Parques, jardines e infraestructura verde

Plan Director del Parque Grande Jose Antonio Labordeta


Introducción

Con motivo de la celebración del 75 aniversario del Parque Primo de Rivera, inaugurado en 1929, a lo largo de 2006 y 2007 se realizó un proceso de participación ciudadana para recoger ideas y propuestas de mejora del Parque, proceso que quedó plasmado en un documento elaborado por la Fundación Ecología y Desarrollo coordinado desde el Servicio de Parques y Jardines.

Como continuación de dicho proceso, el Ayuntamiento consideró la necesidad de establecer un plan de intervenciones, gestión y usos del Parque, que por tantos años ha servido a la ciudad pero que no tiene un documento guía de gestión. Para ello se contó con una asistencia técnica externa que elaboró un documento con los criterios fundamentales del futuro Plan Director del Parque.

El Plan Director inició su andadura el verano de 2007 con la convocatoria de un concurso de ideas para redactar el Plan Director del Parque Primo de Rivera con la finalidad de plasmar un conjunto de ideas de mejora del parque, en todos aquellos aspectos que sea posible sin que pierda su identidad e idiosincrasia.

Este estudio fue realizado por la empresa Materia Verde a lo largo de los años 2008 y 2009.

Este estudio fue considerado por la Agencia de Medio Ambiente y dado a conocer a los miembros de la Comisión de Estudio sobre Biodiversidad que pertenece al Consejo Sectorial de la Agenda 21 Local, invitándose a los principales colectivos que dan uso al Parque y habían participado en el proceso inicial.

En dicha reunión de las propuestas de la consultora contratada se consensuaron aquellas que los asistentes consideraban positivas y que desde el punto de vista técnico eran factibles y aquellas otras que, por casi unanimidad, no se consideraba conveniente incluirlas en el Plan Director, se propuso suprimirlas.

A la vista de todo lo anterior y a propuesta de la Agencia de Medio Ambiente, el Gobierno de Zaragoza aprobó los Objetivos del Plan en su reunión del 23 de septiembre de 2010 y acordó la realización de la versión definitiva del mismo. El 5 de octubre el Consejo de la Ciudad conoció y ratificó el documento aportando mejoras en su redacción.

Una aportación fundamental para la redacción de este Plan Director ha sido la documentación procedente del proceso de participación ciudadana realizado en el año 2007, extraordinariamente exhaustiva y rica en propuestas, que sirvió para construir las propuestas del concurso de ideas y que han guiado también el resto del proceso de definición del Plan Director.

Para una mejor comprensión, el Plan Director está organizado en tres partes que ordenan y clasifican la información. La primera parte abarca las consideraciones preliminares en la que se reflexiona sobre el papel del Parque en relación al entorno, a la ciudad, su origen y creación y sobre todo, sobre cuál debe ser su papel en el siglo XXI.

La segunda parte se centra en el análisis y diagnóstico del parque. Se desgranan en este apartado la totalidad de aspectos que lo integran, con el objetivo de focalizar las problemáticas y proponer, en consecuencia, las medidas correctoras o potenciadoras que se consideren.

El capítulo tercero contiene las propuestas del Plan Director del Parque organizadas por conceptos temáticos: movilidad, unidades paisajísticas, mejoras agronómicas, áreas lúdicas, mobiliario urbano y gestión del parque.

Objetivos

  1. El Parque Grande debe ser un parque tranquilo, de alta calidad paisajística y jardinera que permita a los usuarios estar en contacto con la naturaleza y percibir los diversos paisajes que contiene: sonoros, cromáticos, estacionales.
  2. El Parque Grande debe mantener y potenciar la estima que los ciudadanos sienten por él como escenario activo tanto de vivencias colectivas como de las más personales e íntimas.
  3. El Parque Grande debe recuperarse para los peatones y la movilidad alternativa eliminando la circulación de vehículos privados en el interior y limitando muy estrictamente las zonas de aparcamiento dentro del mismo. Igualmente se deben adecuar sus recorridos facilitando la accesibilidad de las personas con minusvalías físicas.
  4. El Parque Grande es, desde su creación, ecléctico, formado por un conjunto de jardines históricos y un eje monumental que va desde el Huerva hasta la estatua del Batallador en el Cabezo de Buena Vista, por ello se debe intervenir mediante microactuaciones que, preservando el espíritu y las ideas originales, mejoren su estructura, su composición vegetal y la interrelación entre sus diversas partes, de forma que se facilite el uso de todas ellas por los ciudadanos.
  5. El Parque Grande debe mantener y mejorar la accesibilidad desde su entorno. Éste debe contribuir a hacer de él un parque tranquilo mediante la reducción de la velocidad o aquellas otras medidas que ayuden a reducir la contaminación acústica.
  6. Debe mejorarse la incorporación paisajística del Cabezo de Buena Vista al conjunto del parque mediante actuaciones de mejora de sus plantaciones, de sus estructuras históricas, de la accesibilidad desde la parte baja del parque y de sus paseos.
  7. Deben ordenarse los usos y actividades potenciando la idea de parque tranquilo y desplazando aquellas actividades menos acordes con esta orientación.
  8. El Parque Grande debe conservar y fomentar la fauna natural que actualmente reside en él o lo ocupa en algunas épocas del año, delimitando algunas zonas especialmente tranquilas para ellos.
  9. La integración del conjunto natural del Parque Grande con los Pinares de Venecia y el Canal Imperial de Aragón.
  10. El Parque Grande debe ser un punto importante dentro del anillo verde de la ciudad y asimismo servir de punto de acceso a los Pinares de Venecia potenciando su uso por los ciudadanos.
  11. Renovar la base vegetal del parque dada la antigüedad del mismo, planificándola de forma paulatina mediante acciones agronómicas y selección adecuada de las especies autóctonas.
Valor

