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10 mayo 2024

El Ayuntamiento de Zaragoza y el Cabildo constituyen una comisión de seguimiento para las obras de rehabilitación de las torres de la Basílica del Pilar

El consistorio prestará asesoría técnica y medios auxiliares a la propiedad del inmueble para ejecutar los trabajos, una vez reciba el proyecto final el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio del Gobierno de Aragón
Además de velar por el desarrollo de las obras, se redactará un plan de seguridad y salud que preserve a la plaza, en la medida de lo posible, de las afecciones derivadas por los trabajos

El Ayuntamiento de Zaragoza conformará junto al Cabildo Metropolitano de Zaragoza una comisión de seguimiento de las obras de rehabilitación de las torres de la Basílica del Pilar. En ella participarán técnicos municipales de Urbanismo, Policía Local y Cultura, personal del Cabildo, así como las comisiones de patrimonio tanto local como provincial. Esta decisión se suma a las distintas medidas que van a conformarse y que se han acordado en las diferentes reuniones técnicas entre la propiedad de la basílica, que es la responsable última de la ejecución de las obras, y el Consistorio zaragozano, que presta su asesoramiento durante todo el proceso.


La primera de las actuaciones ha tenido lugar esta mañana, con la participación del Cuerpo de Bomberos de Zaragoza, que ha prestado medios técnicos como su grúa y sus drones, para poder hacer un análisis actualizado de la situación de las tres torres afectadas por desprendimientos de materiales. Asimismo, se han desplazado hasta el lugar expertos pretológicos y técnicos municipales de inspección urbanística. El objetivo es recopilar mayor información actualizada de la situación para que el Cabildo pueda modificar el proyecto de actuación, con sus fases y procesos de ejecución, que remitirá a la Comisión Provincial de Patrimonio de la DGA para así obtener el visto bueno y poder iniciar los trabajos.
Así lo han dado a conocer el consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, y el delegado de culto y pastoral del Pilar y portavoz del Cabildo, José Antonio Calvo, que han asistido a los trabajos técnicos de los Bomberos junto al arquitecto Javier Ibagüen Soler, quien se encargue de la redacción final del proyecto y de la dirección de obras, según ha avanzado Calvo.
"Hemos solicitado dos estudios básicos de seguridad y salud para que la propiedad preserve la plaza del Pilar, en la medida de lo posible, de las afecciones que puedan conllevar las futuras obras", ha apuntado Serrano. "Es un espacio urbano público de gran tránsito ciudadano, principal foco del turismo de la ciudad y en el que se desarrollan, a lo largo del año, numerosas actividades y eventos", ha advertido el consejero municipal, "por lo que nuestro interés, y es la sensibilidad con la que lo ha recogido el Cabildo Metropolitano en su planificación, es garantizar el mayor uso posible de la misma, con las menores afecciones y las mayores garantías de seguridad". Del mismo modo, el Ayuntamiento va a prestar al Cabildo, que es el propietario del edificio y ejecutor de las obras, "la máxima asistencia técnica y de medios auxiliares para facilitar las actuaciones", ha afirmado Víctor Serrano, quien ha recordado "la elevada importancia patrimonial, cultural, histórica, turística, religiosa y sentimental del principal monumento de nuestra ciudad".


DESPRENDIMIENTOS Y VALLADO
En la actualidad, tres de las cuatro torres de la Basílica del Pilar mantienen en sus bases, por prevención y seguridad, sendos vallados perimetrales de color beige para reducir el impacto visual de los mismos. En mayo de 2022 se registraron los primeros desprendimientos de fragmentos de piedra y areniscas en una de las torres del monumento. A partir de ahí, y tras un segundo episodio similar, el Ayuntamiento de Zaragoza valló, de forma subsidiaria, por prevención y seguridad, el perímetro de la torre de Nuestra Señora del Pilar (fachada principal junto a la Casa Consistorial) y requirió a la propiedad del edificio a que revisara el monumento y actuara conforme a la situación detectada.
De este modo, y tras una revisión, el Cabildo consideró la necesidad de vallar también la zona perimetral de la base de otras dos torres: la de Santiago (fachada principal más cercana a San Juan de los Panetes) y la de Leonor (paseo Echegaray junto al Ayuntamiento). Las primeras inspecciones técnicas fueron detectando distintos desperfectos en la consolidación de cornisas y piedras de las torres, muchas de ellas por los materiales, el paso del tiempo y las condiciones meteorológicas de la ciudad, sin que ninguno afecte a la estabilidad o estructura del monumento.