Desde la ejecución del primer PICH, en el año 1997, el Casco Histórico y Zaragoza en su conjunto han cambiado mucho desde el punto de vista del urbanismo. El paisaje del Casco Histórico se ha transformado radicalmente: se partía de un barrio abandonado, degradado tanto social como urbanísticamente y, aunque quedan muchos retos por afrontar, los avances han sido muy significativos. A través del PICH se han arreglado y renovado calles, viviendas, infraestructuras y patrimonio histórico y se ha invertido en la creación de lugares de interés y en la revitalización del territorio. Se ha conseguido frenar la degradación física de las zonas e incluso provocar un cambio en la dirección contraria. Sin embargo, se observa una desigualdad en el estado del urbanismo del Casco Histórico, siguen quedando pequeños focos reducidos y solares vacíos 5. Urge la renovación de las infraestructuras de algunas calles, en algunos casos integral y en otros parcial.

Las infraestructuras del Casco Histórico siguen siendo uno de los aspectos peor valorados por los vecinos y vecinas. El estado de las calles, la suciedad, la carencia de mobiliario urbano como papeleras, bancos y contenedores en algunas zonas, el mal estado de aceras o la iluminación insuficiente de algunas calles son algunos de los aspectos más destacados. Según el estudio realizado por la Universidad de Zaragoza (Evaluación del PICH 2005-2012), para el 38,75% de los adolescentes del Casco Histórico este ámbito figuraba como la primera respuesta negativa. También la población adulta incide en la necesidad de mejorar algunos aspectos, especialmente los temas relacionados con la conservación de calles, aceras y mobiliario urbano. Se destaca el mal estado de algunas calles, aceras, adoquinado, iluminación y problemas de malos olores y ausencia de limpieza. Se señala además la ausencia de papeleras y contenedores que pudieran mejorar la situación. Hay que resaltar que, al igual que sucede en otros ámbitos, estos problemas se concentran en zonas específicas. También existen quejas por la falta de dinamización de algunos edificios públicos, la carencia de espacios de ocio, como instalaciones deportivas, zonas verdes y áreas de juegos para niños. Los gestores muestran un elevado grado de satisfacción con la ejecución de las acciones contempladas en el programa de puesta en valor del casco histórico.
5 Gómez-Quintero, J.D. (Coord.), 2013, Evaluación del Plan Integral del Casco Histórico 2005-2012. Diagnóstico del barrio y propuestas de futuro. Ayuntamiento de Zaragoza.

Del mismo estudio (Evaluación del PICH 2005-2012) se desprende la necesidad de dar continuidad al Programa Estonoesunsolar, pero se pide una mejora del mantenimiento y una reorientación del programa de cara a implicar más a los vecinos, tanto para reducir los costes como generar empleo entre los mismos (e indirectamente, aumentar el sentimiento de pertenencia al barrio). De igual forma, se reclama una gestión directa de los solares por las asociaciones. En este sentido algunas experiencias como las del Huerto del Gancho se valoran muy positivamente como medio de revalorizar el espacio, generar relaciones de colaboración entre colectivos y por ser un modelo de uso y gestión compartida de un espacio antes vacío.
El patrimonio inmobiliario y los monumentos históricos suponen la principal fortaleza y un elemento de atracción que hay que continuar explotando. Se hace necesario continuar con el gran esfuerzo realizado en los últimos años en tareas de rehabilitación y mantenimiento de este patrimonio, así como establecer unas pautas comunes de cara a su dinamización. Durante los últimos años se ha invertido mucho en generar espacios de interés. Sin embargo, se hace necesario continuar trabajando en esta línea de rehabilitación y puesta en valor del patrimonio del Casco Histórico, que es una fortaleza indiscutible de la ciudad. Pero igual de importante es la dinamización de los equipamientos ya construidos o rehabilitados, ya sea por su potencial turístico como por su potencial como equipamiento vecinal. Además, la Evaluación del PICH 2005-2012 indica que la señalización se encuentra muy centrada en la Zaragoza romana pero no en los barrios de La Madalena y San Pablo donde el patrimonio es también considerable; con lo cual no se ha incorporado esta zona al circuito turístico. Se hace necesario avanzar en el diseño de una señalética conjunta para la dinamización del Casco Histórico.
La forma de desplazamiento de los zaragozanos por el Casco Histórico ha cambiado en los últimos años. El tráfico de vehículos a motor se ha ?calmado? gracias a la implantación de varias medidas como la peatonalización, pacificación de calles de un solo carril o la reducción de carriles y sentidos en calles (como en el Coso Bajo). La construcción de carriles bici, aparcabicis, junto a la aparición en el 2008 del servicio público de bicicletas Bizi Zaragoza ha supuesto que muchos vecinos y vecinas opten por este medio de transporte para sus desplazamientos diarios. La puesta en funcionamiento del tranvía a comienzos de 2013 ha generado muchas expectativas sobre el impacto que va a suponer sobre el barrio, el efecto dinamizador que tendrá a medio plazo, aunque en este tema hay división de opiniones 6. Lo que sí parece claro es que el primer efecto beneficioso inmediato para la población es la disminución de la contaminación atmosférica provocada por el tráfico rodado. Durante la duración del PICH 2005-2012, surgieron dos vías muy importantes de financiación, el Plan de acompañamiento Expo y el Plan FEIL (fondo Estatal de Inversión Local).
El cambio de modelo también genera discrepancias entre los habitantes, entre los que creen que ahora el Casco Histórico se está convirtiendo en un lugar inaccesible y los que opinan que ahora está mucho mejor para pasear y moverse. En este sentido, hay que destacar que los habitantes del Casco Histórico realizan más desplazamientos a pie que otros barrios periféricos, debido a la existencia de servicios cercanos. Se destaca la mejoría en movilidad y transporte, sobre todo en comparación de otras zonas de la ciudad. En la parte negativa, existe un acuerdo unánime en cuanto a la escasez de zonas de aparcamiento.

El nuevo modelo de movilidad urbana ha solucionado algunos problemas, pero ha generado otros distintos. Uno de los retos que hay que afrontar es resolver el problema de la ausencia de aparcamientos para residentes en el Casco Histórico, la mejora del transporte público, los aparcamientos disuasorios, la peatonalización de algunas calles y completar una red de carriles bici que permita el desplazamiento por el corazón del barrio. También se han detectado conflictos entre peatones y ciclistas.
6 Gómez-Quintero, J.D. (Coord.), 2013, Evaluación del Plan Integral del Casco Histórico 2005-2012. Diagnóstico del barrio y propuestas de futuro. Ayuntamiento de Zaragoza.