Ayuntamiento de Zaragoza

Juventud / CIPAJ

LA RESPUESTA SEXUAL HUMANA

Tema: Salud: Sexualidad

SUMARIO

 

Silberio Sáez Sesma y Santiago Frago Valls.
Asesores Sexológicos del Ayuntamiento (CIPAJ) y la Universidad de Zaragoza
sexologicacipaj@ayto-zaragoza.es
sexolo@posta.unizar.es

 

INTRODUCCION

Seguramente para el lector esté claro el contenido de este artículo, pero ateniéndonos a la etimología de las palabras las cosas no están tan claras.

Respuesta suele ser la reacción ante algún estímulo (pregunta o caricia, por ejemplo). En Humana tampoco creo que tengamos muchas dificultades para llegar a un consenso; pero ¿qué pasa con Sexual?

El término sexo, viene de "Sexare", separar (ejemplo "sección"). El sexo es aquello que diferencia, distingue y por tanto clasifica a las personas en dos grupos: hombres y mujeres. Vistas así las cosas, la Respuesta Sexual Humana sería la reacción que las personas tienen de forma diferencial, en función de su sexo. De este modo, una voz grave sería una respuesta sexual masculina y una voz aguda una respuesta sexual femenina, por ejemplo. Me temo que como sigamos por aquí las expectativas del lector se van a ver profundamente defraudadas, así que haremos concesiones a lo que "habitualmente" se entiende por sexo (aunque esto sea claramente erróneo en el sentido etimológico).

En la "realidad sexual" de las personas, en el hecho de ser hombres y mujeres; hay una posibilidad de expresión y encuentro corporal (que en función del sexo de los componentes podrá ser tenida por homo o heterosexual). Los sexólogos llamamos a esta dimensión erótica.

En esta erótica caben expresiones relacionales, individuales (masturbación, por ejemplo), reales (conductas observables) o virtuales (fantasías y deseos, por ejemplo).

Entendemos que a nivel social se tiende a tomar una parte (la erótica) por el todo (el sexo); pero esto, cuando estudiábamos lengua se llamaba metonimia. Cómo figura retórica y literaria está muy bien, pero en el plano científico es un absoluto desatino. Decir "danones" en vez de yogures, nos permite entendernos, pero podemos preguntar a otras marcas de yogures que les parece el "entuerto". Y ahí, en este entuerto, andamos los sexólogos.

Yendo un paso más allá, deberíamos reconvertir Respuesta Sexual Humana, en Respuesta Erótica Humana. Esto sería un "poco" (sólo un poco) más acertado. Porque no crean que acaban aquí las cosas. Como hemos dicho más arriba, la erótica se muestra en expresiones relacionales, individuales, reales o virtuales. Y como tal erótica, a parte de expresarse de modos distintos, cabe la posibilidad de plasmarse en expresiones corporales múltiples: caricias, besos, abrazos, coitos... ¿Pero a qué hace referencia la Respuesta Sexual Humana? Sólo a los genitales, no a las respuestas (que también lo son) que otras partes del cuerpo puedan producir ante la "estimulación".

Segunda metonimia (o metonimia de la metonimia -la "metametonimia" -): se toma una parte (los genitales) por el todo (el cuerpo). ¿Sería entonces mejor hablar de Respuesta Genital Humana? ¡Pues vaya...! Nos han cogido en un día puntilloso; tampoco.

Los genitales, pueden responder de muchas formas a la estimulación: vasocongestión, eyaculación, lubricación, erección... y esto puede ser interpretado (atención al matiz, porque lo que se interpreta es una vivencia "subjetiva", nunca "objetiva") como placer, agrado o desagrado..., y en ocasiones como "orgasmo"

Y llegamos a la tercera metonimia (prometemos que esta es la última) que toma de las posibles respuestas (placer, agrado-desagrado, orgasmo...) a sólo una de ellas (el orgasmo) por el todo.

