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El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza se adhiere al Manifiesto 2017 "Seguridad, democracia y ciudades: coproducción de políticas de seguridad urbana"

D. Pablo Muñoz San pío, portavoz del Grupo Municipal de Zaragoza en Común viene a formular para su aprobación la siguiente Moción en base a la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

En la conferencia internacional "Seguridad, democracia y ciudades" organizada por el Foro Europeo para la Seguridad Urbana EFUS el pasado Noviembre se elaboró el siguiente manifiesto:

Las ciudades y regiones europeas tienen mucho de lo que enorgullecerse en cuanto a calidad de vida y seguridad. No solo han disfrutado del periodo más largo de paz de la hi.storia de la Europa moderna, en el marco del proyecto europeo, sino que además suelen quedar clasificadas entre las más seguras del mundo. A veces, abrumados por nuestras vicisitudes diarias, se nos olvida que las ciudades europeas ofrecen a sus ciudadanos unos espacios de seguridad, libertad y bienestar que -aunque, desgraciadamente, están desigualmente repartidos -siguen siendo únicos en el mundo. En un momento en el que algunas corrientes políticas intentan socavar la unión entre los países europeos o proponen políticas que dividen y oponen a unos grupos de ciudadanos contra otros, nosotros, las ciudades y regiones miembros del Foro Europeo para la Seguridad Urbana (Efus), reconocemos los beneficios que el proyecto europeo ha aportado a nuestros conciudadanos.

No obstante, también somos conscientes de los importantes desafíos a los que se enfrentan las autoridades locales de toda Europa. El primero es la polarización en todas sus manifestaciones, que supone un grave riesgo para nuestras sociedades. Otros problemas apremiantes relacionados con este son las desigualdades sociales y económicas que debilitan la cohesión social, la radicalización que lleva al extremismo violento, los flujos migratorios que requieren respuestas mucho más adaptadas en términos de integración social y de servicios esenciales como la vivienda y la educación, y el envejecimiento de la población. Como pasa con otros problemas, estos fenómenos se manifiestan a nivel local pero son de naturaleza transnacional, y por lo tanto requieren una respuesta a escala mundial.

Con raíces locales, nuestro horizonte es europeo y va incluso más allá, ya que defendemos la solidaridad internacional no solo entre las ciudades de la Unión Europea, sino también con otras regiones del mundo, en particular con las que son vecinas de Europa. Compartimos y debemos desarrollar referencias comunes y oportunidades de intercambio mediante las redes formales e informales que existen, a fin de crear una comunidad de prácticas e ideas.

La coproducción de la seguridad

A la luz de todos estos factores aquí esbozados, nuestro credo de que la seguridad es un bien común y un componente fundamental de la democracia sigue igual de sólido que cuando Efus se creó hace treinta años, en 1987. De la misma manera, nuestra convicción de que la prevención es válida como respuesta efectiva al crimen sigue inquebrantable. Lo que ha cambiado desde nuestro último Manifiesto (Aubervílliers-Saint-Denis, 2012) es que, teniendo en cuenta las dimensiones múltiples de la seguridad y el papel creciente que desempeñan agentes como las empresas privadas de seguridad, las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones de la sociedad civil, la coproducción de la seguridad, que pasa necesariamente por la prevención, resulta hoy más relevante que nunca.

Las ciudades deben apostar por un enfoque integral, lo que requiere adaptar las instituciones ­ particularmente la policía y el sistema judicial-y formar a los agentes implicados a fin de garantizar la coproducción de la seguridad urbana. Esto exige, sobre todo, adaptar los métodos de trabajo para facilitar compartir e intercambiar información y reforzar la transparencia y la responsabilidad.

Además, este tipo de enfoque debe dar prioridad a la mediación por encima de la confrontación o la judicialización excesiva.

