Ayuntamiento de Zaragoza

Mujer

Plan de igualdad entre mujeres y hombres >> CORREGIR DESIGUALDADES

La primera línea estratégica de este Plan Municipal está destinada a establecer la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres mediante la ejecución de medidas positivas que permitan contrarrestar o corregir las discriminaciones resultantes de las actuales prácticas sociales y de las estructuras sociales más tradicionales, así como a paliar las situaciones deficitarias, discriminatorias o de violencia, que sufren las mujeres por razón de su sexo. Para responder a este desafío las medidas propuestas en este Plan giran en torno a cuatro áreas básicas de actuación, cada una de las cuales responde a unas necesidades específicas.

En primer lugar, el análisis de la situación social de las mujeres nos muestra una realidad cultural y educacional en la que siguen estando presentes modelos y estereotipos discriminatorios por razón de sexo y en la que no se reconocen suficientemente las aportaciones de las mujeres en todos los ámbitos sociales y culturales. Asimismo es un hecho que una gran mayoría de mujeres sigue renunciando a sus objetivos de desarrollo, formación y realización personal para salvaguardar las responsabilidades que tradicionalmente han recaído sobre él: el cuidado y la atención a las necesidades físicas y psíquicas del núcleo familiar.

Por otra parte, y pese a que se han producido cambios relevantes en la incorporación de las mujeres en el ámbito laboral, este mismo análisis nos muestra que el colectivo femenino sigue nutriendo en mayor proporción las listas del desempleo, que sigue habiendo trabajos considerados masculinos y trabajos considerados femeninos y que las mujeres siguen estando peor pagadas en todos los sectores, aun realizando el mismo trabajo que los hombres. También los contratos firmados por las mujeres presentan unas condiciones más deficitarias que los firmados por los hombres, lo cual las hace víctimas propiciatorias de la precariedad laboral. De otro lado, las mujeres aún no han conseguido abrir una brecha significativa en la dirección de las empresas, en la mayoría de las cuales se sigue practicando una fuerte segregación vertical que tiene como consecuencia la plena vigencia del llamado "techo de cristal", o barrera invisible, que impide de forma solapada pero efectiva, la promoción laboral de las mujeres.

Esta perspectiva se oscurece aún más cuando se comparan los índices de participación de hombres y mujeres en el trabajo doméstico y familiar, siendo las mujeres en una proporción de diez a uno, las encargadas de las tareas domésticas y de cuidado, lo que supone en muchos casos la realización de una doble jornada laboral, así como un freno en el desarrollo de sus carreras profesionales. A veces este cuidado también se extiende a las personas mayores y dependientes, provocando una gran sobrecarga física y psíquica de las cuidadoras, agravada por la falta de apoyo y asistencia.

Estas condiciones son a menudo un caldo de cultivo ideal para desarrollar diferentes malestares que inciden directamente sobre la salud y el bienestar de las mujeres, mermando su autoestima y su calidad de vida. También es prioritario atender los casos en los que se produce violencia de género, ya sea física, psíquica, sexual o económica, y que generalmente se traduce en graves secuelas para la vida y la salud de las mujeres víctimas de este abuso. Tampoco podemos olvidar las necesidades específicas de las mujeres que se encuentran en un proceso especial de vulnerabilidad, sea por la causa que sea, así como a aquellas que viven situaciones de aislamiento y marginación, provocadas o derivadas del hecho de ser mujer, circunstancias todas ellas que repercuten directamente y de forma negativa en su salud física y psíquica.

Es por ello que la primera línea estratégica del Plan de Igualdad está dirigida a paliar y corregir estas flagrantes desigualdades y se articula en torno a cuatro áreas de actuación. Entendiendo que estas áreas, consideradas en la Conferencia de Pekín como algunas de las más sensibles, o que producen un impacto directo sobre la vida de las mujeres y de los hombres, son fundamentales para garantizar la igualdad de acceso a los bienes, servicios y a su administración y suministro. Dichas áreas son las siguientes:

En cada una de ellas se proponen unos objetivos generales bien definidos que van acompañados de diferentes actuaciones concretas. Estas actuaciones, cuya implementación y seguimiento corresponde a este Ayuntamiento, abarcan, a su vez, otras tantas medidas correctivas dirigidas a todos los sectores sociales.