El objetivo fundamental de la Residencia es mejorar y mantener la calidad de vida de los residentes a través de los diferentes programas:
La atención prestada por el equipo de auxiliares de la Residencia es fundamental para mantener la calidad de vida de los residentes: cuidados de higiene, acompañamiento, traslados, apoyo en el comedor, vestuario, etc.
Promoción de la salud, prevención de la enfermedad, control y vigilancia de patologías con deterioros en las capacidades de los afectados. La atención de enfermería es fundamental en los casos que presentan importante fragilidad, tanto psíquica como física.
La ocupación es determinante para la salud y bienestar de las personas residentes: da significado a la vida, facilita la relación con su entorno (tanto físico como social) y se posibilita la ocupación significativa del residente en las áreas del ocio y productividad, contribuyendo a redes-cubrir habilidades y destrezas. Actividades individuales y grupales.
Para desarrollar las potencialidades de la persona, fomenta la autoestima y las relaciones sociales
La atención se basa en la realización de tratamientos y programas de atención coordinada y adaptada a las necesidades de los residentes. Su objetivo es la activación y el mantenimiento de las capacidades funcionales. Tratamientos individuales y grupales.
Atiende tres ámbitos:
Para favorecer que los y las residentes acepten su situación personal y procurar que estén integrados en la residencia, así como detectar sus necesidades. Apoyo al equipo de la Residencia cuando surgen problemas en el trato con los residentes.
Se programan diversas actividades a lo largo del año: fiestas institucionales (Navidad, Carnaval, Primavera y El Pilar), celebraciones (homenajes, cumpleaños, etc.), salidas y excursiones, actividades musicales, charlas culturales, actividades lúdicas, etc. Los residentes participan en las publicaciones: revista Nuestra Casa, Calendario anual y otras.
La Residencia dispone, además, de catorce apartamentos en la Calle San Blas 37, para personas mayores de 65 años con autonomía para su cuidado personal pero con problemas de vivienda por su situación de precariedad socioeconómica y no contar con red de apoyo familiar. Estas personas están en régimen de alquiler, participan en las actividades de la Residencia y se realiza seguimiento y acompañamiento de las que lo requieren.
En la Residencia Municipal Casa Amparo viven religiosas de la Congregación de Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, prestando atención a los residentes, apoyo al equipo de profesionales municipales y compañía y atención a las personas que viven en los apartamentos.