Más de 600 voluntarios han informado los últimos 16 años sobre el Galacho de Juslibol
10 abril 2015
El Ayuntamiento de Zaragoza entregó ayer los diplomas que acreditan el compromiso durante el año pasado de 34 voluntarios en el Galacho de Juslibol para informar, mantener y estudiar este espacio natural.
Con éste, ya son 16 los años que está vigente el programa de Voluntariado Ambiental en el Galacho de Juslibol en el que han participado más de 600 personas de entre los 20 y 64 años, dedicando más de 11.600 horas a informar sobre este espacio natural.

Durante 2015 un total de 41 personas, de las cuales 28 repiten y 13 se incorporan por primera vez, dedicarán su tiempo libre, de forma altruista, a ser voluntarios en el Galacho.
Se trata de personas sensibilizadas por el medio natural y que desean realizar alguna acción práctica que repercuta en la mejora del medio ambiente. El compromiso que adquieren es anual y consiste en dedicar un mínimo de 7 jornadas de trabajo voluntario a lo largo de los meses de abril a junio y de septiembre a noviembre.
El Galacho de Juslibol se formó en 1961 como resultado de la mayor crecida del Ebro acaecida en el siglo XX, lo que lo constituye como el último galacho formado en el Ebro. Es uno de los lugares más emblemáticos de nuestra ciudad y un espacio educativo que visitan miles de escolares y profesores todos los años.
Tareas voluntarias realizadas
Entre las labores desarrolladas por estos voluntarios destacan las de información, mantenimiento, protección y potenciación de la biodiversidad en el ámbito de este espacio natural.
Destacan doce sesiones llevadas a cabo en actividades de difusión de la problemática y sensibilización sobre el impacto de las especies exóticas en la biodiversidad del Galacho, así como la participación en el éxito de las Jornadas Especiales (como IX Edición de la Contada de Cuentos o la XI Edición del "Día del Galacho de Juslibol").
Entre las actividades de mantenimiento, se priorizan actuaciones de control de la vegetación exótica (centrada en la eliminación de pies de Falsa Acacia y Fresno de Pensylvania), acondicionamiento de sendas y actividades de conservación del equipamiento de madera.
Se ha formado un grupo de protección y potenciación de la biodiversidad que, entre otros asuntos, fomenta el conocimiento de la avifauna mediante el desarrollo de itinerarios ornitológicos e instala y controla cajas nido para el incremento de la población de aves insectívoras. Paralelamente, el grupo de seguimiento de mamíferos existente ha realizado un sondeo de las especies que se encuentran en el galacho, a través de los excrementos y huellas que dejan sobre el terreno.
Entre otras tareas, se ha procedido puntualmente a la captura de ejemplares de Galápago de Florida con objeto de disminuir el impacto en otros galápagos autóctonos, logrando retirar un total de diez ejemplares; de hecho este espacio natural fue el primero en Aragón en idear y poner en práctica el método de captura de esta especie. Asimismo, uno de los aspectos más valorados y reconocidos del programa es su capacidad para servir a la vez de instrumento de educación y sensibilización de los voluntarios que participan, así como de los visitantes que acuden al propio Galacho.

