La zona objeto de actuación , presenta actualmente graves problemas que describimos sucintamente en el presente apartado.
El ámbito de actuación es el tramo de las riberas del Ebro, desde aproximadamente 200 m aguas arriba del puente de la autopista norte y la vuelta de la Almozara.
La margen derecha, se extiende hasta 400 m aguas abajo de la estación de bombeo de la Almozara (longitud aproximada 3.000 m). La ribera de la margen derecha forma una estrecha franja entre el río y los campos de cultivo. Presenta zonas con vegetación natural (sotos de escasa entidad) y zonas degradadas por el vertido de escombros que forman una mota irregular y en algunos casos invaden ostensiblemente el cauce, como es el caso del desguace de vehículos.
El tramo de la margen izquierda del Ebro comprende los espacios de ribera desde 200 m aguas arriba del puente de la autopista hasta el emplazamiento del futuro Puente del Milenio, en una longitud aproximada de 3.800 m. Limitado por el río Ebro al Oeste y Sur y por los campos de cultivo del Meandro Ranillas al Este. En el tramo inicial, en un recorrido próximo a 1.000 m, la margen del río está formada por un abrupto escarpe de limos y arenas inestable y amenazado por las crecidas del Ebro, parcialmente recubierto por vertidos de escombros. Aguas abajo, la ribera presenta zonas con vegetación natural bien conservada hasta el ápice del meandro y bosques degradados por extracciones indiscriminadas de áridos y el vertido de escombros.
Las características del agua circulante por el río Ebro determinan el tipo de vegetación de ribera, siendo las aguas eutrofas, con cierto contenido orgánico y mineral y con caudales permanentes.

La vegetación presenta la disposición típica en grandes ríos: una primera línea de especies (sauces -Salix sp.-, tamarices -Tamarix sp.- y chopos -Populus nigra-) de porte arbustivo, no superior a 4 m, resistentes a las avenidas, que pueden estar en contacto habitual con el agua.
Detrás y en una anchura variable en función de la distancia de influencia de la humedad edáfica del río, se sitúa una banda arbórea, normalmente una alameda, bastante cerrada a causa de la orla arbustiva y lianoide que la acompaña en estado natural. Esta formación arbórea puede llegar a más de 15 metros de altura y la forman álamos (Populus alba) y los integrantes del estrato anterior pero ahora con porte arbóreo.
Puede generarse una tercera línea de árboles higrófilos, pero con más resistencia a la sequedad o con capacidad de generar un aparato radicular más profundo, que les permite colonizar las áreas menos influidas por la humedad del río. Entre otros encontramos olmos (Ulmus minor) y fresnos (Fraxinus angustifolia). Esta última línea de árboles puede presentarse completamente mezclada con la anterior.

En las áreas más remansadas del río se desarrolla una comunidad de carrizal en el borde del agua, con carrizo (Phragmites australis) y espadaña (Typha sp.).
Las zonas de playa, donde se acumula arena de modo estable, son ocupadas por una comunidad de tamariz que, cuando madura, presenta porte arbóreo.
Existen otra especies arbóreas que no son propias de la franja riparia pero que se mezclan, normalmente por expansión directa o indirecta por el hombre, como el nogal (Juglans regia), ailanto (Ailantuthus altissima), falsa acacia (Robinia pseudoacacia), higuera (Ficus carica) y plátano de sombra (Platanus orientalis).
En el entorno del puente de la autopista y especialmente en la margen izquierda, en las orillas se encuentran escombreras con fuertes taludes y extensos bancales frecuentemente inundados, donde se desarrolla una delgada banda de sauces y chopos de pequeño porte, limitada por áreas degradadas y caminos.
Una zona destacable en el curso del río Ebro es la isleta en el soto de Ranillas. Estas formaciones se caracterizan por su dinamicidad, generándose ecosistemas interesantes por la rapidez con que se desarrollan y desaparecen. En fotografías aéreas de 1957 apenas hay simples rastros de ella, encontrándose en la actualidad con una exuberante vegetación que se vuelve impenetrable hacia el interior. Dado el grado de naturalización de esta formación, la fauna asociada resulta especialmente rica, entre la que destacan especies de aves de tamaño mediano a grande (oropéndolas, garcillas, etc) que le imprimen un carácter atrayente en orden a la conservación de la fauna asociada a la ribera.

Respecto a la fauna ictiológica, las especies más comunes son de tamaño medio, como los barbos (Barbus graellsi), las madrillas (Chondrostoma toxostoma), la alosa (Alosa alosa), el carpín (Carassius carassius), la carpa (Cyprinus carpio) y el blenio (Blennius fluviatilis).
En la actualidad se aprecia un uso ciudadano muy reducido de las márgenes del meandro de Ranillas, posiblemente debido, entre otras, a las siguientes circunstancias: Alto grado de degradación de determinadas zonas de la ribera y de su entorno. Se observan vertidos incontrolados en ambas márgenes, especialmente en la margen izquierda. Vegetación espontánea sin operaciones de mantenimiento y conservación como riego, podas, etc Inaccesibilidad al cauce junto a la lámina de agua en numerosos tramos debido en parte a la fuerte pendiente del talud o a la abundante vegetación. Falta de acondicionamiento para usos sociales, tales como accesos, áreas recreativas, zonas de estancia, iluminación, etc. Invasión del cauce por rellenos incontrolados de escombros o por actividades económicas estrechamente ligadas al entorno urbano (desguace de vehículos). Usos sociales inadecuados, tales como el lavado de vehículos o la circulación de los mismos por áreas como las zonas de playa.