Ayuntamiento de Zaragoza

Paseo Barroco

Paseo Barroco

Otros Monumentos

IGLESIA DE LAS FECETAS Convento de religiosas Carmelitas Descalzas de Santa Teresa que fundó en 1623 el notario Diego Fecet, para acoger a las hijas de cargos publicos y notarios de la ciudad de Zaragoza. Las obras se prolongaron hasta la decada de los 40, construyéndose el templo y el claustro, hoy desaparecido, al abandonar el convento la comunidad.

IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS PANETES El templo barroco se levanta a partir de 1725 sobre el solar de una iglesia anterior que perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén. Destaca la torre octogonal de ladrillo, conocida por su curiosa inclinación, cuya fisonomía recuerda la tradición constructiva del siglo XVI. Sobre la muralla romana, la Zuda o Palacio de los Gobernadores musulmanes de la ciudad, se habilitó el palacio de los reyes. Se utiliza como sala de exposiciones.

IGLESIA DE SAN NICOLÁS DE BARI Su fundación se remonta a la época de la Reconquista. La iglesia actual fue construida a partir de 1691 y sigue la tipología habitual de los templos barrocos de la ciudad. Hoy en día pertenece al convento de las Comendadoras del Santo Sepulcro. San Nicolás es objeto de una gran veneración popular, que lleva hasta su templo todos los lunes a numerosos fieles zaragozanos. En la fachada destaca su portada barroca, con la imagen del titular. El interior, de aspecto barroco, tiene una nave con tres capillas en cada uno de sus lados. El retablo Mayor es obra de los hermanos Albareda, hacia 1940.

IGLESIA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO Esta iglesia presenta una planta similar a la cercana iglesia de Santiago, aunque sus dimensiones son mucho más reducidas, siguiendo las normas dadas por San José de Calasanz, que recomendaba para su orden templos pequeños y modestos. Forma parte del Colegio de las Escuelas Pías, donde el pintor Francisco de Goya aprendió sus primeras letras.

IGLESIA DE LA MANTERÍA Es el único testimonio que conservamos del antiguo convento del Santo Tomás de Villanueva. Todo el interior aparece decorado con un impresionante conjunto de frescos pintados por Claudio Coello, pintor del rey Carlos II. Estas pinturas, que envuelven la arquitectura del edificio dentro de fingidas tramoyas y abiertos celajes, son uno de los conjuntos pictóricos más importantes del reinado de Carlos III. El exterior, de gracioso barroquismo, muestra su ladrillo cara vista. Desde 1883 pertenece al Colegio de las Escolapias.