 

CAMBIANDO EL TÍTULO

Aunque no lo vamos a hacer, hubiera sido mucho más propio titular esto: la Respuesta Orgásmica Humana. Tal vez crean que estamos "jugando" con reducciones a lo absurdo, pero el tema es mucho más complejo. El sexo y todo su ámbito se ve sometido, por razones muy diversas, a un "empobrecimiento" continuo que acaba reduciendo su "todo" a sólo "alguna" de sus partes. Siempre hay algo "pecaminoso", "patológico", "discriminativo" o "políticamente incorrecto" que acaba haciendo del sexo el concepto "favorito" a vaciar (¿Nos explican que es si no el "género"?).

Una vez hechas las aclaraciones oportunas hablemos de la Respuesta Orgásmica Humana.

 

EXPLICANDO EL FENÓNEMO

EL EMISOR

Los simpáticos corpúsculos de Krausse-Finger son unas terminaciones nerviosas altamente especializadas.

Repartidos por el cuerpo se encuentran estos corpúsculos de K-F. La densidad de los mismos varía de unas zonas a otras. Donde se encuentran en mayor concentración es en el glande del pene, en el caso de los hombres; y en el clítoris, en el caso de las mujeres.

De todos modos, estos corpúsculos existen por todo el cuerpo, aunque en unas zonas más abundantemente que en otras (de ahí las llamadas "zonas erógenas"; los pezones, por ejemplo, también acumulan concentraciones importantes de estos corpúsculos de K-S).

De modo sencillo y para entendernos, estas terminaciones nerviosas son receptores y emisores (receptores en el sentido de que "reciben" la estimulación y una vez "transformada" la "emiten" al Sistema Nervioso Central).

Funcionan con un triple mecanismo.

  • Como una DINAMO [1] : Que transforma la energía mecánica en energía eléctrica. La estimulación ejercida sobre los corpúsculos de K-S (táctil, bucal, de otro genital; rápida, lenta; suave, intensa...) se transforma en energía eléctrica y así susceptible de ser transportada por las fibras nerviosas.
  • Como una BATERÍA[2]: Que acumula energía eléctrica. Es un "almacén" de carga de la energía eléctrica producida por la "dinamo".
  • Como un ELECTROSTATO[3]: Que una vez acumulada una "determinada" cantidad de energía eléctrica, envía un impulso nervioso a la médula espinal que lo conducirá al cerebro. Por debajo de una "determinada" cantidad de energía el electrostato no envía impulso y por encima de ese umbral sí lo envía.

Toda esa "energía", que envían en "oleadas" los corpúsculos K-S, se dirige a través de la médula espinal hacia el cerebro.

Simultáneamente, no sólo de los genitales, la médula espinal va recogiendo energía de otros lugares, que también tienen corpúsculos K-S y que producen un efecto sumativo.

Pero todo esto, por si mismo no indica nada; dado que no podemos perder de vista que el "orgasmo" es una sensación. Una interpretación, como decíamos más arriba, siempre subjetiva, de unas reacciones fisiológicas.

En ocasiones, toda está información global, que recorre (en oleadas) la médula espinal y que llega al cerebro, podrá producir una especie de descarga "epiléptica" que podrá ser "interpretada" como "un orgasmo".

EL RECEPTOR

Con todo esto, va quedando claro que el cerebro es el receptor, y, como si de una radio se tratara, será necesario que este esté sintonizado (disposición, apetencia, excitación...)

Será necesaria la sintonización del emisor (corpúsculos K-F) con el receptor (cerebro). Algunas dificultades se deberán a la inadecuación entre emisor y receptor. Es decir, puede haber emisión sin recepción, y recepción sin emisión. Sólo si se emite y se sintoniza, simultáneamente, estaremos en disposición de pasar al siguiente punto.

