El equipo juvenil Zaragoza Maker Space, asesorado desde Etopia, es tercero en un campeonato de la Agencia Espacial Europea

01 agosto 2020

Este equipo local, compuesto por chicas y chicos de entre 15 y 17 años, presentó en la competición el proyecto Génesis que estudia la posibilidad de enviar vida bacteriana a otros planetas
CanSat es un certamen organizado por la Agencia Espacial Europea a través de su proyecto educativo ESERO (Oficina Europea de Recursos para la Educación Espacial), orientado a promover la investigación científica entre los jóvenes

El equipo juvenil de la asociación Zaragoza Maker Space, asesorado por los Laboratorios Cesar de Etopia, ha obtenido el tercer premio por su proyecto Génesis en el campeonato nacional CanSat de la Agencia Espacial Europea. La propuesta ganadora planteaba la posibilidad de enviar vida bacteriana a otros planetas en un micro-satélite construido por ellos mismos. En el campeonato han participado estudiantes de entre 14 y 18 años. Además del apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, el equipo también ha contado con la colaboración de Plaza Imperial, AESA - Aragonesa de Equipamiento y el IES Goya. "Que este grupo de jóvenes haya ganado el premio es una noticia buenísima. El trabajo que se está haciendo desde Etopia para despertar vocaciones tempranas en la ciencia y la tecnología es un trabajo muy relevante del que hoy recogemos frutos, aunque seguiremos recogiendo a corto, medio y largo plazo", ha destacado la consejera de Economía Innvación y Empleo del Ayuntamiento de Zaragoza, Carmen Herrarte.


CanSat es una competición organizada por la ESA (Agencia Espacial Europea) a través de su proyecto educativo ESERO (Oficina Europea de Recursos para la Educación Espacial), con el objetivo de promover la investigación científica entre jóvenes de entre 14 y 18 años, abarcando temas curriculares relacionados con la tecnología, física y programación. "Que el primer contacto con la ciencia sea lúdico y motivador, como se hace desde Etopia, es el valor añadido que tiene el proyecto", ha añadido Herrarte.

Durante la competición, en la que concurrían un equipo por cada comunidad autónoma, los participantes construyeron un micro-satélite, del tamaño de una lata de refrescos, que se lanzó a 1000 metros de altura dentro de un cohete. Estos satélites deben cumplir un misión primaria obligatoria para todos los equipos de recopilación y envío de datos en fase de descenso, y una misión científica a elección de cada grupo. 

En este caso, la asociación Zaragoza Maker Space y su proyecto Génesis, asesorados por Laboratorios Cesar de Etopia, realizaron un planteamiento teórico en el que se estudie la posibilidad de enviar vida bacteriana a otros planetas con la esperanza de que puedan germinar y prosperar. Para ello, tras analizar las características de cada planeta, el equipo escogió Europa, el sexto satélite de Júpiter, cuyas condiciones permitirían una aproximación que pueda albergar forma de vida bacteriana.