Organización Municipal

Discurso del Alcalde en el Debate de la Ciudad del 17/11/2016

Introducción

Miembros de la Corporación,

Resto de autoridades,

Representantes de la sociedad organizada,

Señoras y señores:

¿Y los pobres, sufren lo que deben? La frase da título al último libro de Yanis Varoufakis.

 

Creo que esa es la clave de por qué existen las desigualdades en el mundo, porque los poderosos, entre iguales, están dispuestos a repartirse los beneficios, aunque sean enemigos políticos.... y, porque mientras estas estructuras se mantengan en el mundo civilizado,, los pobres están condenados a sufrir lo que deben..., ¿o, no?

La llegada de los ciudadanos de a pie a la gestión de lo público está demostrando que las cosas pueden cambiar..., Y voy a intentar demostrarlo ante ustedes en este análisis sobre el Estado de la Ciudad. Voy a contarles y a explicarles cómo es posible iniciar un proceso de transformación social desde un Ayuntamiento como el nuestro. Un proceso que ya es irremediable, por más que los poderosos se empeñen en negarlo.

Quizás, hoy algunos esperan de mí el anuncio de un costoso proyecto, de esos que nos permitirían reunirnos dentro de un tiempo para cortar una cinta. Si eso es así, mucho me temo se van a sentir profundamente decepcionados.

Los tiempos de los grandes fastos han pasado a la historia. Ya no caben más borracheras a costa del erario público que luego provocan largas, larguísimas resacas e hipotecan a las generaciones futuras. No conviene confundir tener los pies en el suelo con paralizar la ciudad.

La ciudad: espacio de conflicto y de transformación

Las ciudades son el espacio de convivencia que nos convierte en conciudadanos. Son la suma de sus gentes y de las relaciones que entre ellas -entre nosotras- se producen: nuestras necesidades, afectos, amores y desencuentros.

Y, las ciudades son, hoy más que nunca, el lugar donde se manifiestan con mayor crudeza las contradicciones y consecuencias de un sistema económico que, fundamentalmente, produce desigualdad.

 

Un sistema que pone al beneficio económico por delante del bienestar de las personas, de la sostenibilidad, de la función social de la propiedad, de la cohesión social. Que esquilma el presente sin pensar en el futuro. Un sistema causante del cambio climático con graves efectos para nuestra salud y el futuro de las generaciones venideras

Las políticas neoliberales de las últimas décadas han traído una "des-democratización": el vaciado de los derechos constitucionales. La reforma laboral, el recorte de prestaciones sociales o la Ley Mordaza son claros ejemplos.

Ahora bien, las ciudades son también el lugar desde donde emergen las soluciones.

Fueron nuestros jóvenes los que, ocupando calles y plazas (esta plaza nuestra del Pilar), nos recordaron y enseñaron que la recuperación de la ciudad y de la ciudadanía se forja en la movilización y organización de los ciudadanos y ciudadanas.

Y, lo que es más importante, subrayaron los problemas que han agotado nuestra sociedad y, al mismo tiempo, las soluciones: recuperar lo político, recuperar la democracia, reinventar lo público para fortalecerlo, revertir las políticas que hacen esta sociedad cada vez más desigual e injusta, abrir las instituciones comunes y dejar entrar el aire.

Municipalismo: reconstruir la democracia desde las ciudades

Una ola, empujada por la ciudadanía de este país, ha hecho tambalearse lo posible y lo existente. Nosotros y nosotras, mi Gobierno, sólo somos una parte de esa enorme marea de cambio. Y estamos aquí resueltos a cambiar las cosas.

La crisis global exige una respuesta desde lo local. La crisis institucional, una respuesta desde lo municipal.

Otras formas de hacer política y de entender la democracia son necesarias. Hay que dar entrada a la democracia participativa y deliberativa, para combinar y complementar los cansados mecanismos de la representativa.

Del mismo modo, la ciudadanía está exigiendo una reformulación de lo público. Echar el freno de mano y tomar el rumbo contrario que habían tomado nuestras administraciones: no menos sino más servicios públicos, más fuertes, mejor equipados y dotados y con mayores garantías.

Esta es la razón de ser de nuestro Gobierno.

Se llama municipalismo. Y significa reconstruir la democracia desde los municipios. Repolitizar intensamente la dimensión local. Hacer de nuestras ciudades, de nuestra ciudad, el bastión de la inclusión y la cohesión social.

Una Zaragoza Cuidadora que, desde el reconocimiento de la interdependencia que nos une como comunidad, garantice blindar el nivel mínimo y suficiente de bienestar de todos sus vecinos y vecinas.

Un Ayuntamiento que defiende la "autonomía local" y exige las capacidades de gobierno que la hacen posible y efectiva. Una autonomía coartada hoy por la Ley de Bases de Régimen Local, por las reglas de gasto y las tasas de reposición de personal público.

Los ayuntamientos somos la institución más cercana a las personas. Por ello, nos hemos ocupado cada vez más de dar respuesta a las necesidades que nuestros vecinos y vecinas demandan y requieren. Especialmente, en materia de protección social, complementando los servicios de otras administraciones públicas y abriendo nuevas líneas de intervención.

Los ayuntamientos nos hemos convertido en la última red de seguridad cuando todas las demás instituciones fallan o están agotadas. Y, nos cueste lo que nos cueste, no vamos a dejar caer a nadie.

Nos encontramos en un escenario de gobierno multinivel con competencias cruzadas y responsabilidades compartidas. Vamos a seguir reivindicando el protagonismo de los gobiernos locales en este contexto; y el reconocimiento de la aportación social que realizamos, como prestadores de servicios públicos. Servicios que deben ser compensados por aquellas administraciones titulares de estas competencias. Para seguir ofreciendo el nivel de servicio y prestación que los vecinos y vecinas de Zaragoza necesitan y merecen.

La ciudad en el mundo: Cambio climático y desigualdad social.

Las ciudades, en un mundo globalizado, se enfrentan a dos grandes retos: el problema del cambio climático, con la consiguiente sustitución de las fuentes de energías fósiles por renovables, y la cronificación de la desigualdad social.

La soberanía energética es un elemento clave para las sociedades industrializadas, tan dependientes de las energías fósiles. Los procesos de transformación energéticos vienen significando agresiones muy importantes a la humanidad y a la naturaleza: desde las guerras por el petróleo a la destrucción de hábitats, como consecuencia del cambio climático.

Las trabas impuestas por el Gobierno de Rajoy a las energías renovables cortaron de raíz una industria en la que España empezaba a despuntar; y no parece que en ello haya otro interés que el de favorecer al oligopolio eléctrico.

Somos las ciudades las que, con tesón y la mirada puesta en el bienestar de nuestros vecinos y vecinas, estamos abriendo grietas en el muro construido por el Gobierno de Rajoy, en este y otros temas. Una actitud que no sabría si calificar como servilismo ante los intereses de los más poderosos o simple fanatismo ideológico. ¿Por qué no podemos - las personas u organizaciones- producir energía más limpia y aprovecharla? ¿Por qué un Ayuntamiento no puede hacerlo también para su propio consumo o para el de sus ciudadanos?

En este ámbito, diversas ciudades debaten la posibilidad de constituir sus propias comercializadoras de energía eléctrica e, incluso, el análisis de vías propias de producción, hasta la posible compra directa al pool energético.

La vulnerabilidad de la vida en las grandes urbes nos lleva a hablar de soberanía energética pero también de soberanía alimentaria.

Las ciudades, donde reside la mitad de la población mundial, juegan un papel estratégico para el desarrollo de los sistemas alimentarios sostenibles y la promoción de hábitos de vida y dietas saludables. Pero también se enfrentan a obstáculos como el deterioro ambiental, la escasez de recursos, el consumo no sostenible o las pérdidas y el desperdicio de alimentos.

Junto al cambio climático, como decía, la desigualdad representa el otro gran reto de la sociedad del siglo XXI.

La reforma del artículo 135 de la Constitución atribuye al criterio de sostenibilidad fiscal un valor estructural y condicionante de la capacidad de actuación del Estado. Concepto, este, que planea contra la idea misma del Estado social al que algunos califican de "un estado de excepción conceptual, ideológico y no previsto en la Constitución".

En ningún momento, se reconoce en nuestra Constitución un modelo social entregado a la discreción de los intereses de cada uno, sino un modelo estabilizador, en el que la cohesión social es consecuencia de la generalización de la libertad y del bienestar, promovidos y garantizados por un derecho democrático.

En los últimos 20 años, se ha venido a afirmar, sin embargo, en el ámbito de la cultura económica liberal, una reorientación radical que concede a la dinámica de la economía -al mercado- un poder constituyente absoluto. Este pone en tela de juicio la legitimidad o incluso la posibilidad de algo que era obvio: la economía al servicio del bienestar de la ciudadanía.

La reforma del artículo 135, que impone la regla del equilibrio presupuestario como principio rector, despejó el camino de la imposición de las políticas de austeridad como solución a la crisis de deuda dentro de la Unión Europea.

Una clara derivada de esta situación es la imposición de un corsé económico a través de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local.

Quiero hablar, ahora, de las consecuencias prácticas del marco descrito, dolorosamente visibles en nuestra ciudad, tanto en nuestro medio ambiente, como en la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas. Un ejemplo es la pobreza energética, una lacra indigna de una sociedad que se considera avanzada.

Insultante fue comprobar cómo, desde el 2008, los sueldos más altos aumentaban mientras el 60% de los trabajadores veía su nómina reducida. En nuestra ciudad, según los datos del Ayuntamiento, más de 127.500 declarantes cobran menos de 800 euros al mes: una de cada tres unidades familiares.

La precariedad se ha instalado, adquiriendo condición de normalidad, en el marco de las relaciones laborales. Salarios más bajos, contratos temporales, despidos a coste mínimo... Los artífices de esta lesiva reforma laboral han conseguido generar una nueva categoría: los trabajadores y trabajadoras pobres. Una situación en la que el empleo no es, ni tan siquiera, una garantía para cubrir las necesidades básicas de la gente. Tener trabajo no significa la promesa de abandonar la pobreza.

Los datos del paro, terribles, intolerables. El desempleo se ceba con nuestros jóvenes; hasta tal punto que el 21% de los trabajadores menores de 24 años se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión. Por primera vez en generaciones, nuestros hijos e hijas van a vivir en peores condiciones que sus padres. Como padre, decir esto duele especialmente.

La pobreza va camino de instalarse en la estructura del país y a sostenerse, sin trabas, en el tiempo, a cronificarse en suma. La pobreza infantil alcanza al 30% de la población. La pobreza extrema llega al 4,5. Cifras, y detrás de las cifras, personas.

El sufrimiento de la gente se traduce en un alarmante repunte de las enfermedades mentales. En Zaragoza se presentan los peores datos de Aragón en este campo ya que uno de cada cuatro pacientes que acudió al médico lo hizo por este tipo de problemas.

Dada la ausencia de medios económicos y financieros con los que enfrentarnos de forma adecuada a este ignominioso avance de la desigualdad, tal vez el Estado central debería explorar soluciones audaces como la de la Renta Básica Universal.

Si hablamos de desigualdad, también debo referirme a la que existe entre géneros.

La mujer zaragozana percibe un 25% menos de sueldo que un hombre en su misma categoría profesional. La mujer, golpeada en su posición en la estructura social es objeto, también, desgraciadamente, de violencia física. 45.329 mujeres en Zaragoza han sido, en algún momento de su vida, víctimas de violencia física o sexual. De estas, 9.791 la han sufrido en este último año.