EL MENSAJE

Diferentes olas quimioeléctricas (a través de la médula espinal) van llegando al cerebro y van a producir una gran descarga de "oxitocina" y "dopamina"; estás entrarán directamente en el torrente sanguíneo y se distribuirán por todo el cuerpo. Y es la sensación producida por la descarga masiva de estos neurotransmisores lo que denominamos "orgasmo".

De todos modos, conviene matizar que no hay una sola ola quimioeléctrica recorriendo la médula (sino muchas y sucesivas que producen un efecto de acumulación); pero además, no hay una sola descarga de oxitocina cerebral (la masiva, sino otras, menores en intensidad, pero previas y del todo satisfactorias).

El cómo se interprete este mensaje "neuroquímico" es siempre una vivencia subjetiva. Y convendrá matizar que una cosa es el orgasmo y otra bien distinta la satisfacción.

 

JUGANDO CON LOS CONCEPTOS

PLACER Y ORGASMO

El placer es el conjunto y el orgasmo uno de los elementos. La importancia del "elemento" en relación al "conjunto" es siempre relativa. Medir la "validez" del conjunto por la presencia de uno sólo de sus elementos es un ejercicio peligroso. Juguemos un poco: un beso difícilmente producirá orgasmo; pero será discutible que no pueda ser placentero.

Siguiendo con las metonimias, las partes y los todos; el placer hace referencia a "todo" el cuerpo, y el orgasmo a la "parte" (principalmente) genital. Concluyendo, el "orgasmo no mide el placer"; "el orgasmo es uno más, entre los posibles placeres".

PLACER Y SATISFACCIÓN

Una vez fuera de los avatares dialécticos entre placer-orgasmo, dispongámonos a entrar en el siguiente. El placer y la satisfacción no siempre son proporcionales. Se pueden tener orgasmos y calificar la vida sexual de insatisfactoria y tener una vida sexual satisfactoria sin orgasmos [4].

Sigamos jugando: dos orgasmos podrán ser más satisfactorios que un solo orgasmo; pero imaginemos por un momento que los dos orgasmos se producen en un contexto individual (masturbación, por ejemplo) y el orgasmo, sólo, se produce en un contexto relacional. A todas luces sería absurdo perder el tiempo buscando el "contacto" cuando a solas se pueden conseguir "más orgasmos"; sin embargo, las cosas no son tan simples y la búsqueda del otro, rompe cualquier lógica cuantitativa o decimal del disfrute.

La oxitocina y dopamina cerebrales son exactamente las mismas en un orgasmo con masturbación que en un orgasmo en pareja; pero si realmente fuesen iguales las relaciones sexuales estarían en peligro de extinción. Algo que, en lo que conocemos del mundo y sus devenires, nos parece bastante improbable.

Llegados a este punto, el orgasmo no es ni más ni menos, que una posibilidad, sobre todo genital, de obtener una descarga de oxitocina y dopamina cerebrales, que en general son vivenciadas e interpretadas como "altamente" placenteras. De ahí a la satisfacción resta un arduo camino matizado por la realidad vivencial y perceptiva de cada individuo.

 

ALGUNOS MITOS INFUNDADOS

Los orgasmos son lo que son, y provienen de donde provienen; esperar que sean lo que no son y que provengan de donde no pueden, es una expectativa irreal.

Concretando: la vagina tiene una concentración de corpúsculos K-F, mucho (¡pero mucho!) menor que el clítoris. Fundamentar la "satisfacción" en el logro del orgasmo con el coito no deja de ser una broma del mal gusto neurológica. Nosotros no negamos su "posibilidad[5] " (en toda lotería también existe una posibilidad) pero hacer de ello una "expectativa razonable" pondrá tanto a él (¿eyaculación precoz?) como a ella (¿Anorgasmia?) ante la evidencia de los "logros no-conseguidos" y, por ende, ante la insatisfacción.

