Semana Europea de la Movilidad

Desde la Agencia de Medio Ambiente y Sostenibilidad y el Servicio de Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, hemos comenzado a organizar la Semana Europea de la Movilidad 2018. Multimodalidad: escoger, cambiar, combinar ¡Combina y Muévete! Que se celebra cada año entre el 16 y el 22 de septiembre.

Una iniciativa europea anima a las ciudades a introducir y promover medidas de transporte sostenible e invita a la ciudadanía a probar alternativas al uso del automóvil. Fomentando el desarrollo de buenas prácticas y medidas permanentes.

Objetivos

  1. Implicar al tejido social, empresarial y administraciones públicas en la celebración de la Semana Europea de la Movilidad
  2. Promover iniciativas para una movilidad urbana sostenible, contenidas en el Plan de Movilidad Urbano Sostenible de Zaragoza

La movilidad combinada es el pilar del tema de la Semana Europea de la Movilidad de 2018. Forma parte del concepto más amplio de economía colaborativa o economía compartida y puede reducir el número de vehículos que circulan por las carreteras. El uso de vehículos limpios o el fomento de la movilidad activa permiten que la movilidad combinada sea más respetuosa aún con el medio ambiente y mejor para nuestra salud. Por eso en esta edición nuestro lema es claro: Combina y muévete.

¿Qué es la movilidad combinada?

La Comisión Europea define la multimodalidad como el uso de distintos modos de transporte en el mismo viaje , tanto para mercancías como para pasajeros.

En las zonas urbanas disponemos de muchas opciones de movilidad, tanto motorizadas como sin motor, que pueden ser compartidas, públicas o individuales, tradicionales o nuevas. Estas incluyen caminar e ir en bicicleta, el transporte público (como el autobús, el tranvía, el cercanías y el tren de media o larga distancia), y muchas otras variaciones, tales como bicicletas compartidas, taxis, lanzaderas reservadas con antelación o coches compartidos. En este contexto, la multimodalidad cubre una multitud de posibles combinaciones de modos para los desplazamientos dentro de las ciudades.

Los viajes urbanos tienden a ser más breves en comparación con los interurbanos, y la multimodalidad también describe el uso de distintos modos de transporte para diferentes viajes dentro de la rutina semanal. En el caso de los viajes más breves, puede optarse por caminar o ir en bicicleta, mientras que las opciones de autobús o tren son adecuadas para los viajes más largos.

Las mejoras físicas y digitales facilitan los viajes multimodales, buenas infraestructuras y la construcción de centros multimodales son de importancia crucial. Las tarjetas inteligentes para facilitar el pago o las aplicaciones para teléfonos con información sobre el transporte público aumentan la comodidad de combinar los modos activos y colectivos.

La digitalización cada vez mayor del transporte ha reforzado el concepto de Movilidad como servicio (Mobility as a service: MaaS). E incluye como concepto central la integración de diversas formas de transporte en un único servicio de movilidad al que puede accederse a demanda. El acceso se realiza mediante una única aplicación, con un único pago. MaaS tiene un gran potencial para alcanzar una movilidad multimodal.

Beneficios de la movilidad combinada

Para cumplir con el principal objetivo de la Semana Europea de la movilidad podemos reevaluar nuestras necesidades de transporte diarias y considerar el viaje de A a B como una manera de enriquecer nuestro día:

Aprovechar el tiempo al máximo

Durante el trayecto en un transporte público, el tiempo de viaje puede usarse para leer el periódico, trabajar en su smartphone, hablar con amigos o, sencillamente, sentarse relajado y escuchar música.

Incluir algo de gimnasia

Ir al trabajo en bicicleta o caminando en distancias cortas (de hasta 5 km) proporciona los 30 minutos de ejercicio al día recomendados para mantenerse saludable y en buena forma. Los estudios demuestran que las personas que caminan al menos 25 minutos al día pueden esperar vivir, de media, entre tres y siete años más.

Ahorrar dinero

Tener y usar un coche cuesta dinero. En línea dispone de calculadoras de los costes de los coches que permiten a los usuarios una evaluación personalizada teniendo en cuenta distintos parámetros.