Acabar con los asesinatos machistas es una tarea de todos y todas. Y, para ello, debemos trabajar en reducir la desigualdad entre géneros desde la raíz: con la educación, la sensibilización y la visibilización. Reduciendo la brecha salarial, apostando por una redistribución de los tiempos de ocio y las tareas de cuidados. Sin duda, las instituciones públicas tenemos aquí mucho por hacer y mucho que escuchar, especialmente a ellas.

Quizás, ha sido en materia de vivienda donde más gráfica y virulentamente se han manifestado estas prácticas desigualitarias en la vida de la gente. La falta de vivienda, una vez más, tiene rostro de mujer y de infancia. Nos enfrentamos a la expresión más violenta de la crisis, una constante desde el estallido de la burbuja inmobiliaria.

En Zaragoza, hay unos 13.000 hogares regidos por un solo adulto en riesgo de pobreza. Los desahucios efectivos, es decir, los que terminan ejecutándose materialmente, se incrementan en nuestra ciudad. En la primera mitad de este año se produjeron 725 en la provincia. Cuatro desahucios al día. La mayoría, en la capital. Lo que supone que la emergencia habitacional se ha cronificado.

Primero, una enorme ola de ejecuciones hipotecarias asoló nuestras ciudades. El tsunami llegó un año más tarde a Zaragoza, acompañado de la resaca de la Expo 2008. Burbuja y estafa se entendieron en el juego con las entidades financieras. Y superamos, así, la barrera del medio millón de ejecuciones hipotecarias. Vidas rotas, deudas de por vida, exclusión residencial, depresión, suicidios.

Este tipo de desahucios se estabilizó. Eso sí, aún en niveles intolerables. Tras estos, comenzaron a producirse los lanzamientos derivados de la imposibilidad de las familias de hacer frente al alquiler. Junto a estos, los relacionados con la usurpación de vivienda.

Ante esto, contemplamos la respuesta ejemplar de la sociedad civil. Ni dentro ni fuera de las instituciones podemos permanecer impasibles. Porque sí se puede hacer. Podemos y lo hemos hecho: ninguna familia deudora de buena fe o en situación de exclusión residencial que ha solicitado la mediación del Ayuntamiento de Zaragoza ha sufrido un desalojo forzoso, algo de lo que nos sentimos especialmente orgullosos y que, tal y como señalé en mi discurso de investidura, era una de las principales prioridades de este Gobierno.

No ha sido una tarea fácil dado que, a la vez que aumentaban los desahucios, las entidades financieras continuaban acumulando cantidades ingentes de viviendas, tanto de familias como de obra nueva, procedentes de promotores privados arruinados.

A ello hay que añadir el rescate financiero de un buen número de estas entidades y la creación de la SAREB. Siempre hemos pensado que esas viviendas debían cumplir su función social y servir de base para un gran parque de vivienda de alquiler social. Así lo dije en mi primer discurso como Alcalde en este mismo Salón de Plenos y ahí dirigimos nuestras fuerzas los primeros días de gobierno.

Tremenda fue nuestra decepción cuando, en nuestras negociaciones con la SAREB, nos enfrentamos a la nula disposición de entregar viviendas en las debidas condiciones para su uso.

Nos cueste lo que nos cueste, siempre vamos a estar del lado de la gente. Queremos una Zaragoza que cuide de sus vecinos y vecinas. La ciudad es una segunda piel. Un red de protección, especialmente en situaciones de vulnerabilidad. Y no vamos a dejar que nadie se quede fuera.

Hacia un nuevo modelo de ciudad

Quiero ahora lanzar una mirada al pasado, sobre el trabajo y la labor que este Gobierno ha realizado desde la investidura hasta el día de hoy.

Hay una oposición que no hace nada más que repetir que no se hace nada. Que se ha instalado en la repetición de esta triste cantinela.

Quizás no conocen que hay otra política que no se mide en toneladas de hormigón, sino en la suma de actuaciones, algunas grandes (el mayor presupuesto social de la historia, por ejemplo), otras medianas y una multitud de pequeñas pero efectivas soluciones, en las diferentes áreas y niveles de actuación en los que puede trabajar un Ayuntamiento. Suma que hace la vida de los vecinos y vecinas de Zaragoza, más fácil, más saludable, menos vulnerable. Mejor, en definitiva.

Esta suma es en la que ha estado trabajando este Gobierno los últimos 17 meses. Medidas que son la consecuencia de la aplicación de un nuevo modelo de Ciudad. Quiero repasar algunas.

Ciudad Abierta

ha de ser Gobierno local

Los zaragozanos y zaragozanas disfrutamos hoy de una ciudad más abierta: más participativa, más transparente y con unos servicios públicos mejor dotados para garantizar que sean prestados con la mejor calidad.

 

Al estar privatizada en buena parte su gestión, hemos redoblado esfuerzos en el control de las contratas. Esta fiscalización del cumplimiento de los pliegos de contratación se ha traducido en sanciones económicas, Pero, sobre todo, en una mejor prestación de los servicios. Por ejemplo, en el caso de parques y jardines se ha logrado que la adjudicataria haya tenido que contratar a 80 nuevos trabajadores.

Sin embargo, la mejor manera de mejorar la calidad de los servicios públicos es revirtiendo su privatización. Existen datos objetivos y una mayoría social a favor de un modelo de gestión que compartimos: los servicios públicos tienen que tener una gestión pública directa.

Porque apostamos por un ejercicio eficiente de la gestión pública.

Nuestros vecinos y vecinas demandan un mejor mantenimiento de los parques y mobiliario urbano. Somos conscientes de estas carencias y, por ello, este ha sido el primer año, desde que comenzó la crisis, en el que hemos dedicado una partida para mejorar estos pequeños detalles. A estos gestos nos referimos cuando hablamos de mejorar la vida de la gente con medidas sencillas.

La limpieza viaria es otra gran preocupación vecinal. En esta materia hemos ampliado, entre otras cosas, el servicio prestado, a través de la contratación de 20 personas más, respondiendo así a una de las demandas históricas de los barrios del sur.

En materia de extinción de incendios, hemos impulsado la siempre pendiente construcción de un nuevo parque de bomberos en Casetas, además la plantilla ha sido reforzada con 44 nuevas y necesarias plazas.

En Policía Local, se han desarrollado actuaciones en cuanto a la renovación de la flota de vehículos, la adquisición de chalecos, y un plan formativo basado en aspectos sociales claves para el desarrollo de un modelo de Policía de proximidad y progresista: la violencia machista y mediación.

Porque apostamos por un modelo policial proactivo y de interacción con la ciudadanía.

Transparencia

Ha sido muy destacable la labor dedicada a hacer de este Ayuntamiento una institución más transparente, gracias a la Publicación del Portal de Transparencia en nuestra sede electrónica. Una apuesta acompañada por el compromiso con los datos abiertos y reutilizables por parte de la ciudadanía y el sector público y privado. Esta herramienta ha situado a Zaragoza como ciudad puntera a nivel nacional.

Porque apostamos por un Ayuntamiento más transparente en todos sus ámbitos de actuación.

Participación ciudadana

El diagnóstico de la participación, junto al trabajo de la Cátedra de Participación e Innovación Democrática, diseñada y puesta en marcha de la mano de la Universidad de Zaragoza, nos va a permitir abordar la reforma del Reglamento de Participación. Esta herramienta posibilitará la combinación de lo presencial y lo digital y la reducción de la brecha digital.

Esta reforma ya se ha iniciado con la constitución de un grupo de trabajo, un espacio que incluye a los grupos políticos y a las entidades sociales de la ciudad. Es ahí donde debe producirse el debate y las propuestas en relación a la participación.

Porque apostamos por la participación como un elemento transversal a toda acción de del Gobierno.

Se han puesto en marcha procesos de participación piloto, desde la colaboración entre el área de Participación y otras áreas, como Urbanismo, que han resultado un éxito: Parque Venecia, Depósitos de Pignatelli o Mercado Central.

Porque la participación es una forma de hacer en común. Un ejemplo sencillo que ya hemos podido ver en nuestras calles es la reforma del parque de skateboard de Vía Hispanidad, donde los propios usuarios han decidido cómo llevarla a cabo junto a la Concejalía de Deporte.

En otro nivel, también lo hemos vivido en torno a la Consejería de Derechos Sociales, donde, por primera vez, se ha realizado un proceso participativo con entidades y grupos políticos para la elaboración de las bases de la convocatoria de las Subvenciones de Acción Social (1,4 millones). Resucitando, también, un Consejo Sectorial, donde ahora se potencia la relación madura con el tejido social como eje para el diseño de nuestras políticas en los barrios.

Igual de exitoso resultó el Consejo Sectorial de Cultura, donde representantes del teatro, la danza, el libro, la música o las artes plásticas aportaron su visión. Esta práctica ya está siendo exportada a otras ciudades.

El compromiso de este Gobierno en innovar en participación se ha concretado también en el diseño de un proyecto colaborativo entre cuatro ciudades (junto a Madrid, A Coruña y Santiago de Compostela). El proyecto, presentado a la convocatoria Red.es, ha sido el cuarto mejor valorado por el Ministerio de Industria.

Hablar de participación es también apostar por el territorio y la descentralización. Como con la elección de los vocales de los barrios rurales, a través de un proceso democrático de encuesta ciudadana, que supuso un aumento de tres puntos de la participación, así como de las candidaturas presentadas.

Siguiendo uno de mis anuncios en el discurso de investidura, hemos puesto en marcha los presupuestos participativos. Creemos necesario que los vecinos y vecinas de nuestra ciudad decidan el futuro de sus barrios, gestionando y marcando prioridades de al menos una parte de los recursos que se les asignan.

Por primera vez en la historia de nuestra ciudad, podrán elegir a qué dedicar cinco millones de euros de inversión dentro del presupuesto de 2017. Mediante esta hha de sererramienta, conoceremos de una forma mucho más precisa sus necesidades y demandas. Para ello, se han establecido espacios tanto presenciales como digitales en cada uno de los 14 distritos. Está previsto que este proceso se replique en los Barrios Rurales en el momento en el que se suscriba el Convenio para el desarrollo de obras y actuaciones con la Diputación Provincial de Zaragoza.

Porque apostamos por el ejercicio participativo de la política en todos los ámbitos.

Laicismo y Memoria Histórica

Hemos realizado un importante esfuerzo para asegurar la laicidad en todos los aspectos de la vida pública municipal, con normalidad y sentido común.

Lamentablemente, el intento de modificación del Reglamento de Protocolo no salió adelante, a diferencia de lo ocurrido en otras ciudades cercanas como Huesca. Tal vez, en este año electoral, no era el momento adecuado para ello.

Nuestro ofrecimiento sigue en pie, desde un diálogo basado en la necesidad de caminar hacia el respeto a los principios constitucionales de aconfesionalidad del Estado y de libertad religiosa.

Porque apostamos por un Ayuntamiento laico.

Hemos llevado a cabo diversas actuaciones con el objetivo de recuperar la Memoria Histórica de nuestra ciudad. Cumpliendo con la necesidad de justicia, reparación y el reconocimiento de aquellos que sufrieron, directa o indirectamente, las consecuencias de la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista en nuestro país.

Hemos homenajeado a las conocidas como "Las 13 Rosas", así como a los ediles y empleados públicos de este Ayuntamiento asesinados por la insurrección militar franquista.

