Los obstáculos para alcanzar niveles más altos en el empleo no sólo constituyen una seria limitación para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, sino también una enorme pérdida de talentos y de habilidades para la sociedad, contribuyendo con ello a consolidar la percepción de la tradicional función subsidiaria de la mujer.
Por tanto para conseguir una mejora de la calidad de la vida profesional de las mujeres y concederles la posibilidad de tener las mismas oportunidades que los hombres en lo laboral, es necesario otorgar el máximo interés a la contratación de éstas en trabajos de poca representación femenina, impulsar su evolución laboral y exigir su reconocimiento y su promoción dentro de las organizaciones laborales.
La creación en las empresas de programas de acción positiva que permitan garantizar una calidad real del empleo femenino, así como el valorizar y optimizar el trabajo que realizan las mujeres constituye una dimensión fundamental en su inserción profesional y un imperativo de nuestra sociedad. Entendemos por otra parte que dichas medidas no alcanzarán la repercusión perseguida hasta que los interlocutores sociales no las incluyan como objetivos dentro del diálogo social y en la negociación de los convenios colectivos.
| Objetivo | Actuaciones |
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| Impulsar la ruptura de estereotipos sobre los tipos de trabajo y jerarquías en el mundo laboral |
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| Potenciar medidas que permitan el acceso al empleo en igualdad de condiciones de mujeres y hombres |
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