Instalada una escultura de Alberto Gómez Ascaso en plaza España
18 febrero 2015
El Consejero de Cultura, Jerónimo Blasco, y el responsable de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Zaragoza, Antonio Mostalac, han asistido esta mañana a la instalación de una escultura de Alberto Gómez Ascaso en la Plaza de España.

"Mujer con manto azul", fundida en bronce, ha sido donada por el escultor a la ciudad de Zaragoza. Esta obra, de dimensiones 200 x 48 x 33, se incluía en el conjunto artístico "Voluntad de suerte", que permaneció expuesto en la plaza de España durante varios meses.
"Mujer con manto azul" es una escultura de Gómez Ascaso que sorprende por su capacidad para atrapar la atención del espectador y mantenerlo en un estado de serena contemplación. Por su quietud, por la fuerza simbólica de su presencia y el equilibrio de sus formas, resulta delicada, elegante y marcadamente estilizada.

El conjunto "Voluntad de suerte" protagonizó en 2013 una exposición en la Lonja donde se mostraron 47 obras. Una muestra concebida como un recorrido por la trayectoria artística de este escultor zaragozano, en activo y en plena madurez creativa, considerado una de las máximas referencias de la escultura figurativa en Aragón durante los últimos veinte años.
De esta exposición, el artista Alberto Gómez Ascaso (Zaragoza, 1963) seleccionó ocho de las quince piezas de "Voluntad de suerte", expresamente preparadas para ese montaje, que quedaron expuestas durante meses en la plaza de España de nuestra ciudad como medio de acercar el arte a los ciudadanos.
Como prolongación literaria y fotográfica de este proyecto creativo escultórico, se publicó "Mi voluntad de suerte" donde se expone la intensa carga simbólica y mitológica del conjunto artístico y se resume la trayectoria escultórica del autor.
Una vida dedicada a la escultura
Alberto Gómez Ascaso (Zaragoza, 1963) ha desarrollado a lo largo de las tres últimas décadas una intensa, fructífera y sobresaliente trayectoria en el ámbito de la escultura figurativa. Entre 1982 y 1985 fue alumno de la Escuela de Artes y de la Escuela de Magisterio de Zaragoza, donde se diplomó en la especialidad de Ciencias Humanas, pero su verdadera formación como escultor comienza en 1984 de forma prácticamente libre y autodidacta en el taller de escultura del Antiguo Matadero de Zaragoza, de cuyo grupo fundador formó parte. Tras conocer a Manuel Arcón y vivir una corta pero intensa estancia en Carrara (Italia), en 1987 Gómez Ascaso decide dedicarse profesionalmente a la escultura, oficio que ya nunca abandonaría.
En 1988 inicia sus estudios en Filosofía al tiempo que emprende la búsqueda de un lenguaje formal propio, sobre todo mediante figuras femeninas de proporcional alargadas, de notoria delgadez y otros rasgos característicos que pronto identifican su trabajo. La primera mitad de los años 90 coincide con un apasionado interés por la anatomía, tratando de definir su propio sistema de proporciones siempre en pos de la estilización de las figuras.
Poco a poco, Gómez Ascaso irá abandonando el uso de la piedra e incorporando materiales como el poliéster y la fibra de vidrio, avanzando aún más en su proceso de personal estilización. Sus figuras son cada vez más esbeltas, con una parquedad anatómica considerable y un notable ascetismo formal, que deriva en muchas ocasiones en un sereno hieratismo. La llegada del nuevo siglo coincide con una dulcificación del canon que se hace menos radical y menos extremo, enfatizando a partir de entonces el aspecto filosófico, ideológico e intangible de las obras.