Todas estas iniciativas se unen al esfuerzo dedicado, desde la llegada de la democracia, por diferentes corporaciones municipales. Somos conscientes de que está pendiente el interponer una querella criminal a efectos de iniciar una investigación por los crímenes cometidos por la dictadura franquista, tal y como aprobó el Ayuntamiento a propuesta de Chunta Aragonesista, algo que haremos en colaboración con otras ciudades.

Porque apostamos por la necesidad de hacer justicia y reparar a quienes sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil y del franquismo.

Ciudad Solidaria

Derechos Sociales

Los vecinos y vecinas de Zaragoza se encuentran hoy en una ciudad más solidaria.

El Plan de Emergencia Social ocupó nuestros esfuerzos en los primeros meses en el Ayuntamiento. Los problemas complejos, requieren soluciones complejas.

Primero, nos centramos en atajar la sangría de pobreza severa y falta de derechos básicos que generó la crisis. En paralelo, diseñamos un nuevo modelo de intervención más efectivo al acortar tiempos de espera.

En segundo lugar, propiciamos una estructura que hiciera posible, tanto la calidad de la atención directa, como el diseño de procesos de inserción de las personas excluidas. Comenzamos a construir una nueva relación con el tejido social y a potenciar los barrios como espacios de animación y acción comunitaria.

Hemos puesto en valor el trabajo de tantos y tantas profesionales que dedican lo mejor de sí a la tarea de rescatar vidas rotas. En ese sumar entre todos, está la colaboración con el resto de administraciones públicas para cubrir todas las competencias que se recogen en la Ley de Servicios Sociales y en la Ley de Dependencia.

 

Todos estos compromisos se han traducido en el mayor presupuesto en acción social de la historia de nuestra ciudad, con más de 96 millones de euros. Casi un 15% de incremento respecto al año anterior. Una inversión que ha sido recientemente reconocida como "excelente" en el informe de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, publicado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Zaragoza está a la cabeza del ranking de ciudades españolas en inversión social, junto a Madrid y Las Palmas. Cuando la media de gasto social por habitante en España ronda los 70 euros, en nuestra ciudad invertimos 120. ¿Y qué es la inversión social, sino proteger y cuidar a nuestros vecinos y vecinas? Una Zaragoza que cuida a su gente es una ciudad que se cuida a sí misma.

Hemos garantizado las necesidades básicas de alimentación, vivienda y suministros energéticos de los ciudadanos, eliminando las restricciones y recortes en el acceso a las ayudas. Destinando un presupuesto suficiente, 8,6 millones de euros, y mejorando también su gestión, para que puedan resolverse en una semana.

Las políticas de inclusión se han realizado a través de itinerarios personales vinculados al Ingreso Aragonés ha de serde Inserción, llegando a 4.000 familias, un 60% más que el año anterior.

Subrayo también el apoyo a las personas dependientes, con una encomienda de 2,7 millones de euros que va a permitir 160.000 horas mensuales de atención a estas personas.

Nuestra ciudad es también una ciudad acogedora. Para los de dentro y los de fuera. Solidaria con los refugiados. Porque apostamos por que la persona sea sujeto de derecho y centro de la atención social. Porque apostamos por una ciudad que cuida a su gente.

Vivienda

En año y medio, el Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha importantes medidas con dos objetivos fundamentales: frenar la emergencia habitacional y lograr un aumento importante del parque de vivienda de alquiler social municipal.

En palabras de la presidenta de la Federación de Barrios, el desahucio de una familia es uno de los momentos más dolorosos para una comunidad. Por esa razón, en las primeras semanas de mi mandato, me dirigí a los jueces de Primera Instancia con el fin de que la Policía Local no participara en los lanzamientos de vivienda.

Inmediatamente pusimos en marcha todos los recursos de este Ayuntamiento: protocolos antidesahucio, captación de vivienda para alquiler social y la coordinación de las acciones que se llevan a cabo desde el Albergue Municipal, la Casa abierta, el proyecto de erradicación del chabolismo y la estrategia RAIS para personas sin hogar. Puedo afirmar orgulloso que nos hemos implicado hasta las últimas consecuencias en atender cada uno de los casos de buena fe que ha llegado hasta nosotros.

La creación de la Oficina Municipal de Vivienda ha supuesto un importante éxito para garantizar la atención integral a la emergencia habitacional. Los resultados se han manifestado inmediatamente, triplicando los expedientes de mediación respecto a la legislatura anterior. Ninguna familia deudora de buena fe, o en exclusión residencial, que ha solicitado la mediación del Ayuntamiento ha sufrido un desalojo forzoso.

El aumento del parque de vivienda de alquiler social municipal también está obteniendo muy buenos resultados: más de 350 viviendas nuevas en un año. Gestionamos unas 2.400, de las cuales, unas 1900 son de alquiler social y cuentan con seguimiento y apoyo a las unidades familiares. Este alquiler también se ha adecuado a las necesidades de nuestros vecinos y vecinas.

Y el trabajo no para. Entre las medidas en curso, podemos sentirnos especialmente orgullosos del Programa de captación y movilización de vivienda vacía, "Alegra tu vivienda". En estos momentos contamos ya con 215 expedientes de cesión.

También está en marcha la promoción de alojamientos con servicios compartidos. El año que viene comenzará la rehabilitación del cuartel de Pontoneros y la promoción de un nuevo edificio en la calle María de Aragón, que responde a una histórica reivindicación vecinal. Ambas promociones supondrán una inversión de 14 millones de euros.

En el futuro inmediato encontraremos la promoción de 91 nuevas viviendas de alquiler social en Valdefierro, Arrabal, Magdalena y Azucarera. Ya contamos con proyectos y licencias y una inversión prevista de ocho millones de euros.

También está prevista la creación de unpPrograma de atención a la exclusión residencial y la usurpación de vivienda. Una realidad que se está extendiendo y que requiere nuestra atención y cuidado.

Porque queremos que Zaragoza sea una Ciudad sin desahucios

Empleo

 

El empleo es uno de los principales mecanismos de protección frente a la exclusión social y la única vía real de acceso a los derechos económicos. Es por tanto un derecho social. A través del empleo, como espacio de desarrollo personal, se ponen en juego las capacidades personales para satisfacer nuestras necesidades sociales. Para que todo esto sea posible, obviamente es necesario que se trate de un empleo digno, con un salario que nos permita satisfacer nuestras necesidades, y con derechos que nos permitan conciliar nuestra vida personal.

La realidad, en cambio, es muy diferente: fuerte aumento de la temporalidad y precariedad salarial. Ello, muchas veces, lleva irremediablemente a muchas personas a decantarse por el emprendimiento, no como una opción sino como una necesidad.

La administración local posee unos medios limitados para incidir en esta situación y es necesaria la coordinación con las instituciones autonómicas pero, sin embargo, como administración más cercana al ciudadano, no podemos mantenernos al margen.

Por ello, hemos seguido potenciando y mejorando las actuaciones encaminadas a facilitar itinerarios de inserción socio-laboral ajustados a las necesidades y capacidades de las personas, construyendo espacios de apoyo y de generación de redes, apoyando y reorientando la formación ocupacional, así como impulsando la contratación de las personas, especialmente de aquellas con más dificultad de empleabilidad. Supliendo en muchas ocasiones los recortes de la administración autonómica.

Igualdad

Del mismo modo, continuaremos trabajando en la reversión de la desigualdad. Para ello implementaremos, en colaboración con distintos agentes de la ciudad, un Plan de Igualdad, que incluye trabajar con el colectivo LGTBIQ.

Lograr construir una sociedad igualitaria no es una tarea reservada a las mujeres. Es fundamental que los hombres nos comprometemos en esta lucha, y así lo contempla este plan de trabajo.

Además, la Oficina de transversalidad de género ya ha comenzado a dar sus frutos. Ejemplo de ello es la introducción de cláusulas sociales de género en todas las contratas municipales.

Destacar al impulso que se le ha dado al Plan de Igualdad de empleados y empleadas y al programa de atención integral de la Casa de la Mujer, que ha ayudado a cerca de 900 mujeres y 150 menores.

El Estudio de cuidados de Zaragoza nos ha permitido conocer la realidad de la que partimos hacia la corresponsabilidad, trabajando en el diseño de protocolos de coordinación interinstitucional frente a la violencia.

Particularmente orgulloso me siento -orgullo que compartimos todos los miembros de la Corporación-de la campaña No es No.

El área de Igualdad ha redefinido el servicio de orientación y empleo intensificando el trabajo sobre las dificultades de género y buscando su especialización para responder a la situaciones de búsqueda de empleo de las personas trans.

Porque queremos que Zaragoza sea una Ciudad en la que haya igualdad

Juventud

La juventud en Zaragoza supone el 14% de la población. Su principal preocupación reside en las dificultades para emanciparse. Ahí hemos puesto el foco desde el trabajo coordinado de los Centros Sociolaborales.

También hemos detectado carencias en los programas y equipamientos para jóvenes en los barrios de nueva construcción. Para atajarlos, desarrollaremos tres experiencias piloto: en Rosales del Canal, Parque Goya y Valdespartera, con el objetivo de generar alternativas adaptadas a los perfiles de cada entorno. Una medida que vendrá acompañada de la ampliación de los PIEEs.

Creemos que la fuerza de una ciudad está en sus jóvenes, por eso los procesos participativos están abiertos a todos los mayores de 14 años. Porque la mejor manera de aprender sobre la democracia es practicándola.

Educación

 

Vamos a trabajar, en red con otras ciudades, por una Zaragoza Educadora.

Estamos dando pequeños pasos para dirigirnos hacia ese objetivo. Hemos coordinado ya toda la oferta municipal, editando una guía con las actividades pedagógicas dirigidas a centros escolares. Mejorado el servicio de bibliotecas, con más oferta y facilitando el acceso a las mismas mediante la eliminación de tasas. El bibliobús ya ha llegado a barrios que no contaban con este servicio.

Ciudad Sostenible y Habitable

Urbanismo

Tres grandes premisas han guiado nuestra actuación en materia urbanística: cambiar el modelo de desarrollo, poner en práctica un urbanismo de las cosas sencillas y renovar los equipamientos ciudadanos en los barrios.

Hemos analizado las causas de la crisis urbanística que ha quebrado nuestro país, para evitar repetir o profundizar en errores pasados. Buen ejemplo de ello es el crecimiento extensivo y desorbitado de nuestra ciudad, sin previsiones de crecimiento que lo sostengan y vaciando los barrios de la ciudad consolidada, trasladando nuestra población joven al extrarradio.

Por ello, la posición de este Gobierno ha sido la de no aprobar nuevos desarrollos urbanísticos en la periferia, como en los casos de Puerto Venecia y de Torres de San Lamberto.

Reconocemos que no hemos sido capaces de convencer a la mayoría de este Salón de Plenos sobre algunas ideas que son ampliamente compartidas por la sociedad zaragozana. Los votos de PP y PSOE, a los que quiso sumarse Ciudadanos, han acabado permitiendo que se ahonde en ese modelo centrífugo: planteando centros comerciales como el de Pikolín o no desestimando la recalificación de los suelos de la Feria.

Siento tener que decir que Pikolín, Torrevillage, es la más clara representación de este modelo caduco y desfasado. En una ciudad donde hay una saturación de este tipo de centros comerciales. Apostar por este modelo tiene consecuencias especialmente perniciosas para el comercio y las inversiones en los barrios.

