precio de licitación.
El Ayuntamiento de Zaragoza mejoró el importe de licitación en un 10% como único cambio en las condiciones con respecto al proceso anterior que quedó desierto por el encarecimiento de la mano de obra y de los materiales de construcción, en especial el vidrio con una subida del 40% desde 2022 por cuestiones diversas (desabastecimiento de materiales, conflictos bélicos internacionales, subidas del IPC interanuales, etc.). A esto se suma el acopio de materiales que, por la ubicación, es necesario realizar entre las 00:00 y las 05:00 horas, con el consecuente aumento de costes en logística y mano de obra.
Desde el inicio de este proyecto de cerramiento, cuya ejecución se estipula en cuatro meses, el Gobierno de Zaragoza ha establecido un diálogo continuo para que las obras afecten lo menos posible al día a día de los detallistas y los clientes. Esta mañana, el consejero de Economía, Transformación Digital y Transparencia, Carlos Gimeno, se ha reunido con los responsables del mercado y los detallistas para consolidar las proridades de los profesionales y también para evitar afecciones a los miles de clientes que lo tienen como el centro de abastos de referencia para sus compras diarias.
Tal y como ha descrito el consejero Gimeno "el plan de trabajo tendrá dos fases: a finales de octubre se instalará una primera ventana estándar para comprobar si es necesario algún ajuste final y una segunda parte operativa. En esta segunda parte, la mejor noticia es que se va a ejecutar desde fuera. Patrimonio exigió que no se toquen las vallas metálicas existentes. Alrededor del Mercado hay una valla perimetral de 3 metros, desde donde se van a realizar los trabajos. Eso hará que no va a influir en las aperturas normales de los detallistas, especialmente en la campaña de Navidad".
Por otra parte, en cuanto a los ritmos de trabajo, "El lateral que da a la zona de carga y descarga es posible trabajar las 24 horas, pero la parte que da a las vías del tranvía sólo van a poder trabajar cinco horas al día, de madrugada, para evitar afecciones de movilidad. Podríamos hablar de dos meses de instalación y un mes más de fabricación. Una vez que concluya la prueba de finales de octubre, hablamos de unos tres meses para concluir la ejecución". Por último, ha añadido otra noticia positiva puesto que "la fabricación de estos ventanales se va a realizar en Zaragoza".
LA OBRA
La actuación contempla la colocación en el llamado Claristorio (en referencia a la parte superior del Mercado) de un sistema de climatización basado en 126 ventanas motorizadas (63 en cada lado), que se abrirán de forma automática según las necesidades en los 252 metros lineales que van a ocupar. Los detallistas, clientes y turistas que paseen, trabajen y compren en el mercado podrán gozar de un mayor confort en los 6806 metros cuadrados que tiene este mercado.
Además de regular la temperatura, este acristalamiento va a poner fin a la merma de la eficiencia energética por la pérdida de calor que se genera en invierno, especialmente, y provoca un consumo muy elevado de electricidad. La parte alta del Mercado Central acogerá estos ventanales de vidrio y carpintería de aluminio que se van a colocar por la parte exterior. esta decisión también facilitará su limpieza y permitirá mantener las mallas antipalomas y antimosquitos.
Otro de los aspectos técnicos muy destacables de este cerramiento térmico tiene que ver con la seguridad del edificio. El sistema de apertura estará conectado con la centralita de detección de CO2 y la centralita de detección de incendios para que, en caso de producirse llamas o aumento de dióxido de carbono se abran. Los medidores de CO2 controlarán su presencia a una altura aproximada de 2 metros.
PATRIMONIO DE ZARAGOZA
El edificio del Mercado Central "Lanuza" constituye una pieza muy significativa dentro del patrimonio arquitectónico de la ciudad de Zaragoza y del panorama aragonés. Cuenta con la declaración como Bien de Interés Cultural hace ya 46 años y que se actualizó en 2002. Su estilo puede enmarcarse dentro de una corriente ecléctica de finales del siglo XIX y supone un magnífico ejemplo conservado de la arquitectura en hierro. Fue proyectado por Félix Navarro Pérez en 1895 y los trabajos de construcción concluyeron en 1903. La magnífica labor de arquitecto se vio acompañada por el trabajo de un grupo de artesanos que completaron y cuidaron la factura y el carácter decorativo del edificio en los diversos elementos constructivos.
En el año 2020, el arquitecto José Antonio Aranaz dirigió los trabajos de rehabilitación trayendo el edificio hasta hoy como un equipamiento paradigmático dentro de la ciudad. Construido con estructura de hierro fundido y laminado, el edificio tiene un diseño perfecta y armónicamente adecuado a su función, y se organiza según una planta rectangular basilical de tres naves, en la que la central es más ancha y elevada que las dos laterales.