Como veremos más adelante, hay distintos tipos de respuestas orgásmicas (de hombre a mujer, por ejemplo), pero no distintos "tipos de orgasmo" en función de la zona de la que proceda la "estimulación". La oxitocina y la dopamina cerebrales son las mismas, independientemente que el emisor sean los corpúsculos K-F del clítoris, de la vagina o de cualquier otro lugar (igualmente son las mismas si proceden de una relación sexual o de una masturbación).

La valoración subjetiva, y por tanto personal, que de ello se pueda hacer, es otro cantar (bienvenidas las peculiaridades personales); pero de ahí a hablar de orgasmos "vaginales", "clitorianos" o "pectorales" nos anima a introducir elementos más jocosos como "serranos" o "de la señorita pepis"; "colectivos", "compartidos" o "egoístas"; "públicos" o "privados"; "primaverales" y "otoñales".

Si los orgasmos no son de "distintos" tipos, también costará entender qué demonios es eso del "multiorgasmo". Remitimos al párrafo siguiente para ser incluido junto al punto G.

Sobre el punto G, K, H etc.. no diremos nada. Este artículo, a pesar del carácter desenfadado que pretende, sólo habla de lo que "existe" en el plano científico. Para nosotros el Punto G y los "ovnis" forman parte de la misma categoría. El día que el Punto G pase a formar parte, de forma fundamentada, de las evidencias científicas, prometemos darle el espacio que se merezca.

 

ALGUNAS REALIDADES "DIFERENCIALES"

Al comenzar el texto hemos explicado algunas "metonimias" y el concepto original "sexo" como aquello que diferencia y distingue a hombres de mujeres. Pues bien, la Respuesta Orgásmica Humana, en tanto que respuesta sexuada, aporta diferencias significativas de hombres a mujeres.

Aunque podríamos hablar de "distintas respuestas orgásmicas" más allá de la "típica masculina" y la "típica femenina", no vamos a complicar en exceso las diferencias y nos ceñiremos a algunos detalles evidentes.

En el hombre el orgasmo va acompañado de eyaculación [6] tras la cual aparece el período refractario. En resumen, en este periodo refractario desaparecen los cambios asociados a la excitación. De vasocongestión pasamos a detumescencia. La consecuencia fisiológica será la pérdida de erección; pero también de la consiguiente posibilidad de nueva excitación: en el plano psicológico decaimiento del deseo. Se puede decir que durante este tiempo los genitales no responden a la estimulación. Los corpúsculos de K-F no emiten señales a la médula, aunque se esté realizando en ellos estimulación (incluso, en este periodo, está puede producir más sensación de desagrado que de agrado).

La duración del periodo refractario está relacionado con la edad, la novedad de la situación, la continuidad o no de la estimulación, el tiempo transcurrido y el número de eyaculaciones previas, etc...

Las mujeres (aún cuando en el plano psicológico algunas informan "preferir" finalizar la estimulación tras el orgasmo) carecen, en el plano fisiológico, del denominado período refractario. Deducimos, por tanto, sin mucho esfuerzo, que existen también diferentes tipos de "resolución orgásmica" entre hombres y mujeres, aún cuando no vamos a extendernos más en ello.

En resumen, los "llamados multiorgasmos" entendiendo estos como dos orgasmos a la vez, son un mito, dado que no hay distintos tipos de orgasmo (vaginal y clitoriano, por ejemplo). Si por "multiorgasmos" entendemos orgasmos "seguidos", sin periodo refractario, estos entrarían dentro de las posibilidades de la respuesta orgásmica femenina, más que de la masculina.

 

ALGUNAS "FACILIDADES" Y "DIFICULTADES"

Hasta ahora hemos visto como el orgasmo requiere una estimulación, que es recogida por los corpúsculos K-F, que se convierten "en emisor" a la médula espinal, a través de la cual el cerebro se convierte en "receptor sintonizado", que acaba produciendo una descarga, que es un "mensaje" interpretado como orgasmo.