No podemos permitir la sumisión de la ciudad a intereses particulares. Esta ha sido la posición de este Gobierno y continuará siéndolo. Una vez más, afirmo: no esperen de nosotros y nosotras algo diferente a lo que dijimos que íbamos a hacer. Y tengo que decir, también, que me alegro de habernos encontrado con los compañeros de Chunta, juntos en este enfrentamiento.

Este no ha sido el único ejemplo. Quiero recordar los casos de la recalificación de Lestonnac en Torrero donde se aprobó una modificación del plan por parte de PP-PSOE-C¿s para favorecer a un propietario cuya propiedad ya no tenía valor por la imposibilidad de construir un colegio concertado.

O situaciones como la del Estadio de La Romareda, donde nunca se le había exigido una contraprestación real a la Sociedad Anónima Deportiva por la utilización de este equipamiento municipal, y que provocaba una desidia en su conservación por parte del Club y del propio Ayuntamiento.

Este Gobierno asumió el reto y quiso ver en qué estado real se encontraba para garantizar en todo momento la seguridad y conocer qué parte del campo es válida para una futura rehabilitación.

Creemos en un urbanismo de las cosas sencillas. Un urbanismo orientado a acciones, muchas veces pequeñas, que no hacen posible quizás grandes titulares, pero que cumplen su promesa: mejorar efectivamente la vida de los que vivimos aquí.

Esto no es un mero eslogan: se concreta y hace cuerpo, ciudad. La ciudad de verdad, la que pisamos cada día para ir a la compra, al trabajo, para llevar a nuestras hijas al colegio. No la ciudad de foto y catálogo comercial.

Por ejemplo, en la Operación Baldosa. Un Plan de empleo social para mejorar nuestras calles, que llevaban años en el olvido. Un Plan de empleo con 4,5 millones de euros de inversión extra en tres años.

O en un plan de choque reducción de barreras arquitectónicas extraordinario, dotado con 400.000 euros, que ha permitido duplicar el número de pasos accesibles respecto sobre los que se ha actuado en relación a años anteriores.

Nos acercamos así al objetivo: que Zaragoza sea una ciudad accesible, cómoda y transitable para todos nuestros conciudadanos. La atención a la accesibilidad de nuestros vecinos y vecinas con discapacidad física es un elemento transversal a las políticas de este Gobierno. Como ejemplo, las Fiestas del Pilar de este año, donde se garantizó la accesibilidad al 100% en todos los actos en los que participó el Ayuntamiento.

También hemos realizado una Operación asfalto extraordinaria, que ha llegado a 19 calles de todos los distritos urbanos.

Hemos trabajado en actuaciones largamente demandadas: como la avenida Cataluña, donde se ha empezado a sustituir el alumbrado en Ríos de Aragón y a actuar en el tristemente famoso solar del antiguo concesionario de Iglesias.

No renunciamos a la cesión con garantías y fondos suficientes por parte del Estado, pero vamos ya dando pasos a través de una reforma parcial por tramos que se acometerá en los próximos años.

Desarrollo local

La situación económica actual exige un cambio de modelo de desarrollo, cuyos objetivos sitúan en el centro el bienestar general, el empleo de calidad y el desarrollo sostenible, social y ambiental. Un modelo de desarrollo económico solidario y sostenible. Para ello creemos en la necesidad de apoyar con planes concretos sectores estratégicos de la economía local.

Dar vida a los barrios implica también hacerlo a nivel comercial. El comercio de proximidad es la clave para el mantenimiento de la actividad económica de los mismos y debe ser una apuesta de futuro. Lleva años sufriendo, de forma especialmente dura, los efectos de la crisis económica.

Desde su comienzo, hemos visto innumerables cierres de pequeños negocios en el centro y en los barrios de todas las ciudades españolas. Y Zaragoza, por desgracia, no ha sido una excepción.

En enero de 2015, nuestra ciudad contaba con 7.104 comercios de proximidad. En el anterior censo de 2009, esta cifra era mucho mayor: 8.494. Es decir, en menos de seis años, 1.390 comercios han echado la persiana. Un cierre motivado por el frenazo en el consumo y la apertura de nuevos formatos, entre otros factores.

Es, por todo ello, por lo que estamos inmersos en del Plan de apoyo al comercio de proximidad, por su gran importancia desde el punto de vista urbano, social, económico y creador de empleo. Un plan construido con todos los agentes relevantes y que pretende alcanzar diferentes niveles: con actuaciones concretas de apoyo, pero también incidiendo en aspectos estructurales como el modelo de consumo o las brechas comerciales existentes.

Son de especial importancia la red de mercados de barrio que hoy languidece en Zaragoza y los exiguos mercados municipales. Es preciso potenciarlos, ponerlos en valor y relanzarlos como instrumentos de intervención en la economía local.

En este sentido, hemos iniciado el diagnóstico de los mercados de barrio con el fin de tener una radiografía exacta de su estado, con el objetivo de lanzar un futuro Plan de mercados.

Pero, una vez más, no esperamos con los brazos cruzados. Estamos actuando ya en dos de los mercados principales: el mercado San Vicente de Paúl y el Mercado Central. En el primero de ellos se han adecuado las cuotas a pagar por los detallistas e iniciado la adecuación de la planta superior.

La reforma del Mercado Central avanza de forma decidida, a partir de un proceso de participación donde se recogieron todos los intereses. En estos momentos, se está ultimando también un Plan Director, que será la hoja de ruta, no sólo de la reforma, sino también de su área de influencia. El objetivo: lograr que sea el buque insignia del comercio de proximidad del distrito y de toda la red de mercados.

En esta estrategia de revitalización de los mercados de la ciudad, Mercazaragoza está colaborando intensamente. Queremos que esta sociedad municipal se convierta en la gran plataforma agropecuaria del Valle del Ebro.

Propiciar el desarrollo del sector agroalimentario a través de los operadores de la plataforma genera empleo y riqueza para la ciudad. Las últimas operaciones realizadas en este sentido han agotado el suelo que quedaba disponible, si bien de la mismas se prevé la creación de, al menos, 150 empleos.

El esfuerzo de este Gobierno municipal ha sido el de impulsar y poner en valor años de negociaciones. Me complace anunciar que estamos a punto de culminar un acuerdo con la propiedad para la incorporación de 100.000 m2, ubicados junto a la Terminal Marítima de Zaragoza. Debido a ello, el acuerdo con la sociedad estatal Mercasa para una ampliación de capital está más próximo, lo que permitirá afrontar otros proyectos estratégicos para la empresa.

Traeremos, por tanto, para su aprobación en este Pleno Municipal, la ampliación del límite temporal de la empresa, de forma que pueda seguir siendo el motor de desarrollo económico que es para la ciudad.

Anuncios no menos importantes, que abundan en el compromiso de este Gobierno con el desarrollo económico de nuestra ciudad, son la construcción de una nueva línea de producción cárnica y la puesta en marcha de la actividad de contenedores reefer (contenedores con control de temperatura para el comercio internacional de agroalimentación) en la Terminal Marítima de Zaragoza. Actuación que va a suponer un salto cualitativo para el desarrollo de la Zaragoza como centro logístico agroalimentario.

Queremos, asimismo, desarrollar planes en otros sectores estratégicos, con especial atención en el sector secundario e incorporando, en la medida de lo posible, las diferentes sinergias que produce la actuación municipal.

La inclusión de principios de la economía social y el respaldo de proyectos a través de mecanismos que posibiliten su desarrollo son aspectos claves en el impulso del nuevo modelo sobre los que seguimos trabajando desde todas las áreas municipales.

 

Medioambiente

He sostenido en la introducción y el diagnóstico de la ciudad la importancia del medioambiente y la sostenibilidad, el reto del cambio climático sobre el que tenemos que trabajar desde ya, con actuaciones firmes y contundentes.

En estos 17 meses, hemos logrado el ahorro de 1,5 millones de euros en la factura eléctrica. O lo que es lo mismo: 1.313 toneladas de emisiones de CO2. Se ha conseguido cambiando la potencia contratada y con medidas sencillas de eficiencia energética. Una política que se enmarca dentro de la estrategia 20/20, acordada con el resto de grupos municipales.

Hemos planteado un nuevo contrato de energía eléctrica municipal 100% de origen renovable. Porque la administración debe dar ejemplo, además de tomar medidas para luchar contra el cambio climático.

Se ha trabajado también en ampliar los puntos de venta de productos agroecológicos de proximidad. En junio, se trasladó el mercado agroecológico a la plaza del Pilar, donde ha ganado visibilidad. Desde el mes de octubre, también ha comenzado a funcionar un mercado agroecológico semanal en Valdespartera.

Se ha constituido la Red de Huertas Agroecológicas de Zaragoza, que ha permitido poner en cultivo decenas de hectáreas, creación de nuevos puestos de trabajo y la consolidación de Zaragoza como referente en la promoción de la agricultura ecológica periurbana.

En gestión de residuos, hemos mejorado la recogida selectiva, implantado la recogida puerta a puerta de vidrio en los establecimientos de hostelería del centro de la ciudad e instalado más de 150 contenedores de aceite usado a través de una empresa de inserción, que ha generado 33 empleos para personas con discapacidad.

Nuestra infraestructura verde también se encuentra en un punto de necesario replanteamiento. Tras los cambios del entorno natural y fluvial que trajo la Expo, debemos pensar en intervenciones dirigidas a la ocupación y regeneración de espacios urbanos aún vacíos.

Queremos a nuestra infraestructura verde presente, no allá donde la ciudad termina. El medio ambiente, la ciudad, y las personas, por delante de los intereses del ladrillo.

Porque creemos en una ciudad sostenible.

Movilidad

Debemos entender el modelo urbanístico y de movilidad de la ciudad de una forma integradora.

Zaragoza ha realizado esfuerzos para mejorar su modelo de movilidad, caminando hacia la sostenibilidad y la eficiencia. Sin embargo, apenas se ha logrado una planificación integradora de cómo se mueve y se desarrolla la ciudad.

Quizás, este ese sea uno de los motivos por el cual siempre hayamos visto al autobús, al tranvía y a la bicicleta corriendo para tratar de alcanzar al ladrillo.

En las últimas décadas, se han ido sucediendo una serie de actuaciones en materia de movilidad en las ciudades, incluida la nuestra, con un reto en el horizonte: reducir el uso del vehículo privado. En Zaragoza, la implantación del tranvía y el impulso de la bicicleta han sido los factores que, sin duda, más han contribuido a este objetivo. Hacia una Zaragoza más habitable y amable.

Estos dos medios de transporte han conseguido disminuir un 15% el uso del coche en nuestra ciudad. En la zona centro, un 25%, con la correspondiente mejora de la calidad del aire que respiramos. Zaragoza ha alcanzado, además, un reconocimiento nacional e internacional que a veces nos cuesta valorar desde dentro de la ciudad.

No podemos olvidar también, el papel que juega el autobús en la movilidad urbana: aún con todo lo que se debe mejorar, nuestra red de transporte público no tiene nada que envidiar a la de ciudades españolas comparables en tamaño. Podemos estar orgullosos de nuestra red de transporte público. Pero también quiero recordar otro dato: somos la mayor ciudad española con el autobús urbano privatizado.

Existe consenso social para ir en esa dirección, la misma que tienen las sociedades más avanzadas y más comprometidas, la de la eficiencia, la salud y la justicia, la de las ciudades que cuidan a su gente.

