Conservación
¿Qué es?
La conservación de los fondos documentales, bibliográficos y hemerográficos está regulada por la ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español, en su título VII, Artículo 52.1: "Todos los poseedores de bienes del patrimonio documental y bibliográfico está obligados a conservarlos, protegerlos, destinarlos a un uso que no impida su conservación y mantenerlos en lugares adecuados". El artículo en su apartado 2, determina la obligación de cumplir lo dispuesto en el apartado 1 y en caso de que no se lleve a cabo la Administración competente intervendrá para aplicar las medidas precisas para su conservación.
La buena conservación de estos fondos exige la puesta en marcha de dos tipos de medidas. Unas tendentes a frenar el deterioro progresivo cuando el perjuicio sea provocado por condiciones de almacenamiento inadecuadas o inestables, o bien sea debido a una patología de origen antrópico, manipulación o uso excesivo sin la profilaxis debida, que es una de las afecciones más importantes que padecen; otras, de mayor gravedad, se muestran cuando no se puede frenar el proceso de avanzada descomposición y los remedios paliativos son insuficientes no existiendo otra solución que la restauración.
Por lo que se refiere a las medidas paliativas para frenar el deterioro, la primera consiste en dotar a los fondos de las condiciones adecuadas de estanqueidad para su buena conservación o mantenimiento, comenzando por el control de la temperatura ambiente, el uso de estanterías no agresivas y el control de la luz y de las fuentes de calor. Evitar al máximo la manipulación y que cuando se haga sea con el máximo cuidado. Como la alternativa más eficaz es proteger el documento original de su frecuente uso es preciso obtener un duplicado del mismo existiendo dos opciones que pueden aplicarse en estos casos: la microfilmación y la digitalización. La primera tiene una garantía de conservación que puede alcanzar cien años o más, tiene la ventaja de que puede duplicarse la imagen en soporte digital, mientras que la digitalización por sí sola no tiene técnicamente garantía de durabilidad. Por otra parte el usuario requiere copias que satisfagan sus necesidades y estas pueden obtenerse a partir de los nuevos soportes.
Atendiendo criterios de conservación preventivos, se están sustituyendo paulatinamente las estanterías tradicionales de los depósitos por otras móviles, al tiempo que se están intensificando desde hace cuatro años las campañas intensivas de microfilmación de fondos.Hasta el presente se ha microfilmado el 85% de la prensa ordinaria, el Archivo de Palafox al completo, la serie diplomática, protocolos, actas antiguas y manuscritos, se ha digitalizado el Archivo Fotográfico al completo y la colección de carteles de fiestas, así como diversos impresos antiguos y planos de la ciudad. Al mismo tiempo que se desarrollan las medidas preventivas se facilita al usuario el acceso directo a la información en virtud del “Proyecto Libertas”que cuenta con un sistema de fácil localización de los rollos de microfilme y su posterior examen visual a través de los lectores de microformas.