Como en todo proceso de comunicación, caben efectos facilitadores y efectos obstaculizadores. En ocasiones estos facilitadores-obstaculizadores se centrarán en el emisor, en el receptor o en la interpretación del mensaje.

Si el emisor "emite" la estimulación recibida, el "receptor" está sintonizado en la misma onda y se "interpreta" el mensaje de forma adecuada, tendremos lo necesario para que el orgasmo pueda ser una realidad.

EFICIENCIA-DEFICIENCIA EN EL "EMISOR"

Imaginemos que una persona se siente excitada ("cerebro sintonizado") pero no recibe emisión alguna (no existe estimulación o esta es inadecuada) tenemos bloqueado el canal de comunicación. Imaginen que la radio está encendida y sintonizada; pero la cadena en cuestión no emite en ese momento. Si está en nuestra mano la posibilidad de "comenzar la emisión", o desplegar las estrategias necesarias para que eso suceda, estaremos en disposición de superar el bloqueo "comunicativo".

Ejemplo: La persona está excitada, se siente a gusto y en disposición de disfrutar ("cerebro sintonizado") pero no recibe estimulación o la estimulación que recibe es deficiente (ya sea por responsabilidad propia o ajena) debido a que no se activan suficientes corpúsculos de K-S (vagina en vez de clítoris, p. Ej.) o estos se estimulan de forma (ritmo, presión, intensidad...) inadecuada; la "respuesta orgásmica" estará bloqueada.

Caso práctico: Mi pareja me excita y cuando tenemos relaciones sexuales me siento a gusto; pero cuando realizamos el coito no consigo el orgasmo. Es un tema que ya me empieza a obsesionar, dado que no ha sucedido una o dos veces, sino en múltiples ocasiones. ¿Qué se puede hacer para evitarlo?

Aquí el aprendizaje y el propio conocimiento personal serán imprescindibles a la hora de orientarnos y "orientar" en la vía adecuada, para sacar el máximo partido a nuestros "emisores". No hay dos personas iguales y como tal las peculiaridades personales están lejos de cualquier propuesta general.

EFICIENCIA-DEFICIENCIA EN EL "RECEPTOR"

Imaginemos que una persona está recibiendo la estimulación de forma adecuada. Es decir, sus corpúsculos de K-F están emitiendo de forma eficiente información a la médula espinal. Los corpúsculos K-F están recibiendo la estimulación en el modo, ritmo, presión etc. adecuados que les permiten emitir a la médula espinal la correspondiente energía. Si el cerebro no está sintonizado, la "respuesta orgásmica" estará bloqueada. Nuestra cadena favorita está emitiendo; pero nuestra radio está apagada, estropeada o "sintonizada en otro canal", no escucharemos la cadena "deseada".

Ejemplo: la persona está recibiendo (de forma propia o a través de su pareja) una estimulación adecuada y eficiente; pero no se halla en "disposición" de recibir, la respuesta orgásmica estará bloqueada. Si se produce la emisión, pero el receptor no está sintonizado el mensaje no llega y la comunicación será inexistente.

Que el receptor no esté sintonizado se debe a factores muy diversos y de consecuencias variables. Puede deberse a situaciones pasajeras: cansancio, ansiedad, temores... que son obstáculos personales que bloquean la sintonización. Si se superan estos obstáculos, el cerebro estará en disposición de sintonizarse en la onda adecuada para poder realizar la recepción.

Caso práctico: Cuando tengo relaciones sexuales con mi pareja, todo ha ido bien, hasta ahora. Últimamente nuestra relación se está deteriorando por motivos diversos. La cuestión es que, aunque hacemos lo mismo que hacíamos antes, las relaciones sexuales no son tan satisfactorias. Incluso me cuesta conseguir el orgasmo.