Es cierto que, en ocasiones, la puesta en marcha de medidas para hacer efectiva esta política de movilidad genera conflictos. Debemos afrontar estas situaciones con diálogo y, sobre todo, con la mirada puesta en los vecinos y vecinas de nuestra ciudad, con perspectiva integradora y visión de futuro.

Pero centrándome en lo realizado en los últimos 17 meses, empezaré por subrayar una actuación que ha mejorado la vida de nuestros vecinos y vecinas de los barrios rurales de Zaragoza, junto a la de los habitantes de los pueblos de alrededor: la integración de las líneas de autobús de Movera y Pastriz. Se trata del primer caso práctico en el que se ha conseguido una integración de líneas de un mismo corredor pertenecientes a diferentes administraciones. Ese es el camino marcado por las Directrices Metropolitanas de Transporte del Consorcio. El servicio de transporte ha mejorado y se está prestando con un alto nivel de eficiencia.

Porque apostamos por impulsar un transporte público metropolitano que sea capaz de dar un servicio de calidad y contribuya a reducir el uso del automóvil.

Tenemos que hablar de los paros parciales de los paros de AUZSA. Una experiencia durísima para la ciudad. Como se comprometió este Gobierno, logró resolverse un conflicto en el autobús urbano sin que la subida salarial suponga un coste para el Ayuntamiento. Una actuación sin precedentes. Además, se firmó la paz social hasta 2019. Probablemente la acción del Gobierno en este asunto será más valorada conforme pase el tiempo y se mire con perspectiva. Quiero destacar y agradecer públicamente la labor y la implicación con la que se desempeñaron en esta solución Teresa Artigas y Alberto Cubero.

Pero el trabajo respecto a la red de autobuses urbanos no se ha limitado a actuar como intermediadores en el conflicto, sino que se ha invertido un notable esfuerzo en introducir mejoras en el bus.

Los datos de cumplimiento no dejan de mejorar, así como el control sobre la empresa concesionaria. Se ha hecho un esfuerzo extra en accesibilidad: rampas y postes informativos. Se han habilitado tramos de carril bus en Hernán Cortés, Mariano Barbasán, Plaza España y María Agustín. Y el índice de puntualidad no deja de mejorar, especialmente en las líneas que peor lo tenían: hasta un 15% de mejora en la 24 y la 35.

Porque apostamos por articular una red de transporte público colectivo eficiente, accesible y de máxima calidad.

Se ha apostado por la extensión de la red ciclista, implantando carriles bici en el Puente de Hierro, avenida Puente del Pilar, Tenor Fleta, paseo Constitución, vía Hispanidad y calle Rioja. Todos ellos con crecientes estándares de calidad y mejoras en accesibilidad, movilidad peatonal o en el transporte público.

El paseo de la Constitución es el ejemplo de una actuación sencilla y económica pero de gran repercusión y carga simbólica. Tras ella, los peatones disfrutan el bulevar central en exclusividad, las bicicletas tienen su propio espacio, el transporte público ha ganado en fluidez y ya se ha reducido el número de coches que acceden al centro por esta vía en un 15%. Todo ello sin que se produzca el caos de tráfico que algunos vaticinaban.

Porque apostamos por convertir a Zaragoza en referente en cuanto a movilidad ciclista en el sur de Europa

Se ha producido también un acuerdo con el sector del taxi, con medidas que permiten mejorar la convivencia de dos servicios de transporte público, el taxi y el tranvía: giros a la izquierda, paso hacia Puente de Santiago, circulación nocturna en el Coso Alto.

Porque apostamos por defender el taxi como el transporte público que es, promocionando sus especiales características, su integración en la red de movilidad de la ciudad e intermodalidad con otros medios.

Protección animal

En protección animal hemos conseguido que el circo de Zaragoza no tenga animales y la práctica de el toro ensogado y de fuego ya no esté entre los festejos de los barrios rurales. Prevemos, además, empezar a construir el próximo año un nuevo Centro Municipal de Protección Animal.

Porque rechazamos los espectáculos que atenten contra los derechos de los animales

Ciudad Creativa

Cultura

Zaragoza es, hoy, una ciudad más creativa. Este gobierno comprende y defiende la cultura como un derecho social. Como un elemento de transformación y de cohesión social. Como una herramienta para el diálogo y la construcción de una sociedad más democrática e integradora.

Lo llaman cultura para el bien común. Por la aplicación de estos criterios en nuestra ciudad, hemos recibido el interés, visitas y preguntas de Madrid, Toulouse, Cádiz, Coruña, Pamplona o Marsella. Y, como saben, dos reconocimientos del propio ministerio de Cultura: el modelo de gestión comunitaria de Harinera y el proceso de creación del Consejo de Cultura y sus Mesas Sectoriales.

Hemos sentado las bases para un cambio en la política cultural de la ciudad. Esto se traduce en el apoyo a un ecosistema cultural en desarrollo, la descentralización en los barrios, la participación de los agentes implicados, la apuesta y reconocimiento del talento local y la cooperación entre ciudades.

Nuestra apuesta por el talento local ha permitido potenciar, innovar, compartir y dar oportunidades laborales en condiciones dignas a los y las artistas y profesionales culturales. La cultura está siendo en nuestra ciudad un elemento de vertebración fundamental, gracias al rico y productivo ecosistema que lleva años gestándose en Zaragoza. Un elemento modernizador y de orgullo cívico que nos permite mirar cara a cara a las metrópolis europeas. Zaragoza Festival de Festivales es el lema permanente que recoge desde ahora este emblema cívico.

Y, ¿a partir de ahora? El nuevo proyecto internacional de cine con México y Francia sobre el legado de Buñuel, el nuevo Centro Coreográfico de Zaragoza, las políticas de Coproducción, el teatro en la Televisión, el nuevo Festival internacional de Circo Ciudad de ZGZ, las residencias orquestales en el Auditorio, el espacio de coworking de cine, las salas de ensayo y préstamos para la compañías profesionales, la Primera Temporada Lírica de Zaragoza, el Observatorio de la Literatura Infantil y Juvenil y el Desarrollo de la Estrategia del libro o la renovación del Teatro Principal y las obras de mantenimiento de los auditorios.

Además, vamos a trabajar en la vinculación de cultura con turismo, y la apertura de nuevos mercados en Francia y Portugal una vez finalice la elaboración del Plan Estratégico de Turismo de Zaragoza.

Los datos turísticos este 2016 nos invitan al optimismo, superando las cifras de 2008, con un aumento de las pernoctaciones de más 18%, mientras aumenta el número de viajeros en nuestra ciudad.

Deporte

El acceso a la práctica deportiva es un derecho social con indudables efectos beneficiosos.

Al comienzo de nuestro Gobierno, hicimos un diagnóstico de la situación de nuestras instalaciones deportivas: pistas deterioradas, cubiertas con goteras, vasos de piscinas con pérdidas de agua..., una situación derivada de un déficit histórico en el mantenimiento.

Fue una decisión política acabar con la infradotación de este servicio, aumentando la partida un 14% en 2016. Esto permitió reducir la deuda total del área a menos de la mitad, realizar mejoras y mantener las ayudas económicas al Deporte Base y de Élite.En materia de obras, me gustaría nombrar algunas de las más significativas. Se va a realizar una reforma en las piscinas de Gran Vía y de Torrero, se instalarán pistas para la práctica de "deportes playa" en el Actur y se ampliará el campo de fútbol de Casetas, que junto a la instalación de césped artificial en el barrio de San Gregorio, serán las primeras instalaciones de este tipo en los barrios rurales. Reivindicaciones históricas de los clubs y las alcaldías de barrio. Cuando concluyan los trabajos en el campo de la Unión Deportiva Los Molinos, todos los campos de fútbol municipales dispondrán de un terreno de juego con césped, natural o artificial.

Por primera vez, se han destinado 70.000 euros de ayudas a la pobreza en el Deporte Infantil, por iniciativa de Chunta Aragonesista. Una medida destinada a facilitar la práctica deportiva a nuestros menores, con el fomento de sus efectos integradores y comunitarios.

Ciudad Justa

Fiscalidad

Los zaragozanos y zaragozanos, no obstante, paseamos, vivimos, trabajamos, en un ciudad más justa.

Con más justicia fiscal, gracias a las medidas de progresividad fiscal adoptadas en las últimas ordenanzas, que mejoran notablemente la tributación de las plusvalías originadas por herencias de vivienda habitual, pero teniendo en cuenta siempre el valor catastral del bien por el que se tributa.

Hemos logrado, gracias a un pacto entre las fuerzas de izquierda, la congelación del IBI para el 98,83 % de los inmuebles, incrementándolo únicamente al 1,1% de aquellos que tienen un valor catastral más alto para recaudar más de los que más tienen.

Hemos puesto en marcha medidas sociales de carácter tributario, como la implementación de bonificaciones en agua, saneamiento y recogida de residuos.

Se han introducido mejoras en la tarjeta ciudadana, que incorpora la nueva Tarjeta Zaragoza, así como el incremento de bonificaciones y precios personalizados para los ciudadanos de acuerdo a sus circunstancias sociales o económicas.

Hemos iniciado el proceso de actualización del callejero fiscal, que no se había modificado desde 1997 y que permite mayor justicia redistributiva entre las empresas de nuestra ciudad, habiendo además logrado la unanimidad de todos los grupos representados en este pleno.

Presupuestos

Desde la perspectiva de la actividad económica los datos que encontramos al llegar eran terribles. El número de empresas dadas de alta en la Seguridad Social en nuestro municipio se ha reducido en un 25%, habiéndose perdido nada menos que unas 5.000 en los últimos seis años.

Diga lo que diga una parte de la oposición, pensamos también en las empresas. En lo que nos corresponde, como es la mejora en los periodos medios de pago, que afectan especialmente a las Pymes y a los autónomos. Cerramos septiembre con 13 días y octubre con nueve días. Todo ello a pesar de la merma de ingresos del Estado por 12 millones, en una compensación unilateral que se ha efectuado de forma irresponsable.

La auditoría financiera y presupuestaria que se realizó en julio de 2015 permitió sacar a la luz la existencia de sentencias firmes por importe de 41 millones de euros, que han sido ya abonadas por su totalidad y han dejado de generar a los zaragozanos intereses de demora al 8%. A lo que hay que sumar hasta los 80 millones de euros en las nuevas sentencias condenatorias, que vienen del pasado para atormentar el presente.

 

Estamos amortizando 94 millones de euros de los 834 que nos encontramos al llegar al Gobierno. Hemos dejado a cero, en sólo 17 meses, las deudas e infradotaciones de servicios básicos como agua, electricidad, gas, transporte público, ayuda domiciliaria y ayudas de urgencia.

En definitiva, hemos puesto orden en las cuentas municipales aumentando el gasto en políticas sociales o proporcionando una mayor calidad de los servicios públicos.

También podemos anunciar que se va producir un acuerdo de renegociación de la deuda de Zaragoza Alta Velocidad con los bancos para que no se lastre más la posibilidad de realizar inversión en nuestra ciudad.

Empleo público

Un primer acercamiento sobre el estado del empleo municipal en este Ayuntamiento podría dejarnos el siguiente diagnóstico: por cada trabajador municipal, hay dos personas empleadas a través de una contrata. Es, por tanto, responsabilidad de este Ayuntamiento velar por la calidad y condiciones de unos y de otros.