La coproducción de la seguridad debe necesariamente basarse en la participación ciudadana. Debemos implicar a los ciudadanos en todas las etapas de la construcción de las políticas públicas de seguridad, desde el momento de la concepción, implementación y evaluación, evitando limitar su participación únicamente a la función de vigilancia. Esto significa que debemos dar prioridad a las formas de participación que se basan en principios de solidaridad, y asegurarnos de que estos mecanismos de coproducción abarcan al conjunto de la sociedad civil, con toda su diversidad. Esto exige acercarse a todos los grupos de edad y lograr su implicación -particularmente la de los jóvenes, que deben ser considerados agentes de prevención más que meros objetivos de las políticas de seguridad -e invertir para reforzar las relaciones entre generaciones. Por otra parte, los ciudadanos también deben aceptar su responsabilidad y asumir el papel que les corresponde en el mantenimiento de su seguridad, adoptando comportamientos seguros.

Potenciar la autonomía de las autoridades regionales y locales

Las autoridades locales y regionales cuentan con la confianza de los ciudadanos y cada vez más son reconocidas por los agentes políticos internacionales por estar en primera línea de la gestión de la seguridad y las crisis, habiendo demostrado su capacidad para ello. No obstante, las autoridades locales y regionales carecen de los poderes básicos necesarios para asumir plenamente este papel, . que debe quedar reconocido en los textos oficiales, así como en los mecanismos de financiación y en la gobernanza institucional.

En Europa, las estructuras administrativas y políticas locales evolucionan hacia entidades más grandes, como las aglomeraciones urbanas, las metrópolis, etc. Habida cuenta de la diversidad de las ciudades europeas, esto debe llevarnos a adaptar los mecanismos de gobernanza para garantizar la representatividad, la transparencia y la legitimidad democrática.

La seguridad, factor clave de la sostenibilidad

El Forum lleva mucho tiempo defendiendo la idea de que la seguridad es un derecho humano fundamental y también una condición sine qua non para garantizar una calidad de vida urbana mínima para las generaciones futuras. Por ello, la seguridad debe considerarse no solo como un derecho humano fundamental sino también como condición indispensable para el desarrollo sostenible. En 2016 la Organización de Naciones Unidas adoptó 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que incluyeron, por primera vez, una mención explícita a diferentes aspectos de la seguridad urbana. Ha hecho falta mucho tiempo para que esta noción emerja en el debate político internacional, y Efus ha contribuido a ello en la medida de sus capacidades. Les toca ahora a los diferentes niveles de gobierno implementar estos objetivos dentro del marco de sus políticas de seguridad.

El prisma de la sostenibilidad puede ayudarnos a encontrar el equilibrio entre la inmediatez de un riesgo y la necesidad de hacer inversiones a largo plazo para la sociedad. En este sentido, la prevención-dentro del marco del desarrollo social y del capital humano de las ciudades-se presenta necesariamente como la elección más racional.

La alianza indispensable entre la seguridad vlos derechos humanos

La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea es un marco que garantiza nuestro respeto a una serie de valores y principios en situaciones en rápida evolución. Las políticas deben mantenerse ágiles ante problemas 3 territoriales complejos y diversificados, y deben sustentarse en un conjunto de documentos inalterables que constituyan la hoja de ruta.

El respeto por los derechos humanos debe quedar integrado como objetivo primordial y elemento esencial de toda política de seguridad, para todos los tipos de prevención de la violencia y la criminalidad. Nuestra respuesta debe estar sistemáticamente anclada en el respeto no solo por el estado de derecho, sino también por los derechos humanos universales. En otras palabras, la universalidad de los derechos humanos debe primar sobre toda circunstancia política temporal, ya que la seguridad en Europa se basa en el respeto y la defensa de los derechos fundamentales, el estado de derecho, la legitimidad democrática y el principio del estado del bienestar .

... y con inclusividad y justicia

Las desigualdades sociales y econom1cas alimentan un resentimiento que puede degenerar en violencia y criminalidad. Por lo tanto resulta fundamental que las autoridades locales mantengan v refuercen políticas dirigidas a reducir las desigualdades y promover la inclusión social.

