Este Plan de Igualdad dirigido a superar la discriminación por razón de sexo y a promover la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, a través de la implementación de medidas renovadoras de conductas, actitudes y formas de relación, pretende conseguir el compromiso de toda nuestra sociedad con la igualdad de oportunidades, ya que entendemos que sólo con el concurso de toda la ciudadanía resultará viable este objetivo.
El enfoque general que se refleja en todas las acciones y que actúa como referente de las mismas es que "la igualdad es un bien común, y por tanto, atañe a todas las personas por igual, sean éstas mujeres u hombres". Resulta evidente que no se pueden modificar las condiciones de vida o las mentalidades de las mujeres sin que los hombres cambien también en este sentido. Así pues, el Plan centrará sus esfuerzos en hacer que la opinión pública sea consciente de que la igualdad de oportunidades es un tema clave que afecta a todos los aspectos de la vida profesional y familiar de los hombres y mujeres, así como a su situación en la sociedad y su contribución a la misma.
Por lo mismo, las tres líneas estratégicas sobre las que se articula el Plan atienden a otras tantas líneas de acción que, desde tres perspectivas distintas, incluyen todas aquellas medidas que, a corto y medio plazo, pretenden equilibrar las desigualdades existentes entre hombres y mujeres y aumentar la presencia de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad.
En primer lugar, conscientes de que en nuestra sociedad todavía permanecen pautas culturales y estructuras sociales que legitiman la negación y la subordinación que históricamente han padecido las mujeres con relación a los hombres, es necesario asumir que la igualdad de oportunidades no será posible si no viene acompañada de cambios y medidas correctivas en la organización del trabajo y del tiempo, en el propio concepto de actividad, en los modelos de familia y de participación social y política, así como en las actitudes, las conductas y los modelos de relación entre mujeres y hombres.
En segundo lugar, el Plan Municipal para la igualdad de oportunidades recoge aspectos fundamentales de la realidad actual de las mujeres, de su avance y de su desarrollo, dando cabida no sólo a sus necesidades específicas, sino también a sus deseos, aspiraciones y reivindicaciones, expresadas directamente por las mujeres zaragozanas y sus organizaciones. Por tanto, aspira a convertirse en un instrumento que nos permita avanzar en el desarrollo de una sociedad y una cultura que integre y reconozca lo mejor de ambos géneros, impulsando nuevos modelos de convivencia y reconocimiento entre ambos sexos.
Por último, dado que la igualdad es un valor fundamental de nuestra cultura y un derecho reconocido en nuestra Constitución, su plena consecución debería constituir la piedra angular hacia la que camina nuestra sociedad, y ser, por tanto, un objetivo indispensable de todas las políticas municipales que se emprendan que tengan una traducción material en la vida privada de los ciudadanos y ciudadanas. Para lograrlo resulta fundamental poner en práctica el concepto de "mainstreaming" o transversalidad, acuñado en la Conferencia de Pekín. Dicho concepto implica la introducción de la perspectiva de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en todas y cada una de las políticas, planes y estrategias que se elaboren desde el Ayuntamiento, ya que es de su competencia actuar como referencia y modelo para avanzar por este camino.
Así pues, en correspondencia con el enfoque anterior, el Plan Municipal para la igualdad de Oportunidades se define en torno a tres líneas que definen las estrategias globales de implementación y que pretenden hacer frente a otros tantos aspectos. El primero, de las necesidades más urgentes de las mujeres y los hombres de la ciudad, el segundo, del compromiso con una realidad más justa en la que se dé cumplimiento al principio constitucional de la igualdad y, el tercero, de la puesta en marcha de los mecanismos y medidas institucionales necesarias para que ésta tarea sea posible. Por todo lo cual, entendemos que para llevar a cabo el objetivo propuesto se hace necesario trabajar en esta triple perspectiva:
Dichas líneas estratégicas, al mismo tiempo que constituyen el marco general del Plan Municipal, permiten estructurar las actuaciones de acuerdo a los diferentes programas y servicios municipales. Cada una de ellas se compone, a su vez, de diferentes áreas de actuación que responden a las competencias y objetivos del Ayuntamiento de Zaragoza.
Por último, siendo uno de los objetivos de este plan la integración y la coordinación de todos los esfuerzos, programas y recursos orientados a la consecución de la igualdad de oportunidades, tanto las líneas estratégicas como sus correspondientes áreas, no deberían ser contempladas desligadas unas de otras, sino como complementarias e interrelacionadas entre sí, lo cual redundará en una actuación más directa y efectiva.