Las empresas adjudicatarias aplican una regla empresarial muy básica: aumentar los beneficios tratando de reducir al máximo sus gastos, incluidos obviamente los de la mano de obra, repercutiendo en los derechos y calidad salarial de los empleados de estas contratas. De ahí que sucedan hechos como los despidos en AUZSA de hace tres años o el intento de FCC de rebajar un 20% el salario de los jardineros hace dos.

También vivimos situaciones como las que nos dejaron las negociaciones del convenio de la limpieza, que afecta a las casi mil trabajadoras que día a día limpian nuestras instalaciones municipales. Otras empleadas, las del 010, que realizan un trabajo excepcional en la atención al ciudadano, todavía no han cobrado su nómina del mes de septiembre, a pesar que el Ayuntamiento sí está al corriente de pagos con la empresa.

Por esta realidad de precariedad laboral en las contratas es tan importante el trabajo que este Gobierno ha emprendido en materia de cláusulas sociales y que, por ejemplo, evita que en los nuevos contratos las empresas puedan rebajar las condiciones laborales.

Hemos apostado de manera decidida por impulsar la oferta de empleo público, con el objetivo de recuperar las plazas perdidas en estos años de políticas de austeridad. Alcanzaremos las 341 plazas entre julio de este año y diciembre de 2017.

También la voluntad de diálogo y de recuperación de los derechos perdidos de los trabajadores municipales se ha plasmado en la aprobación, con un altísimo consenso, del Pacto Convenio.

Se tomaron las medidas oportunas para pagar la extra de los empleados municipales, que fue arrebatada por el Gobierno de Rajoy en el 2012. Un compromiso electoral con los trabajadores y trabajadoras públicos del Ayuntamiento. Porque pensamos que no sólo las entidades financieras tienen preferencia para cobrar los préstamos, sino también los trabajadores.

Zaragoza en el mundo

Zaragoza no es una isla en medio del océano ni una ciudad que vive en una burbuja aislada del resto del mundo. Los problemas que nos acucian como urbe no son muy diferentes, aún con sus especificidades, a los que sufren otras metrópolis de nuestro entorno. Es por ello por lo que, siguiendo las palabras que pronuncié en mi discurso de investidura como Alcalde, como Gobierno municipal hemos establecido colaboraciones institucionales con otras ciudades del Estado.

Es evidente que por razones políticas la relación ha sido más intensa con las llamadas "ciudades del cambio", tales como Madrid, Barcelona, Valencia, Pamplona, Cádiz, A Coruña, Santiago de Compostela, entre otras. Sin embargo, hemos mantenido cauces de colaboración en muy diversas materias con otras muchas gobernadas por los más diversos colores políticos como Huesca, Teruel, Donostia, Vitoria-Gasteiz, etc.

Asimismo, hemos hecho un importante esfuerzo en retomar, profundizar o en algunos casos iniciar relaciones con municipios de fuera del Estado y con los que nos unen intereses o problemáticas comunes, como por ejemplo las ciudades de Pau y Toulouse, con las que mantenemos estrechos lazos fraternales, o la más lejana ciudad china de Zhuhai.

También, hemos retomado con fuerza la participación de Zaragoza en las diversas redes de ciudades de las que forma parte, incluidas las de carácter internacional como CIDEU, ICLEI o EUROCITIES. En este sentido, quiero tener un recuerdo especial para los responsables de La Colaboradora de Zaragoza Activa, a los que tenía previsto acompañar hoy en Milán, ciudad donde tiene lugar la Asamblea Anual de esta importante red y en la que optan, junto con Helsinki y Niza, a hacerse con el Premio Eurocities 2016.

A nivel nacional, hemos pasado a formar parte de la Junta Directiva de la Red Española de Ciudades Inteligentes.

Yendo a lo más cercano, como capital y principal municipio de Aragón, ha sido un empeño personal de este Alcalde mantener unas relaciones de sincera colaboración institucional con el resto de municipios aragoneses y con la Diputación General de Aragón. No es fruto de la casualidad que las primeras visitas oficiales que realicé fuera de nuestro término municipal fueran a las ciudades de Huesca y Teruel, incluyendo a sus respectivas diputaciones provinciales.

En relación al Gobierno de Aragón, aprovechando la presencia de su presidente, Javier Lambán, en este debate (algo que le agradezco) he de reconocer que en algunos momentos la relación institucional no ha sido la que me hubiera gustado tener. Imagino que eso es cosa de dos, y lo cierto es que ha sido siempre difícil, eso no es novedad. La novedad es más que tengamos voluntad de diálogo y entendimiento entre las dos partes. Las dos "principales" instituciones aragonesas estamos obligados a mantener una relación de leal colaboración y trabajar en beneficio de los ciudadanos a los que representamos, en nuestro caso, a más de la mitad de la población aragonesa.

El desarrollo de nuestras políticas está condicionado por un marco jurídico que restringe las competencias, mayoritariamente, en Acción Social. El Ayuntamiento, como administración más cercana, presta un buen número de servicios cuyo titular competencial es la Comunidad Autónoma, sin recibir la financiación necesaria para ello.

Solo en materia social, este gasto excede los 100 millones. Una séptima parte del presupuesto del Consistorio. Desde la aprobación en 2013 de la Ley Anti-Ayuntamientos, el Ayuntamiento de Zaragoza ha dedicado más de 300 millones de euros a competencias impropias que debiera financiar la Comunidad Autónoma.

Ahora que tanto se habla de la deuda histórica que el Estado mantiene con Aragón, creo que es necesario destacar que existe otra, igualmente importante, de Aragón con su capital, que repercute en la calidad de vida de sus vecinos y vecinas.

No estoy pidiendo que se abone esa cuantía con efectos retroactivos. Es obvio que esto es imposible. Pero conviene recordarlo cuando a veces se pone en cuestión la solidaridad de la ciudad con el resto del territorio.

De acuerdo con los datos facilitados por el Ministerio de Hacienda, nuestra ciudad recibe del resto de administraciones, fundamentalmente del Estado y de la Comunidad Autónoma, entre 30 y 100 euros menos por habitante que Sevilla, Valencia o Málaga.

Como consecuencia: los zaragozanos y las zaragozanas tenemos que pagar más impuestos municipales, es decir, más de nuestro bolsillo, porque somos los que menos transferencias recibimos para tener los mismos servicios que valencianos, sevillanos o malagueños.

Después de casi un año de conversaciones, parece que estamos más cerca de llegar al consenso político necesario para aprobar la siempre pendiente Ley de Capitalidad. Sin duda, su aprobación supondría un antes y un después, tanto para la ciudad como para las relaciones entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón. La Ley de Capitalidad es para Zaragoza lo que para Aragón es el Estatuto de Autonomía. Además de un necesario instrumento de racionalización de competencias que tienen que prestarse con la forma y financiación más justa y adecuada.

No ha sido fácil acercar posturas dado el especialmente difícil momento económico que atraviesan ambas instituciones. La clave de llegar a un texto consensuado pasará indefectiblemente por el reconocimiento, por parte del Gobierno de Aragón, de que las aspiraciones históricas que la ciudad mantiene respecto a financiación son lógicas.

Por el lado contrario, no podemos más que reconocer la difícil situación presupuestaria que atraviesa la Comunidad Autónoma y aceptar que la financiación a recibir necesariamente no será la deseada, durante un periodo transitorio de tiempo, hasta que mejoren las fuentes de financiación autonómicas.

Bajo estas premisas, creo que es especialmente necesario darle un impulso político a la cuestión por lo que anuncio mi compromiso a dedicar los necesarios esfuerzos para alcanzar un acuerdo sobre el proyecto de ley antes de que acabe el presente año, así como del resto de grandes cuestiones pendientes con el Gobierno de Aragón.

Deberemos abordar a futuro también el asunto de articular un marco estable de relación con el resto de municipios de nuestro entorno. Una vez aprobada la Ley de Capitalidad, será el momento de afrontar esta cuestión desde el diálogo y el reconocimiento de las muy diferentes realidades existentes.

La política en el pleno. Un repaso a la relación con los grupos municipales. Una nueva cultura de consenso en el pleno.

 

No puedo terminar el análisis de la situación general de la ciudad y de las líneas maestras de acción de mi Gobierno sin dedicar unas palabras de agradecimiento a las personas que me acompañan en esta ingente tarea. Debo empezar por los concejales que conforman el Gobierno de la ciudad. Un Gobierno compacto y transversal. A los que no puedo más que reconocer su entrega, dedicación y esfuerzo diario en las tareas que tienen asignadas, más si cabe en un Gobierno formado únicamente por nueve personas y en un contexto especialmente complejo.

Gracias Luisa, Elena, Fernando, Pablo, Arantza, Alberto, Teresa y Pablo.

Nada de esto habría sido posible sin la colaboración del personal directivo, eventuales y por supuesto empleados públicos de este Ayuntamiento, tanto funcionarios como laborales, ya desarrollen sus funciones en la Administración municipal o en las sociedades y patronatos municipales.

Percibo que un buen número de ellos está empezando a reconocer ciertos cambios llevados a cabo que, si bien no son objeto de grandes titulares en los medios de comunicación, han posibilitado que los trabajadores públicos tengan un mayor protagonismo, autoconfianza y proactividad en el desempeño de sus funciones.

También, debemos reconocer la tarea de las personas que trabajan indirectamente para el Ayuntamiento a través de las diferentes contratas que éste mantiene y que muchas veces aparecen invisibilizadas a pesar de que, sin su concurso, la ciudad no podría funcionar adecuadamente.

Estoy moderadamente satisfecho con la acción del Gobierno. Obviamente, me habría gustado, como a todo hijo de vecino, haber puesto en marcha más medidas, al igual que me habría encantado encontrarme menos sobresaltos en el plano económico. La realidad es la que nos ha tocado vivir y el reto está en saber lidiar con ella.

Hemos practicado la coherencia y aplicado en la acción de gobierno lo que nos comprometimos a hacer cuando nos presentamos a las elecciones. Igual, la novedad ha sido intentar cumplir al máximo posible nuestro programa electoral, nuestro compromiso irrenunciable con los ciudadanos.

Tal vez, no obstante, hemos pecado de cierta ingenuidad fruto de nuestra inexperiencia en un marco que nos es ajeno: el del ejercicio de la política entendida como una profesión. Debemos, como Gobierno, hacer más esfuerzos para saber "nadar" en estas aguas, aunque he de recordar que no hemos venido aquí a dejarnos seducir por unas formas de hacer política entre bambalinas, de puertas para adentro. Pero también el resto; grupos municipales, medios de comunicación, grupos de interés, deberán hacer lo propio para entender que las cosas han cambiado y ya no valen las reglas del pasado. Todos debemos sintonizar el dial para encontrar la frecuencia en la que comunicarnos.

También hemos cometido los errores lógicos de poner en marcha proyectos nuevos. Someter a debate las cuestiones fundamentales cuando nunca se había hecho no es fácil. Falta todavía engrasar todas las áreas para que interioricen el nuevo modelo y que la oposición también lo haga suyo.

Por último, quiero dedicar unos breves minutos a la relación con el resto de grupos que conforman la Corporación municipal.

En estos 17 primeros meses de gobierno, se han evidenciado las visiones completamente antagónicas que mantenemos con el Partido Popular, tanto en el fondo como en las formas. No es algo verdaderamente sorprendente, puesto que, una de las principales razones por las que hoy estoy aquí son las políticas llevadas a cabo por el Partido Popular.

