Conferencia "Estrategias urbanas y económicas de Zaragoza ante la Expo 2008".
Desayuno-Coloquio en la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos Madrid, 8 de abril de 2008
Buenos días:
Muchas gracias al presentador y a todos ustedes por su presencia, tanto a los que se encuentran aquí, en Madrid, como a los que siguen esta sesión desde otras ciudades españolas.
Es un placer poder compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la situación y las expectativas de Zaragoza ante la próxima Exposición Internacional sobre Agua y Desarrollo Sostenible -que se celebrará del 14 de junio al 14 de septiembre de este año-.
Muchas de las presentaciones que hemos venido haciendo en torno a la Expo en los últimos tiempos, dentro y fuera de España, han tenido lugar en foros económicos y empresariales.
No ha sido una casualidad, sino fruto de nuestra voluntad de poner el acento precisamente en el significado económico de la transformación que está experimentando Zaragoza y con la convicción de que son los agentes económicos, los directivos y empresarios, quienes mejor pueden entender el alcance de los objetivos que nos hemos propuesto.
Por ello acepté muy gustosamente la invitación de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos para estar aquí con ustedes. La verdad es que faltan nada más que 67 días para la apertura de la Expo y, como seguramente se imaginarán, tenemos en estos momentos muchas más tareas que tiempo material para atenderlas.
Sin embargo, dirigirme a ustedes hoy no es una cuestión de cortesía -que, en todo caso, cumplo encantado-, sino una magnífica oportunidad, que no podía desaprovechar, para hacerles llegar un mensaje.
Un mensaje que desarrollaré a lo largo de mi intervención, pero que puede resumirse en pocas palabras.
La Zaragoza de 2008 no es sólo la ciudad de la Expo. Es la ciudad que más crece en España. Es la nueva ciudad emergente.
Como dice el título de la conferencia-coloquio, quiero hablarles de las estrategias económicas y de desarrollo urbano que estamos impulsando en Zaragoza con motivo de la Expo 2008. La idea fuerza es que la Expo no es el punto de llegada; es el punto de partida.
No obstante, la Expo es el gran acontecimiento que afrontamos ya de forma inmediata y también en buena medida, es el motor de transformación de la ciudad. De ahí, que parezca razonable empezar por presentarles la propia Exposición. Más eficaz que mis palabras serán las imágenes. Vamos por ello a proyectar un audiovisual que en siete minutos y medio les permitirá hacerse una idea bastante precisa de la Expo Zaragoza 2008.
Obviamente, Expo Zaragoza 2008 será muchas más cosas que las que muestra esta recreación virtual, centrada sobre todo en el marco físico y en los iconos arquitectónicos de la muestra.
Por ejemplo, podríamos analizar la intensa actividad internacional que se desarrollará en torno a los contenidos del agua y el desarrollo sostenible.
O podría contarles que Expo Zaragoza 2008 también será una fiesta. El mayor espectáculo del mundo durante 3 meses, con casi 5.000 espectáculos programados que garantizan diversión para todos hasta las tres de la madrugada.
Pero, junto a estos aspectos que, en lo esencial, todos esperamos encontrar en una Expo o en un evento internacional de este tipo, Expo Zaragoza tiene peculiaridades que hacen de ella un acontecimiento singular:
En medio de un aparente (pero milimétricamente controlado) CAOS, lo cierto es que el proyecto ha ido consiguiendo e incluso superando sus objetivos. Así, en materia de participantes: 104 países, todas las comunidades autónomas españolas, y empresas e instituciones internacionales hasta completar una lista de más de 140 participantes.
Se han superado los objetivos propuestos en cuanto a ingresos por patrocinadores privados -110 millones de euros recaudados- y también en venta anticipada de entradas, pues en este momento ya hemos vendido más de un tercio de los seis millones y medio de entradas que prevemos como objetivo final. Es significativo también el número de periodistas acreditados: hoy superan los CATORCE MIL.