En ocasiones los "facilitadores-obstáculos" son relacionales: determinadas personas "nos sintonizan" mejor que otras (lo que en términos vulgares se dice "me pone") y algunas personas nos resultan sin duda más excitantes que otras. Así mismo, la novedad o no (aún cuando la pareja sea la misma) será otro factor determinante a la hora de facilitar la "sintonización". Habrá quien se sienta más tranquilo con la sensación de "confianza" y esto facilite la sintonización, mientras que otros prefieran la "novedad" como principal agente "sintonizante" (no vamos a caer en la trampa de dar fórmulas o valorar estilos personales en negativo o positivo).

En otras ocasiones los "facilitadores-obstáculos" son situacionales: determinados contextos (públicos o privados, en la cama o en la cocina, con riesgo o sin riesgo... por ejemplo) facilitan-dificultan la "sintonización". De nuevo, y afortunadamente, las peculiaridades y posibilidades personales están por encima de cualquier intento de generalización o pretensión de marcar las "pautas" adecuadas o inadecuadas.

Como indicábamos más arriba, el conocimiento personal de cara a las propias preferencias en la sintonización, nos ayudarán a buscar las situaciones facilitadoras y evitar las obstaculizadoras.

EFICIENCIA-DEFICIENCIA EN EL "MENSAJE"

El emisor funciona correctamente, el receptor está sintonizado correctamente y la descarga de oxitocina y dopamina se realiza en la forma prevista. ¿Pero qué sucede con la interpretación que de ello se haga? No olvidemos que, al fin y al cabo, el orgasmo es una vivencia "subjetiva" que "interpreta" en claves personales una reacción neuroquímica cerebral.

Nuestra radio está en perfecto estado y nuestra cadena favorita emite con normalidad; pero la programación del momento nos parece "mediocre" o "deficiente". Esperábamos algo mejor, ya sea por experiencias anteriores con esa cadena, por lo que imaginábamos o nos habían dicho que íbamos a escuchar.

Caso práctico: Nunca consigo aguantar mucho tiempo con mi pareja, sin eyacular. Es algo que por más que lo pretende nunca lo consigo. Cuando eyaculo me pongo triste y mi estado anímico se deteriora. Mi pareja intenta no darle importancia; pero hay un antes y un después de que esto suceda.

¿Qué es una eyaculación precoz? Podríamos perder el tiempo en tonterías encaminadas a medir o cuantificar el tiempo transcurrido desde el inicio (¿Inicio de qué? ¿De la emisión o de la sintonización? Tal vez uno se halle sintonizado mucho antes de la emisión, aunque midamos el tiempo desde el inicio de esta) hasta la eyaculación.

Lo que falla no es ni la "emisión", ni el "receptor", sino la "interpretación" que se hace del mensaje: "Demasiado pronto y por tanto insatisfactoria". ¿Pero qué se esconde detrás de todo esto?. Ni más ni menos que el incumplimiento de una "expectativa previa". Por tanto, cuanto más irreales sean las expectativas, más fácil la insatisfacción, aún cuando los elementos de la comunicación orgásmica estén funcionando del modo correcto. Es la "expectativa no-cumplida" la que mediatiza de tal modo que impide que la descarga cerebral, en condiciones normales satisfactoria, se convierta en insatisfactorio.

Y ahora viene la pregunta del millón ¿Qué es más sensato? ¿Interpretar de la forma más positiva posible la descarga cerebral? ¿O seguir empeñados en "amortiguarla" ante la expectativa de lo no conseguido, "percibiendo" su llegada como una pérdida y no como una ganancia? O lo que es aún peor ¿Intentar a toda costa prolongar cuantitativamente algo que se mide en términos cualitativos y subjetivos?

Y en todas estas expectativas erróneas esperemos que este artículo sirva para algo. ¿Es una expectativa razonable esperar que ella tenga orgasmo con el coito? ¿La consecución de tal logro marca la pauta de qué es o no es eyaculación precoz?

 

CONCLUSIÓN

Todo es relativo, e incluso las disfunciones "sexuales" (en realidad deberían ser llamadas eróticas) sólo tienen cabida desde un enfoque cultural sexuado.