La singularidad del Parque Grande José Antonio Labordeta reside sin duda, en el eclecticismo que caracteriza su estilo. Ubicado en una céntrica zona de Zaragoza, su desarrollo no pertenece a un único momento cronológico y artístico, sino a multitud de ellos, fruto de las diversas intervenciones que se han ido realizando en él. Asimismo, el parque, construido originalmente en una zona poblada de pinares, mantiene una importante área naturalizada ? el Cabezo de Buenavista-así como diversos pinares distribuidos en su interior. Es de destacar también la existencia de dos importantes cursos de agua: el río Huerva, que limita el parque del tejido urbano y el canal Imperial de Aragón que ofrece una imagen totalmente urbana salvo en la orilla vecina de los Pinares de Venecia

Historia

La historia del parque es la historia de la ciudad y un reflejo también de la época y del hacer no sólo del país, sino del resto de Europa, en lo que a creación de espacios verdes se refiere.

Cuando se creó en Zaragoza el Parque Grande Primo de Rivera fue resultado de la voluntad de las autoridades municipales, alentadas por Xavier de Whinthuysen, una de las pocas figuras del paisajismo español de la época, junto con Nicolau Maria Rubió i Tudurí. Ciertamente, no fue una iniciativa pionera ni única en el país, pero hay que destacar la valentía y clarividencia del consistorio de crear un parque público de tamaña extensión (casi 30 hectáreas) en una ciudad de las dimensiones de Zaragoza. Ubicado en una zona que en la actualidad es de gran centralidad pero que en el momento de su construcción consideraríamos peri- urbana. El diseño formal de parque siguió el ejemplo de las corrientes en boga del momento.

Zaragoza compartió con otras ciudades del país como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia la necesidad de modernizar y expansionar la ciudad mediante la creación de ensanches urbanos, cada uno de ellos adaptado a la idiosincrasia y dimensiones de cada localidad. A principios de siglo Zaragoza contaba con una población de 100.000 habitantes aproximadamente, de manera que el Parque Grande y todas las zonas naturales disponibles en el término municipal eran más que suficientes para el solaz y disfrute de los zaragozanos. Entre los años 40 y 80 la ciudad se multiplicó demográfica y urbanísticamente, llegando a principios de los 90 a 600.000 habitantes, de acuerdo a los distintos planes de reforma y planes generales de Ordenación

Las propuestas de José de Yarza en el Plan General de Ordenación Urbana de Zaragoza de 1957 tienen en cuenta una interconexión entre parques en donde el Parque Grande y los Pinares de Venecia forman parte de una malla verde que debía de acompañar el crecimiento urbanístico de la ciudad. El concepto actual de Anillo Verde reproduce esta idea de conectividad entre los diversos espacios verdes de la ciudad utilizando como ejes el río Ebro y el canal Imperial de Aragón.

En los últimos años se ha promovido esta idea gracias a la creación de espacios verdes de dimensiones variadas repartidas por todos los barrios de la ciudad pero en especial, debido a la recuperación de los espacios libres entorno al río Ebro. Zaragoza dispone hoy en día de 800 hectáreas de zona verde repartidas en más de 120 parques y jardines urbanos. El parque sigue destacando hoy en día, como uno de los espacios verdes mayores de toda la ciudad.

Modelo

El modelo que se propone para el Parque Grande José Antonio Labordeta tiene en cuenta su pasado histórico pero, sobre todo, su proyección futura, realzando su papel y su calidad.

El nuevo parque debe recoger la estima que los ciudadanos sienten por él como escenario activo de vivencias colectivas, pero también de las más personales e íntimas. Este vínculo sentimental es el que debe guiar las actuaciones que se propongan en el parque. El parque debe ser un entorno amable para todos, familiar para los zaragozanos de siempre y atractivo para los nuevos ciudadanos y visitantes. Un lugar capaz de transmitir y donde experimentar emociones y en el que la prioridad sea el paseo tranquilo y la contemplación. Las dimensiones del parque juegan a favor, puesto que su gran extensión permite la convivencia de usos muy variados sin que éstos pierdan su esencia. El nuevo parque, más protegido y renovado, debe acoger tanto a paseantes solitarios como a jóvenes practicando skate, a parejas tumbadas en el césped como a lectores en el Cupresal y también a padres enseñando a sus hijos a ir en bicicleta por la avenida de los Bearneses y a abuelos llevando a pasear a los nietos.

El parque debe ser también un compromiso con la sostenibilidad del planeta y velar por no derrochar recursos como el agua, la energía o el suelo, reutilizar los restos vegetales para generar compost y devolverlo de nuevo al ciclo orgánico y también actuar de manera responsable en el control de plagas y enfermedades.

En definitiva, este modelo de parque es el que debe guiar todas las propuestas de este Plan Director de manera que su puesta en práctica global asegure la puesta al día y proyección futura del Parque Grande José Antonio Labordeta de Zaragoza.

Documento

Plan Director del Parque Grande Jose Antonio Labordeta
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