Archivo-Biblioteca-Hemeroteca

Presentación

En el paisaje urbano de Zaragoza destacan, como hitos aislados, construcciones severas de ladrillo macizo de color entre ocre y rojizo que fueron muy abundantes en el siglo XVI , notables palacios que dieron cobijo a las familias más distinguidas de la ciudad, cuando todavía conservaba la vieja muralla romana de piedra, testigo del esplendor que alcanzó Zaragoza en el siglo tercero de la era.

Uno de esos palacios, salvado de la ruina por el Ayuntamiento, es el llamado de Montemuzo que desde el 23 de abril de 1994, una vez rehabilitado, acoge la Unidad de Sistemas de Información de la Ciudad que está integrada por el Archivo, Biblioteca y Hemeroteca municipales. Está situado en el corazón de la ciudad, a unos 200 metros de la sede municipal. Tiene la entrada principal por la calle Santiago número 34.

La Unidad de Sistemas de Información de la Ciudad está adscrita al Servicio de Modernización y Desarrollo Organizativo del Área de Régimen Interior y Fomento y tiene como misión recopilar, conservar, procesar, organizar, difundir y acrecentar la información relativa a la ciudad de Zaragoza para ponerla a disposición de los ciudadanos y de los servicios municipales.

Cuenta para ello con la documentación que generan los servicios municipales en el ejercicio de su actividad y con el Patrimonio Documental, Bibliográfico y Hemerográfico Municipal, además de la tecnología y de los medios precisos para actualizarlos.

El Archivo Municipal de Zaragoza conserva la documentación generada por la administración municipal en el transcurso del tiempo, desde el siglo XII hasta la actualidad; también acoge otros documentos en conjuntos cerrados o bien de forma aislada, que sin ser originados por la actividad propia del municipio se han ido incorporando a ese acervo común, por ser de extraordinario interés para la historia de la ciudad; es lo que ocurre con el Archivo del General Palafox y con la colección Jordana de Pozas, que fueron objeto de compra, o con el Archivo Familiar de Ricardo Magdalena, y con el de la Junta de Defensa de la Torre Nueva, estos últimos fruto de donaciones desinteresadas.

 

El Archivo Municipal de Zaragoza tiene la misión de reunir, conservar, organizar y difundir esta documentación que se compone de cerca de 50.000 cajas con documentación en papel, una importante colección de privilegios y documentos diversos en soporte pergamino, fondos cartográficos, fotográficos y libros. Su fin es el de ponerla a disposición de los ciudadanos para la información, el estudio, la investigación y la resolución de asuntos administrativos y el uso interno de los propios servicios municipales.

La Biblioteca se fue creando como un instrumento de trabajo que quedaba a disposición y uso de la Corporación y de los propios funcionarios, para el buen desarrollo de sus actividades desde tiempos antiguos e imprecisos. Los fondos bibliográficos, un tanto dispersos, se fueron adquiriendo desde época muy temprana, eran accesibles a los miembros del concejo y a los funcionarios. Las compras y dotaciones se comienzan a sistematizar en el siglo XVIII. La guerra de la Independencia y los numerosos traslados dieron lugar a que muchos de estos libros se perdieran. En mayo de 1873 se inician gestiones para la creación de una Biblioteca Municipal cuyo emplazamiento se sitúa muy próximo al Archivo. Con la idea de organizar y colocar los libros que poseía el Ayuntamiento, normalizar las adquisiciones y hacerlas accesibles al público, se manifestó la Junta Municipal en los siguientes términos: (...) que el Ayuntamiento bajo la idea de dotar al municipio de una biblioteca que en su día, tal vez no lejano, pueda abrirse al público, tiene resuelto el ir adquiriendo los libros que le proporcionen y puedan ser convenientes, con especialidad los relativos a historia aragonesa y legislación (...). Actualmente la Biblioteca es la encargada de formar, organizar y poner a disposición de los usuarios las diversas colecciones de libros.

La Hemeroteca inicia su formación en el siglo XVIII, si bien cuenta con alguna aportación hemerográfica de mayor antigüedad ("Noticias generales de Europa venidas a Zaragoza por el correo de Flandes... de 1689") encontrándose plenamente asentada y gozando de buen reconocimiento público cuando el Ayuntamiento se instala en el antiguo Convento de Predicadores. El Noticiero se hace eco a través de un viajero inglés en 1923 de su singular aceptación: "La Hemeroteca Municipal es una de las mejores de España". Su misión es la de gestionar, ordenar y difundir la colección hemerográfica del Ayuntamiento. Misión que ha dado lugar a un esfuerzo permanente a lo largo de tres siglos, para reunir y conservar la prensa local, junto con otros periódicos y revistas de diverso alcance.