Pongamos algún ejemplo. Un hombre llega "rápidamente al orgasmo" (¿Eyaculación precoz?), se plantea si su situación es o no "normal". Hagamos un análisis sexuado a la situación y cambiemos de sexo a los protagonistas. Una mujer llega "rápidamente al orgasmo" (¿Un lujo?) ¿Se plantea su situación como deficiente o anormal? ¿Qué piensa su pareja de ello?.

Tal vez en esta situación el problema no esté en la llegada del orgasmo, sino en que este lleve asociado o no un periodo refractario. ¿Pero qué impediría este periodo refractario? Sobre todo la continuidad de la erección de él y en consecuencia para ella la continuidad del coito En ella la ausencia del periodo refractario permitiría la continuidad del coito en él ¿Pero cual era el objetivo? ¿El orgasmo o el coito? ¿El placer o la duración? ¿La duración o la satisfacción? ¡Ayúdennos un poco, la "orgasmocracia" nos ha atorado!.

Dado que debiéramos finalizar con un consejo lo haremos con uno paradójico. Olviden todos los consejos. Olviden este artículo (y todos los demás) sobre todo cuando estén en disposición de iniciar la comunicación orgásmica.

De todos modos, no estaría de más plantear como objetivo que el disfrute está en el viaje y no en la meta. El viaje está garantizado, y siempre puede ser placentero; la meta podrá llegar o no, pero en todo caso nadie nos arrebatará la felicidad del viaje y sus paisajes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • AMEZÚA, E. (1999). Teoría de los sexos: la letra pequeña de la sexología. Revista de Sexología, 95-96.
  • LANDARROITAJÁUREGI, J. (2003). "La Respuesta Sexual Humana", Dossier de documentación interne, Incisex, Madrid.
[1] La dinamo de una bicicleta, transforma el movimiento de la rueda, en energía eléctrica que "enciende el faro". Si la rueda deja de dar vueltas, el faro deja de lucir.
[2] La batería acumula energía eléctrica, para poder ser utilizada posteriormente. La batería del coche permite que este arranque cuando está parado, dado que almacena energía eléctrica suficiente para poner en marcha el motor, antes de que este (con sus propias "dinamos") genere su energía.
[3] Nos hubiera gustado más utilizar el concepto "termostato" que es más entendible a nivel divulgativo, dado que casi todos tenemos calefacción; pero el termostato se activa en función de la temperatura y el "electrostato" en función de la carga eléctrica. Aunque la similitud es total, trabajan con distintas "energías".
[4] Todas estas cuestiones has impedido entender de forma razonable, durante muchos años, la sexualidad infantil. Dado que no es eminentemente genital y el orgasmo es un hecho "discutible". A raíz de ahí los niños o no tienen sexualidad o la que tienen es incompleta (¿En relación a qué o a la de quién?): ¡Alucinante!
[5] Algunos lesionados medulares, tras un periodo de adaptación informan de la posibilidad de obtener orgasmos con estimulación no-genital, con los pezones por ejemplo. Pero las cosas no son tan sencillas, como pudiera parecer...
[6] Esto no es del todo cierto, dado que el umbral de estimulación necesario para que se dispare el reflejo "eyaculatorio" es algo menor que el necesario para la "descarga masiva cerebral de oxitocina y dopamina"; es decir, el orgasmo. En algunos lesionados medulares puede haber eyaculaciones reflejas, sin "sensación" de orgasmo; y algunas personas aquejadas de "eyaculación precoz" informan de eyaculaciones insatisfactorias (sin orgasmo o con orgasmo atenuado). Todo esto daría para mucho, pero tal vez exceda los objetivos y contenidos de este texto.

DONDE ACUDIR

CIPAJ, Centro de Información Juvenil.. Casa de los Morlanes. Plaza San Carlos, 4. 50001 Zaragoza. Tel. 976 721 818. cipaj@zaragoza.es