Las formas que ha utilizado para ponerlas en marcha y su vergonzante trayectoria como organización política, salpicada por tantos casos de corrupción, hace que hablar de "ovejas negras" o "casos aislados" parezca una broma de mal gusto.

Como Alcalde, habría esperado algo más de altura de miras en no pocos debates, trascendentales para la ciudad. Una oposición algo más constructiva y no siempre instalada en el "no", en destacar lo anecdótico y en la política estética.

Después de 17 meses, el cacareado modelo de ciudad del Partido Popular, es un completo desconocido.

En el lado opuesto, he de destacar a los compañeros de Chunta Aragonesista. Con los cuales, a pesar de que no compartamos orígenes, aunque sí tradición política, y de que en ocasiones tengamos planteamientos diferentes, creo que hemos sido capaces de construir un ejemplo de entendimiento y colaboración leal.

Han llevado a cabo, en general, una oposición constructiva, con interesantes aportaciones, matices y propuestas que han enriquecido los planteamientos iniciales del Gobierno. No puedo más que agradecer su labor, siendo, además, conocedor de la dificultad que para ellos supone contar únicamente con dos concejales para llevar toda la actividad que genera el Ayuntamiento. Es conocido que, personalmente, me hubiese gustado que este grupo se hubiese incorporado al Gobierno municipal, algo que hasta la fecha no ha sido posible. El ofrecimiento a abordar esta cuestión sigue en pie, respetando, obviamente, la autonomía e independencia de esta formación política con la que nos une mucho más de lo que nos separa.

Al grupo del Partido Socialista debo agradecerle, una vez más, mi investidura como Alcalde y la aprobación de ciertos temas de relevancia para la ciudad, como las ordenanzas fiscales del próximo año, el presupuesto para el actual y, estoy convencido, la aprobación del correspondiente a 2017.

Lamento que no hayamos conseguido el mismo acuerdo con otras cuestiones importantes, como la gestión de los servicios públicos y la internalización de algunos de ellos, en varios temas urbanísticos que afectan al modelo de ciudad o en la gobernanza de ciertas sociedades municipales.

Quedan dos años y medio de corporación por delante, en los que sigo esperanzado acerca de nuestra capacidad de lograr acuerdos importantes desde una perspectiva progresista, que permitan a la ciudad avanzar, similares a los que se alcanzaron en las tres legislaturas anteriores.

La llegada de Ciudadanos al Consistorio con un discurso basado en la idea de regeneración política parecía que iba a suponer la entrada de cierto aire fresco a la institución desde posiciones conservadoras. 17 meses después, debo manifestar cierta decepción personal ante un grupo que ha mostrado escasa autonomía en cuanto a sus posiciones políticas, especialmente en los debates de mayor calado de tema urbanístico. En todo caso, quiero reconocer el desempeño de su portavoz, Sara Fernández, que sin tener experiencia previa en el Ayuntamiento, ha sabido desempeñar su papel especialmente en cuanto a las formas, tono y cumplimiento de lo acordado.

Como munícipes, tenemos la obligación de proyectar al resto de la ciudadanía una imagen acorde a la función de representación que ostentamos, imagen que, en ocasiones, ha distado mucho de la que debiera haber sido.

En los tiempos que vivimos, de profunda desafección a la política representativa, hemos de hacer un esfuerzo colectivo especial por ello, sin que esto suponga empobrecer el debate ni moderar las posiciones políticas.

Este esfuerzo debe ir acompañado por la construcción de una nueva cultura del consenso, que va más allá de las cuatro paredes de este Salón de Plenos.

Se ha producido un cambio profundo en nuestra sociedad que demanda mayor participación en los asuntos públicos y que las decisiones se adopten no sólo por los cargos electos, sino habiendo escuchado previamente a una ciudadanía cada vez más consciente y exigente.

Hemos de romper cierto aislamiento existente entre los representantes públicos y sus representados; y generar los mecanismos que permitan que a este Salón de Plenos llegue directamente la voz de quienes residen en nuestra ciudad.

Una mirada al futuro: grandes propuestas de trabajo

Las personas son lo primero. Y a ello nos hemos dedicado en cuerpo y alma. Nuestras primeras actuaciones han ido encaminadas, fundamentalmente, a intentar paliar la situación de emergencia social existente y a garantizar unas condiciones de dignidad para las personas que residen en nuestra ciudad.

Entre ellas, cabe destacar las relativas al área de Derechos Sociales y, especialmente, los cambios introducidos en los Servicios Sociales, así como la clara apuesta por dotar presupuestariamente, de manera prioritaria, los programas de acción social y vivienda.

Ello no implica que la emergencia social haya desaparecido, ni mucho menos, ni que no haya que continuar dedicando esfuerzos a garantizar unas condiciones mínimas de dignidad para nuestros conciudadanos.

Por otro lado, una vez estabilizada la dramática situación que sufren las cuentas del Ayuntamiento y tras haber tomado las medidas pertinentes para ordenar la deuda y afrontar su devolución sin poner en peligro la prestación de los servicios públicos y las políticas sociales, es momento de afrontar nuevos retos.

El primero que debemos abordar como sociedad, y también en el ámbito local, es la sostenibilidad medioambiental y la lucha contra el cambio climático.

En 2015, en Aragón se consumieron 3, 6 millones de toneladas de energía equivalentes a petróleo. De esta cantidad, poco más de un millón procede de energías renovables, las únicas que no tenemos que importar. La apuesta por la generación de energía renovable es, por tanto, no sólo una cuestión medioambiental, sino una gran oportunidad económica para Zaragoza y para Aragón.

Dependemos, pues, del petróleo y del gas natural para calentarnos, para movernos, para hacer funcionar nuestras industrias... Dependemos, por tanto, de países extranjeros y de las fluctuaciones del precio que se marque en los mercados para que el día a día de las familias y empresas se desarrolle con normalidad.

Por ello, debemos apostar por una mayor generación de energía a partir de fuentes de producción propias, aunque sólo sea por mera razón de soberanía y de oportunidad económica.

Frente a la situación de oligopolio y decadencia del modelo energético mundial, aparecen una serie de alternativas que se enmarcan en el concepto de soberanía energética, entendida ésta como la capacidad de la comunidad de gestionar la producción de la energía que consume.

A pesar de que, hoy en día, la comunidad aragonesa produce mucha más electricidad que la que consume, se ve obligada a importar la tercera parte del total de energía que necesita. Principalmente, productos derivados del petróleo destinados a la automoción.

En el ámbito municipal, consideramos que hay que caminar progresiva y decididamente hacia un modelo mucho menos dependiente de los combustibles fósiles, incluida la propia Administración municipal.

Por ello, proponemos un Plan de Implantación y Promoción de la Movilidad Eléctrica que permita, en el medio-largo plazo, la renovación de toda la flota de vehículos y que, a su vez, comience a prever las consecuencias y oportunidades que tendrían innovaciones tecnológicas, como la movilidad autónoma como siguiente gran revolución tecnológica.

Me alegro que nos encontremos aquí, al fin, en algo, con el Partido Popular.A su vez, se propone un inmediato Plan de choque de renovación de flota de autobuses públicos con vehículos híbridos y eléctricos. No se trata de ninguna utopía. En mi reciente visita a Toulouse ya pude comprobar, de primera mano, cómo allí la mayoría de estos vehículos son de este tipo.

Este año van a llegar a nuestra ciudad los primeros autobuses híbridos para prestar servicio con normalidad. Para 2017, el contrato del autobús urbano en vigor no prevé renovación alguna de la flota de autobuses. Sin embargo, consideramos necesario acelerar este cambio, ya que su antigüedad media se ha incrementado por las propias condiciones del contrato, que permite que los vehículos estén hasta 16 años prestando servicio.

Por ello, hemos decidido proponer la compra en 2017 de hasta 20 autobuses nuevos, híbridos o eléctricos, con lo que daremos un importante salto en la calidad de nuestra flota.

Asimismo, este próximo año realizaremos un estudio de renovación de la flota de vehículos municipales para sustituirlos progresivamente por vehículos limpios. El compromiso es que a partir del 2018, todos los vehículos municipales que se vayan renovando y sean híbridos o eléctricos.

Estas medidas supondrán que nuestra ciudad tenga una menor dependencia de las energías fósiles, reduzca su huella ecológica y sus emisiones contaminantes, a la vez que disminuye su factura energética y mejora sus condiciones ambientales y, por tanto, la calidad de vida de sus habitantes.

Continuando por la apuesta de la sostenibilidad, y con el límite de la legislatura, queremos implantar la recogida selectiva de materia orgánica. Un proyecto de enorme envergadura y que colocaría a Zaragoza en la vanguardia de las ciudades que gestionan sus residuos de manera responsable, lo cual, además, sería una importante iniciativa de generación de empleo.

De los residuos que produce la ciudad, cerca del 40% son materia orgánica. De ellos, el 25% corresponden a los grandes productores: es decir, restaurantes, bares, colegios, hospitales...

Los beneficios de esta iniciativa son medioambientalmente incuestionables ya que reduce, entre un 50 y un 80%, la cantidad de residuos que acaban en el vertedero, con la consiguiente reducción de emisiones.

Pero, a su vez, posibilita la aparición de una mayor industria de reciclaje, recuperación y reutilización, mientras se produce la optimización del funcionamiento de las instalaciones de gestión de residuos.Y es que, los restos de comida y de la poda, los lodos de las depuradoras de aguas residuales o los residuos de origen agrícola o ganadero pueden ser utilizados como energía o como abono mediante el reciclaje. La reutilización de la materia orgánica de los residuos urbanos y de la biomasa podría llegar a producir cerca del 10% del total de la energía que se consume.El segundo gran reto que planteo hoy es la necesidad de desarrollar el sector comercial de proximidad de nuestra ciudad.

 

La apuesta del equipo de Gobierno por el desarrollo del sector del pequeño comercio de proximidad en la ciudad ha quedado patente en la posición mantenida en el outlet de Pikolín y por el Plan de Apoyo al Comercio de Proximidad.

Unos barrios llenos de actividad y de vida sólo son posibles con un comercio de proximidad fuerte y asentado en su entorno. Como ciudadanos y como consumidores, el valor que nos aporta el pequeño comercio en cuanto a un trato y atención personalizados, relaciones humanas o disponibilidad del tiempo libre, es esencial para construir ciudades más cálidas, acogedoras y humanas.

Una ciudad donde se pasea por las calles, donde hay escaparates abiertos y luces encendidas, donde hay actividad comercial, es una ciudad más habitable y segura.

La apuesta por la ciudad consolidada, por aquellos barrios que llevan años olvidados y abandonados fruto de un modelo de expansión irracional de nuestro casco urbano es otra de las cuestiones pendientes en la que queremos dedicar parte de nuestros esfuerzos futuros. No se trata solamente de invertir en donde hace años no se hace, también de que esto redunde en beneficio de todos a través del empleo que se generará por la puesta en marcha de los proyectos y programas en los que se concretará esta apuesta.

 

Haremos un especial esfuerzo para impulsar la rehabilitación de edificios y la renovación y mejoras de calles y espacios urbanos, de manera que el esfuerzo económico municipal se concentre en la parte de la construcción que más rendimiento y empleo genera entre los diferentes gremios.

En 2015, ya presentamos un ambicioso Plan de rehabilitación de vivienda que hablaba de contar con una financiación municipal de ocho millones de euros en cuatro años, y el objetivo de llegar a movilizar unos 20, con el fin de generar un impacto multiplicador en el empleo.