Una combinación inteligente de otros modos de transporte es, con frecuencia, una opción más económica: caminar es gratis, los precios de una bicicleta o un abono mensual de transporte público son (relativamente) bajos y pueden ser «todo incluido» (por ejemplo, aparcamiento, seguro, combustible, etc.); además, las ofertas de movilidad compartida son competitivas.

Hacer de su ciudad un lugar mejor donde vivir

Los retos urbanos relacionados con los coches particulares son numerosos: contaminación, congestión, uso del espacio urbano, seguridad de las vías públicas, salud pública y otros. Al combinar los modos de transporte para movernos, podemos responder de forma colectiva a estos problemas e incluso lograr producir beneficios económicos para la sociedad. Por ejemplo: se estima que los atascos por sí solos cuestan a la Unión Europea aproximadamente cien mil millones de euros (el 1 % del PIB de la UE).

Recuperar la grandeza del planeta

La movilidad urbana es responsable del 40 % de todas las emisiones de CO2 del transporte por carretera. Dado que los coches particulares son el punto central de los hábitos de movilidad europea, la posibilidad de mejora es enorme y una combinación de modos de transporte proporciona suficientes opciones para alcanzar los objetivos de flexibilidad, rapidez y comodidad que proporciona el coche particular.

La movilidad compartida, pilar del tema de la Semana Europea de la Movilidad de 2017, forma parte del concepto más amplio de economía colaborativa o economía compartida, definida en la Agenda europea para la economía colaborativa como [una variedad de] «modelos de negocio donde las actividades se proporcionan mediante plataformas colaborativas que crean un mercado abierto para el uso temporal de bienes o servicios suministrados a menudo por particulares».

¿Qué es movilidad compartida?
¿Y qué no es?

¿Se puede considerar el transporte público un tipo de movilidad compartida? ¿Describe la movilidad compartida la movilidad individual? ¿O incluye servicios de transporte colectivo, como el uso de un taxi, un autobús o un coche por varias personas al mismo tiempo?

Debe existir una plataforma intermediaria que vincule al servicio y al usuario para poder hablar de movilidad compartida. Este tipo de plataforma suele ser a menudo un sitio web o una aplicación para dispositivos móviles que permite a los usuarios registrados reservar y pagar por el uso de un vehículo, reservar un trayecto en coche compartido o usar un taxi compartido o un servicio de minibus bajo demanda.

Cuando decimos movilidad compartida, pensamos en el uso compartido de coches, bicicletas, vehículos motorizados de dos ruedas u otro tipo de vehículos similares. También se pueden considerar en esta categoría las plataformas de reserva de taxis y el uso del coche para compartir trayecto (también conocido como «car pooling»). No se considera que formen parte de este concepto ni el transporte público convencional ni los servicios tradicionales de alquiler de coches, donde en lugar de reservar el servicio de movilidad que proporciona el vehículo, lo que se hace es alquilar el propio vehículo.


Lograr una movilidad inteligente y limpia

La movilidad compartida puede reducir el número de vehículos que circulan por las carreteras. El uso de vehículos limpios o el fomento de la movilidad activa permiten que la movilidad compartida sea más respetuosa aún con el medio ambiente.

Para lograr una movilidad urbana más limpia, debemos reducir la cantidad total de kilómetros que recorren los vehículos a motor. Esto implica un aumento en el reparto modal en favor de modos activos, tales como caminar o ir en bicicleta (sin emisiones contaminantes) y el uso de transporte público (menos emisiones por persona en comparación con el uso individual de coches). Los autobuses, camiones, taxis, coches y demás vehículos que sigan circulando deben ser más limpios, ya sea gracias al uso de tecnologías o de combustibles alternativos.

Los sistemas de transporte inteligente y su versión derivada, los sistemas de transporte inteligente cooperativos, se basan en ambos casos en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. En la movilidad urbana, ofrecen información sobre el viaje (en tiempo real) y proporcionan servicios de gestión del tráfico, de pago electrónico, de administración del transporte de mercancías en áreas urbanas y de sistemas de seguridad de vehículos.

Existen otras dos aplicaciones de la movilidad inteligente que están recibiendo actualmente una atención particular: la automatización de los vehículos y el concepto de «movilidad como servicio»

 
-->

Redes sociales European Mobility Week