Una de las manifestaciones recientes más inquietantes de este resentimiento es el extremismo violento, que adopta numerosas formas y puede resultar abrumador para las autoridades públicas. En este sentido, creemos que es esencial que las autoridades locales y regionales se nieguen a dejar que el miedo dicte sus respuestas. Por más que el extremismo violento pueda suscitar en los agentes políticos una sensación de urgencia, es importante recordar que no figura entre las preocupaciones principales de los ciudadanos, para quienes la calidad de vida, la seguridad cotidiana y el sentimiento de seguridad en su ciudad y su comunidad local son lo más importante.

Reconocemos el desafío de ser realmente inclusivos, dada la diversidad y fluidez de las poblaciones urbanas (que incluyen, particularmente, emigrantes, turistas y usuarios de la ciudad, tanto de día como de noche) y dada también una cierta falta de coherencia entre las políticas locales, nacionales y europeas que dificulta aún más esta labor. Nuestra experiencia demuestra, sin ningún género de dudas, que cuanto más integradas socialmente y más implicadas en su comunidad local están las personas, más seguras se sienten y están. Por lo tanto, cuanto más inclusiva es una ciudad, más segura es.

Ciudades resilientes, ciudadanos resilientes Los atentados terroristas perpetrados en y contra las ciudades europeas en la última década han demostrado hasta qué punto son resilientes los ciudadanos y las ciudades. La respuesta de los ciudadanos ha sido seguir viviendo y disfrutando de sus ciudades y de las características urbanas que los extremistas violentos quieren destruir, como la diversidad cultural y la libertad de pensamiento. Esto nos llena de esperanza en nuestra capacidad colectiva para reaccionar y prevenir esta y otras amenazas. Por eso los gobiernos locales y regionales apelan a un enfoque integral y optimista de la seguridad urbana frente a la lógica paralizante del miedo. Frente a los desafíos sociales, económicos y de seguridad a los que se enfrentan las ciudades y las instituciones europeas, ciertas corrientes políticas defienden cerrar no solo nuestras fronteras, sino también nuestras mentes. Al rechazar el fatalismo de un clima generador de ansiedad, asumimos la responsabilidad de identificar e invertir en los campos en los que hay margen de maniobra y potencial de desarrollo.

Por unas ciudades y regiones de libertad, seguridad y justicia

En un momento en el que algunos ciudadanos expresan, por una parte, su falta de confianza en los organismos de gobierno nacionales o supranacionales y, por la otra, una fuerte confianza en sus dirigentes locales, las ciudades y regiones europeas tienen que desempeñar un papel clave en la concepción y puesta en práctica de políticas de seguridad cimentadas en un equilibrio entre la prevención, la sanción y la cohesión social. Por todo ello proponemos una serie de recomendaciones a las autoridades locales y regionales europeas con vistas a garantizar la inclusión social en todos los aspectos y campos de las políticas de seguridad local. Además, a fin de reforzar el papel de las colectividades locales y regionales europeas en esta tarea, hacemos un llamamiento a las instituciones europeas para que adopten estas directrices y contribuyan a su implementación en toda Europa. Nosotros, las autoridades locales y regionales europeas, tenemos las capacidades, conocimientos e instrumentos necesarios para garantizar la seguridad de los y las ciudadanas. Al estar, por nuestra propia naturaleza de gobierno local, cerca de ellos y ellas, sabemos que la inclusividad es la clave de la seguridad. En este sentido, nos comprometemos a actuar para hacer que nuestras ciudades sean cada vez más justas, igualitarias y seguras.

Por todo ello, el Grupo Municipal de Zaragoza en Común presentamos para su debate y aprobación la siguiente

MOCIÓN

  • 1. El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza se adhiere al Manifiesto 2017 "Seguridad, democracia y ciudades: coproducción de políticas de seguridad urbana"