En cumplimiento de nuestro programa, las ayudas destinadas a la rehabilitación de vivienda, ayudas de emergencia para resolver situaciones graves por falta de conservación, pobreza energética o accesibilidad de colectivos vulnerables, multiplican en 2 veces y media (2,5) el importe económico que se destinó en 2015. Más de 1,8 millones de euros en nuestro primer presupuesto significa que estamos en buen camino de cumplir esa promesa electoral.

Para 2017, mantenemos la apuesta y nos marcamos el objetivo de actuar en más de 200 viviendas con el fin de generar la consolidación de un número importante de puestos de trabajo en uno de los sectores más castigados por la crisis como es el de la construcción.

La actuación, a través de obra pública en la regeneración de las zonas más olvidadas de la ciudad consolidada, será otra de las grandes apuestas para facilitar la creación de empleo, invirtiendo en la ciudad y en la mejora de la escena urbana, con los consecuentes beneficios económicos y sociales para los vecinos y vecinas de esos barrios.

Más allá de estos tres grandes retos aquí expuestos (sostenibilidad medioambiental y la lucha contra el cambio climático, desarrollar el sector comercial de proximidad de nuestra ciudad y la apuesta por la ciudad consolidada) quiero anunciar las siguientes medidas como compromiso del Gobierno que presido para poner en marcha de manera inmediata:

Compra directa de energía eléctrica

Dentro de dos años, cuando finalice la vigencia del actual contrato de suministro eléctrico para la ciudad, donde ya se incluyó que dicha electricidad debe provenir enteramente de fuentes de energía renovables, pasaremos a la compra directa de electricidad, como ya han empezado a hacer otros ayuntamientos como el de Avilés. Para ello, los servicios municipales ultiman un proyecto para que toda la electricidad municipal sea adquirida de forma directa en el mercado, sin pasar por ninguna comercializadora, mediante la participación directa en la subasta eléctrica.

Con ello, esquivamos las servidumbres del oligopolio de grandes empresas eléctricas y conseguimos un precio mucho más ventajoso que nos permitirán ahorrar dinero público, aproximadamente un millón de euros, lo cual añadido al ahorro económico ya conseguido a través de la implementación de diversas medidas en esta materia, permitirá liberar recursos que van a engrosar las cuentas de beneficios de las grandes corporaciones eléctricas y dedicarlas para cubrir las necesidades de nuestra gente.

Barrios Comerciales

 

Como ya he señalado anteriormente, 2017 ha de ser el año de los barrios de nuestra ciudad que deben pasar a convertirse en Barrios Comerciales. Para ello, crearemos la Estrategia de Barrios Comerciales, con el impulso de zonas de la ciudad donde el comercio de proximidad ha sufrido más, con la idea de beneficiar la implantación de nuevos comercios, proteger los existentes y crear lazos asociativos nuevos y de relación con el movimiento asociativo existente.

Se trata de aprovechar la estrategia de revitalización comercial en toda la ciudad y concentrar esfuerzos en las zonas más deprimidas, como una estrategia de mejora de los barrios, de su movilidad, de sus calles, de su arbolado, etc.

La idea es actuar en todos los barrios, con acciones de carácter general y, además, delimitar zonas de la ciudad que refuercen esta actuación. La estrategia a desarrollar tendrá carácter multidisplinar con acciones en movilidad (estudiando flujos, creando zonas comerciales, paseos ciudadanos), acciones de ecología urbana (cuidando la escena urbana y el arbolado para darle más atractivo a la calle), acciones urbanísticas (con mejora de pavimentación, unificación de criterios, accesibilidad) y acciones de fomento (con ayudas públicas, actuaciones de fomento).

El objetivo es revisar y mejorar el tratamiento de las calles, fachadas, de los rótulos de los comercios, poniendo en valor los elementos singulares y distintivos de cada zona, modificando, cuando sea necesario, la normativa urbanística; la normativa fiscal para incorporar bonificaciones o subvenciones a la implantación o el mantenimiento de comercios; la normativa sobre la utilización del espacio público y aquellas acciones que fomenten el comercio de proximidad.

Para ello, nos vamos a poner manos a la obra creando mesas de trabajo donde abordar estas cuestiones en las que participen, junto al Ayuntamiento, los vecinos y comerciantes.

Asimismo, vamos a duplicar en el presupuesto de 2017 todas las partidas relacionadas con el comercio de proximidad y la redefinición de muchas de ellas para orientarlas a esta estrategia de barrios comerciales.

Impulso del eje este-oeste de la ciudad

Dentro de la apuesta por la ciudad consolidada, anunciamos la creación de una estrategia para poner en valor el eje este-oeste, el gran olvidado de los años anteriores y que afectaría a los barrios de la corona oeste, especialmente a Delicias, y a los de la corona este, sobre todo Las Fuentes y San José.

 

La propuesta es generar un Plan de Barrio de Delicias, otro de Las Fuentes y otro de San José, con participación de los sectores sociales, vecinales y económicos de la ciudad, así como una representación política de todos los partidos donde se diseñen las políticas de infraestructuras. Este proceso será compatible con el debate sobre la línea 2 del tranvía y definirá los equipamientos, políticas de rehabilitación, renovación urbana, del espacio público y de activación comercial. Un plan que, una vez consensuado y aprobado, contará con un calendario de desarrollo.

Todas estas propuestas y acciones a realizar en el futuro más cercano tienen un elemento común: la generación de empleo.

Con todas las limitaciones que tenemos como administración local, tanto a nivel competencial como económico, considero que el empleo ha a ser nuestra gran prioridad. Es más, nos debemos coordinar con todas las administraciones para poner a trabajar los presupuestos públicos con la prioridad de generar empleo.

Hablo de un empleo basado en un cambio de modelo productivo y que se ha de generar a partir del modelo de ciudad próximo y sostenible que promovemos. Tarea a la que invito, como el gran consenso de ciudad de esta legislatura, a que sea prioritaria también para el resto de grupos municipales y la totalidad de los agentes sociales de la ciudad.

En otro orden de cosas, y dentro de la profundización de las acciones ya emprendidas en materia de transparencia y buen gobierno por parte de este equipo de Gobierno, quiero anunciar la siguiente medida:

Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción

Presentaremos a los grupos municipales antes de que acabe el año un proyecto de creación de Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción, dependiente del Pleno y adscrita a la Secretaria General del Pleno, para el control de la elaboración de un mapa de riesgos, informes periódicos e investigación.

Una Oficina, que sigue el espíritu del programa y la apuesta de Zaragoza en común por una gestión transparente del Ayuntamiento, y que recoge también una de las propuestas que el Partido Socialista incluía entre sus 112 medidas.

 

Sus competencias se desenvolverán en el campo de la investigación y comprobación de conductas y actuaciones, la promoción e impulso de códigos de buenas prácticas y el análisis de resoluciones judiciales dictadas en casos de corrupción en el ámbito municipal zaragozano.

Solamente el análisis de la información obtenida permitirá la implantación y fomento de actuaciones de prevención y control, cuya ausencia no puede ya prolongarse en una sociedad moderna y democrática a la que no debe bastar la actuación de la Administración de Justicia, que se produce sólo, por su propia esencia, a posteriori y con la lentitud y carencias endémicas conocidas por todos.

Cierre y despedida

En estos 17 meses, este Gobierno ha demostrado una cosa: que sí se pueden cambiar las cosas. Que otro modo de gestionar y hacer ciudad se está materializando en Zaragoza. Que podemos mirar al futuro con esperanza y reconstruir ciudadanía.

Hacer ciudad para todos es pensar la ciudad, y sus necesidades, bajo otro punto de vista. Desde la mirada de unos padres que se preocupan por el futuro de sus hijos mientras los llevan a la escuela. La mirada de una de tantas mujeres, que cuidan con mimo a nuestros mayores, pero añoran a los suyos, en otro continente, mientras miran por la ventanilla del autobús. Desde los ojos y los sentidos de un joven que se acaba de graduar y, aunque no encuentra trabajo, confía en el futuro y quiere quedarse en esta ciudad, porque es la suya, y aquí quiere vivir. La mirada de un hombre al que todavía no le ha llegado la jubilación, pero que íntimamente sabe que quizás ya nunca más tenga trabajo, pero que encontrarse cada día con sus amigos en uno de nuestros parques, le da aliento para seguir con una sonrisa afrontando el día a día. La de una niño, para el que la calle es un lugar de ilusión y juegos, pero también un lugar donde la velocidad de los coches le cierra el paso a su deseo de aventura.

Todos esos ojos, todas esas vidas... Esas son las miradas que importan. Con las gafas con las que hoy vemos y repensamos la ciudad.

Hacer ciudad desde el Ayuntamiento, tal como nosotros la concebimos, es pensar en común. Acercar la institución a los ciudadanos y ponerla a su servicio. Porque si algo nos han enseñado estos tiempos difíciles, es la capacidad de los ciudadanos y ciudadanas activas para dar respuesta a los problemas, anticipando las soluciones, incluso allí donde las instituciones no llegan.

Sólo desde una visión colaborativa, de apoyo mutuo, podemos seguir venciendo esa disgregación social a la que nos empujan las circunstancias de una economía mal entendida.

El Ayuntamiento debe seguir abriendo cauces, para que funcionarios, técnicos y los que ejercemos la función pública pongamos nuestros saberes y recursos al servicio de una ciudadanía cada vez más activa, que asume las riendas de dirigir sus vidas y se corresponsabiliza en el devenir de los intereses públicos.

Nuestro Gobierno es expresión de una ciudadanía organizada, que ha dado el salto a la institución, para ponerla al servicio de la gente. Y debe ser la ciudadanía activa quien tenga el protagonismo, empujar la acción política de este Gobierno, que se pone a su servicio, para que las acciones previstas se lleven a su plena efectividad.

Vivimos en sociedades avanzadas que deben obligarnos a pensar e innovar en fórmulas de democracia directa. Ya que una democracia sustancial se basa en el permanente ejercicio de derechos. Especialmente los más básicos: los que garantizan no sólo la vida, sino una vida buena.

El orgullo de una ciudad que se mira y descubre cada día mejor: una ciudad moderna, con una juventud cosmopolita, una ciudad activa, amable, cuidadora, al servicio de la comunidad. Rica por sus gentes.

Esas señas de identidad nuestra, que siempre nos ha identificado: nuestra nobleza de corazón, y hospitalidad - y porque no decirlo, testarudez-, deben ser objeto de permanente reactualización en ese esfuerzo que nos conciernen a todos, en tanto seres humanos, por contribuir a conformar una ciudadanía mundial que recupere los valores de dignidad, a través de la plena realización de la libertad e igualdad.

En ese tránsito a esa máxima aspiración, es evidente que necesitamos trabajar lo mejor de nosotros, nuestra mutua interdependencia, empatía, cuidado.

Porque así es como entre todos y todas hacemos ciudad, cada día.

Quiero cerrar con una cita:

"Hay una grieta en todo, así es como entra la luz".

Muchas gracias a todos y todas.

GARANTÍA FEHACIENTE DE PUBLICACIÓN

El siguiente contenido ha sido publicado en la fecha abajo indicado y se incluye la información que garantiza de forma fehaciente la publicación de dicho contenido en esta dirección

FECHA DE PUBLICACIÓN

17-11-2016 13:19:30

ZONA DE DESCARGA