Urbanismo ordena la clausura de tres locales de alterne en la zona de Zamoray-Pignatelli tras una inspección urbanística

31 enero 2022

Dos negocios de la calle Pignatelli y un tercero en Miguel de Ara han sido clausurados por diferentes modificaciones sustanciales de diversa índole respecto a las licencias concedidas

El Área de Urbanismo y Equipamientos ha ordenado la clausura de tres bares de alterne de la zona de Zamoray-Pignatelli, así como la suspensión de la actividad de un cuarto. Las acciones han sido emprendidas tras una visita del Servicio de Inspección Urbanística a diferentes locales.

De esta manera, tras realizar los informes correspondientes, dar audiencia previa a los propietarios de estos locales para subsanar las deficiencias, y ante la ausencia de atención por parte de los mismos, Urbanismo ha ordenado el cierre del local “Aquí me quedo”, en la calle Pignatelli, 55, al detectar modificación sustancial con respecto a la licencia concedida; la clausura del negocio “Caricias”, en la calle Pignatelli, 49, tras detectar modificaciones sustanciales, ente otras la ampliación del local incluyendo dentro del mismo parte del patio posterior; y clausurar el negocio “Las Pasiones”, en la calle de Miguel de Ara, 27, donde también se detectan modificaciones sustanciales respecto a la licencia concedida.

Asimismo, tras la inspección de “Whiskería Las Divinas”, en la calle Miguel de Ara, 48, se ha procedido al archivo del expediente dado que no se ejerce la actividad y se están ejecutando obras. Mientras que el local del “Bar La Masía”, en la calle de Agustina de Aragón, 3, se ha advertido de la suspensión de la actividad si no aporta el certificado de medición acústica que le requirió la inspección técnica.

“La acción de este Gobierno está volcada en hacer de la zona de Zamoray-Pignatelli un barrio mejor”, ha manifestado el consejero de Urbanismo y Equipamientos, Víctor Serrano, quien ha apuntado que, “dentro de las escasas competencias que tenemos como Ayuntamiento, también actuamos en esta vía de carácter más social, desde la perspectiva y herramientas que nos aportan las normas urbanísticas, pero en línea de lo que nos piden los vecinos para garantizar la convivencia”.