Organización Municipal

MOCIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO MUNICIPAL ZARAGOZA EN COMÚN PARA SU DEBATE Y APROBACION EN EL PLENO MUNICIPAL DE 31.03.2017

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D. PABLO MUÑOZ SAN PÍO, portavoz del Grupo Municipal Zaragoza en Común del Ayuntamiento de Zaragoza viene a formular para su aprobación la siguiente MOCIÓN en base a la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El trabajo doméstico y de los cuidados incide de manera determinante en la calidad de vida de las sociedades actuales por su contribución de manera decisiva en la sostenibilidad humana de las familias.

Estas tareas, transferidas de una mujer a otra, entrelazan además, y en muchas ocasiones, las necesidades de cobertura básica de los hogares de un lugar a otro, de un país a otro, poniendo de manifiesto las cadenas globales de cuidados de Sur a Norte.

El trabajo doméstico y de cuidados es un trabajo realizado para y dentro de un hogar o varios hogares. Es una actividad económica que permite el mantenimiento de la vida de las personas que la ejercen y que sin duda, lleva de forma inherente derechos y obligaciones establecidas en la ley.

De igual modo, se trata de un importante componente de la economía nacional con repercusiones en el Producto Interno Bruto. Este trabajo se encuentra en manos de mujeres, mayoritariamente extranjeras, lo que se refleja en el porcentaje que representan en el sector, un 96,78% en la provincia de Zaragoza, de las cuales, 5.442 son extranjeras y 3.938 españolas, de acuerdo a datos obtenidos de las trabajadoras que se encuentran en alta en la Seguridad Social en febrero de 2017.

Existe otra gran parte de las empleadas del hogar, de las que no existen datos estadísticos oficiales, donde podemos incluir a las trabajadoras que no cotizan a la Seguridad Social. La economía sumergida presente en el sector significa una permanente inestabilidad para las trabajadoras, así como la pérdida de derechos y de condiciones mínimas de subsistencia, situaciones denigrantes que perpetúan la feminización de la pobreza.

Con esta realidad se olvida las implicaciones económicas que forman parte de la reactivación de un país, donde sus principales protagonistas son las mujeres, como la imposibilidad de disfrutar de la pensión de jubilación o invalidez, el acceso a créditos y ayudas sociales, ni a ningún tipo de protección por e~fermedad común o accidente laboral.

La consideración jurídico-laboral del trabajo en el hogar reconoce derechos laborales y de seguridad social a estos trabajadores y trabajadoras, pero no lo suficiente para equipararse con el resto de los trabajadores/as regulados por el Estatuto de los . Trabajadores, encontrando evidentes desajustes como en lo relativo al salario, horas de descanso, alta en la Seguridad Social, vacaciones, paga extraordinaria completa, horas de presencia, más lo relativo a la materia de extranjería que impone deberes que hacen complejo la posibilidad de las correspondientes regularizaciones.

En Junio de 2011 se realizó en la sede de la Organización Internacional del Trabajo en Ginebra, la 100° Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), en la cual se aprobó por amplia mayoría una nueva norma internacional; el Convenio 189, acompañado de la recomendación 201, en la que se establecen los estándares mínimos de protección para quienes se desempeñan en el trabajo doméstico remunerado. Se reiteran las normas existentes de la OIT, sobre trabajo forzoso, discriminación y trabajo infantil, la libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva. A la vez constituye un sólido reconocimiento del valor económico y social que tiene el trabajo doméstico y de cuidados y un llamado a la acción para poner fin a las exclusiones de que son objeto las trabajadoras domésticas en los ámbitos de protección laboral y protección social.

El Convenio entró en vigor el 5 de Septiembre de 2013, extendiendo los derechos laborales fundamentales a los y las trabajadoras en todo el mundo.

En consonancia, con la Comisión Europea que el 21 de Marzo de 2013, instó a los Estados Miembros a que apliquen el Convenio sobre las y los trabajadores domésticos. España, bajo el gobierno del Partido Popular, no ha ratificado este convenio que implica más y mejor protección para estas trabajadoras.

Por todo ello, Zaragoza en Común presenta para su debate y aprobación en Pleno el siguiente

ACUERDO

El Ayuntamiento de Zaragoza insta al Gobierno de la Nación a iniciar los trámites parlamentarios que sean necesarios para la ratificación del Convenio 189 de la OIT que implicará mayor protección laboral y social para las trabajadoras domésticas y de cuidados.