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Mociones

Iniciar expediente de modificación de grado de protección del edificio de la antigua Favrica de Galletas.

El crecimiento urbano de Zaragoza durante las décadas de los 50, 60 y 70 dio lugar a los desarrollos de nuevos barrios residenciales (San José, Torrero, Delicias, Las Fuentes, Rabal, Oliver, Valdefierro ...) que cambiaron por completo el uso e imagen preexistentes. Estos nuevos barrios envolvieron infraestructuras y edificaciones que servían entonces al uso agrícola o industrial.

Respecto de las infraestructuras preexistentes, destacan acequias que aún podemos encontrar en estos barrios, las cuales se pueden apreciar tanto indirectamente, porque algunas alineaciones de parcelas dibujan en la actualidad calles que siguen sus trazas, como directamente en tramos que siguen visibles al exterior, como es el caso del Parque de la Memoria en San José, que descubre el paso de la Acequia de Antonar.

Por otra parte, las tramas residenciales de aquellos años rodearon edificios agrícolas e industriales, cuya actividad en muchas ocasiones estaba vinculada a las acequias anteriormente mencionadas, de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. En la mayoría de casos continuaron su actividad prácticamente hasta finales del siglo pasado y en muchos casos hasta principios del actual conviviendo con las nuevas manzanas residenciales construidas en el ecuador del siglo pasado. Dentro de nuestro pasado industrial, son ejemplo de ello edificios que han protagonizado intensos debates políticos en esta ciudad como la Harinera de San José, la Factoría Averly, la Azucarera del Rabal o, de forma reciente, la Harinera de Casetas, entre otros.

Además de los anteriormente citados, algunos de ellos salvados de la demolición por Chunta Aragonesista y encaminados a usos de carácter dotacional en la corporación 2003­2007, el Plan General recoge en su catálogo de patrimonio otros edificios vinculados a ese pasado industrial, protegiéndolos total y parcialmente. Dentro de estos edificios podemos encontrar en una posición de privilegio, en la margen izquierda, dentro de la trama urbana el edificio de la antigua Fábrica de Galletas "Patria", en el tramo de la Avenida Cataluña desde Plaza Mozart hacía la ribera del Ebro.

Se trata de un edificio proyectado por el arquitecto Félix Navarro, autor de otras edificaciones en torno a la Exposición Hispano-Francesa que acogió Zaragoza en 1908, y construido en 1909 dentro del eclecticismo arquitectónico de la época, con reminiscencias neogóticas y elementos constructivos vernáculos como es el ladrillo visto que caracteriza su fachada y que ha sido utilizado en posteriores ampliaciones, dando unidad a todos los pabellones y cuerpos que componen la antigua fábrica. Presenta un aceptable estado de conservación y ha alojado actividades en sus plantas inferiores, distintas a su actividad original, hasta hace pocos años.

En cuanto a su protección, desde Chunta Aragonesista creemos insuficiente su actual grado de protección, el cual únicamente obliga a conservar "las fachadas y el cerramiento" (como puede observarse en su ficha del catálogo municipal). Precisamente la riqueza de esta huella industrial de la primera década del siglo XX está en todo el edificio, fruto de ampliaciones que tuvieron lugar en las décadas posteriores y que respondían a necesidades de la actividad de la propia fábrica. Heredamos un conjunto complejo y rico y nuestra obligación es conservarlo en su totalidad con las herramientas municipales de las que disponemos, independientemente de las actividades que posteriormente tengan lugar en él, sean de carácter privado o público.

En este sentido, el artículo 3.2.2. de las normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana establece en su punto 2 varios supuestos relacionados con la protección total o parcial de aquellos edificios que estén considerados de interés arquitectónico por dicho Plan. El edificio de la antigua Fábrica de Galletas está catalogado como interés arquitectónico C, grado que obliga a respetar la fachada, "valiosa en sí por su composición, las técnicas constructivas, los materiales utilizados, etc." Sin embargo, como dice su propia ficha, "se trata de un edificio de gran interés, a parte de por sus características formales", y por tanto debemos proteger también su volumetría, espacio interior y construcción, aspectos no protegidos actualmente.

Debemos ser conscientes de que todas las generaciones estamos de paso y que nuestra huella debe ser respetuosa y generosa con las generaciones futuras, no sólo en lo sostenible sino también en lo cultural y lo patrimonial. Debemos, por tanto, no arrebatar a las generaciones futuras la posibilidad de conocer y disfrutar este patrimonio que ha llegado hasta nuestros días, como es el caso de la antigua fábrica de galletas de la Avenida Cataluña.

Por todo ello, el grupo municipal de Chunta Aragonesista presenta la siguiente

MOCIÓN

El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza insta al Gobierno de la Ciudad a iniciar un expediente que modifique el grado de protección del edificio de la antigua Fábrica de Galletas, de interés arquitectónico grado Ca grado A, para preservar la totalidad del edificio independientemente de las actuaciones y usos que en el se proyecten en el futuro.