También hemos batido un récord en el mundo de las Expos con relación al número de voluntarios. Desde que se abrió la Oficina del Voluntariado, 35.000 personas han confirmado su disponibilidad para colaborar con Expo 2008. Nueve mil de ellas ya han recibido la formación necesaria para desempeñar su función. ¡Y todo esto en poco más de TRES AÑOS! Pero como Alcalde, lo más trascendente es que Expo Zaragoza 2008 es sólo una pieza de una estrategia urbana, más ambiciosa, de más largo alcance.
La Expo no es el ungüento mágico al que encomendamos nuestras expectativas.
Ha sido el acelerador y el catalizador de un proceso de transformación de calado más profundo de un proyecto muy ligado a la construcción del AVE, y que en estos momentos extiende su impulso hacia metas temporales muchos más dilatadas: El horizonte de este proyecto se sitúa en el 2015-2020.
En términos icónicos, es cierto además, que este año 2008 va a ser el momento clave, el punto de inflexión en la historia de la ciudad. La fecha en la que Zaragoza va a presentar sus cartas credenciales como una ciudad que pretende ser la más competitiva y dinámica, entre las de tamaño mediano del Sur de Europa.
Tres son las líneas maestras que definen el proceso de transformación de Zaragoza:
1. Junto a una sólida base industrial, que Zaragoza ha tenido tradicionalmente y que se vio reforzada en los ochenta con la implantación de General Motors y el desarrollo de una potente industria auxiliar, en los últimos años se ha producido un gran avance en sectores productivos como la logística, el reciclado, el comercio y los servicios avanzados.
Iniciativas que posiblemente ustedes conocerán, como la Plataforma Logística Plaza (hoy ya la más grande de Europa), el Parque Tecnológico del Reciclado, o los tres nuevos parques de ocio y comercio, Puerto Venecia (el mayor en su género en Europa Occidental), Aragonia o Imperial Plaza, son ya realidades en marcha que han ampliado la diversificación productiva de Zaragoza.
En muchos casos, con un ritmo que se vio acelerado tras la obtención de la Expo en diciembre de 2004.
El reforzamiento de la confianza empresarial que aquella decisión produjo queda ilustrado... por el caso de los promotores de Empresarium, un nuevo polígono industrial de 350 hectáreas al este de Zaragoza, que han explicado en alguna ocasión cómo en el mes siguiente a la designación de Zaragoza como sede de la Expo vendieron tanto suelo industrial como en todo el año anterior; de hecho vendieron la totalidad de su primera fase.
Las cifras de inversión pública conjunta entre el Gobierno central, el autonómico y el local han sido espectaculares. La inversión pública directamente ligada al recinto Expo supera los 700 millones de euros, pero el llamado Plan de Acompañamiento alcanza los 1.800 millones de euros, lo que supone una inversión en 3 años superior a los 2.500 millones de euros. Teniendo en cuenta nuestra población (700 mil personas), puede decirse que la inversión pública por habitante es un verdadero récord a nivel europeo.
Estamos hablando de obras como el cierre de los dos cinturones de ronda, el puente del Tercer Milenio sobre el río Ebro, la nueva terminal del aeropuerto, la puesta en servicio de la primera línea de ferrocarril de cercanías, la autovía de Valencia...
Respecto a los 700 millones de euros de inversión pública en el recinto Expo, quiero insistir en que no se trata de una inversión efímera sino de una inversión substancialmente reutilizable. Así, la mayor parte de los pabellones se van a comercializar como un parque empresarial de primerísima calidad y excelentes dotaciones.
De sus 167.000 metros cuadrados, hay vendidos ya un 28 %; para el inicio de la Expo ese porcentaje superará el 42 %; y cuando la Expo cierre sus puertas probablemente la superficie vendida haya alcanzado el 70 % del total.
