Cultura

Presentación

El agua es un elemento fundamental para el desarrollo de la vida tanto en las ciudades como en los entornos rurales, por ello, desde antiguo ha sido una práctica común la construcción de fuentes con la finalidad de conducir el agua para el consumo cotidiano. Pero al lado de esta función puramente utilitaria, las fuentes han sido objetos de adorno estético y simbólico en los jardines y parques construidos a lo largo de la historia por el hombre potenciando el carácter lúdico del agua. Fuentes para beber, fuentes-lavadero, fuentes abrevaderos, pero también fuentes escultura, fuentes de solo agua, con o sin surtidores, fuentes y arquitectura son el amplio abanico tipológico que nos podemos encontrar.

Zaragoza es y fue una ciudad rodeada de ríos (el Ebro, el Huerva y el Gállego) además de un Canal. Y fue precisamente con la llegada de las aguas del Canal Imperial a la ciudad en el siglo XVIII cuando se inauguró la primera fuente que tuvo Zaragoza para su abastecimiento. A ésta, localizada en las afueras del casco urbano, le siguió otra, la fuente de Neptuno, en esta ocasión situada en la plaza de España en plena zona de expansión urbana: el Ensanche decimonónico. Sin embargo, la Zaragoza del siglo XX no fue una ciudad de muchas fuentes ornamentales. Su crecimiento urbano estuvo sometido a la tiranía del automóvil, sin grandes áreas verdes si exceptuamos el Parque Grande José Antonio Labordeta, y escaso equipamiento ornamental. A pesar de ello, esta situación cambió con la llegada de los gobiernos democráticos y los primeros planes de renovación del casco histórico de la ciudad. La creación de plazas para el esparcimiento del ciudadano y la consolidación de espacios verdes trajo consigo el fomento de intervenciones artísticas a medio camino entre la escultura y la fuente ornamental y se produjo la convivencia y la renovación del concepto de fuente; al mismo tiempo pervivió la fuente entendida como monumento conmemorativo y se desarrollaron obras en las que el agua se convirtió en un material más del artista.

Itinerario

  1. De la Fuente de los Incrédulos al Huerva
  2. El Parque Grande José Antonio Labordeta
  3. Paseo de Ruiseñores, Parque de Pignatelli y Fuente de los Calderos
  4. Del Paseo de Sagasta a la Glorieta Sasera
  5. De la plaza de Paraiso a la Plaza de España
  6. De la Plaza de España a la del Pilar
  7. Del Puente de Piedra, al parque del Tio Jorge
 

Autora del Itinerario: Pilar Biel Ibáñez