Además, el resto de edificios singulares tiene ya asignado para después de la Expo un uso específico y su forma explotación. La Torre del Agua y el Pabellón Puente de Zaha Hadid serán gestionados como grandes centros culturales por las dos principales cajas de ahorros aragonesas. El Acuario fluvial se ha construido a través de una concesión a largo plazo que garantiza su continuidad, con una capacidad de atracción de visitantes superior a los 700.000 personas por año.
Otros edificios singulares, como el Pabellón de España, podrían ser utilizados como Escuela Superior de Arquitectura, o como sede del Gobierno de Aragón.
Comprender el calado del proceso que hemos puesto en marcha significa tener en cuenta que por cada euro de inversión pública están comprometidos 3 euros de inversión privada. Más de 7.000 millones de euros...
Como no podía ser menos, lo que está ocurriendo en mi ciudad se refleja en el conjunto de la economía aragonesa.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, Aragón fue, de lejos, la región española con mayor crecimiento en 2007: un 4,5 %, es decir, siete décimas por encima de la media española.
La tasa de paro se ha mantenido estable en cifras muy bajas -la última cifra es del 5,29 % de la población activa en la provincia de Zaragoza- mientras se producía un fuerte incremento de la población ocupada.
La productividad del trabajo en Aragón ha crecido tres veces más que la media española entre los años 2000 y 2006. Zaragoza ha sido entre 2003 y 2006 la ciudad española con mayor crecimiento relativo de población entre las capitales de más de 500.000 habitantes.
Desde que hace 9 años empezamos a soñar la Expo, nunca hemos dejado de pensar en el día DESPUES. Sabíamos que había que tratar de evitar el síndrome post-parto, el síndrome post-Expo, derivado de una brusca caída de las inversiones.
Es cierto que una parte del proceso no depende de las decisiones que adoptemos a escala ciudad, sino que está en función de la situación general de la economía española, europea y mundial.
Desafortunadamente, en los últimos meses el panorama económico general se ha ensombrecido y nos encontramos con un cierto grado de incertidumbre sobre el alcance, la profundidad y la duración de la actual desaceleración o crisis de la economía. Con todo, puedo decirles que no tengo ninguna duda sobre que Zaragoza va a mantener -post Expo- un elevado ritmo de crecimiento e inversión.
Desde luego, el efecto Expo va a mantener con seguridad su impacto positivo a lo largo de todo el año. Un reciente informe de una caja de ahorros situaba a Aragón como la región española donde se mantendrá en 2008 un mayor aumento del consumo privado, con un 3 % de incremento.
Dos son los motivos principales para esa confianza: el primero, el hecho de que haya inversiones privadas en marcha de largo recorrido y sólida implantación, que no dependen del ciclo de inversión pública. La segunda razón es que también contamos con importantes proyectos de inversión pública para seguir trabajando a buen ritmo en los próximos años:
El Proyecto Milla Digital aspira a que Zaragoza pase a ser una ciudad competitiva como sede de empresas de servicios avanzados y nuevas tecnologías.
Este proyecto, dotado de potentes infraestructuras de telecomunicaciones, dispositivos interactivos en el espacio público y potentes equipamientos de apoyo a la creatividad digital y a las empresas tecnológicas, creemos que va a generar una demanda específica y que por tanto va a servir de locomotora de nuevas inversiones en la ciudad. Así lo están empezando a ver algunas publicaciones internacionales.
Al mismo tiempo, y también como un beneficio indirecto de la Expo 2008, Zaragoza va a incrementar su capacidad competitiva como ciudad de ferias y congresos, y como nuevo destino de turismo urbano.
El nuevo Palacio de congresos público, más dos privados (Aragonia Moneo y el World Trade Center), el aumento de la oferta hotelera por encima de las 10.000 camas, la mejora en las comunicaciones y los nuevos atractivos turísticos surgidos en torno a la Expo, van a mejorar nuestro potencial en un campo en el que Zaragoza ya había conseguido posicionarse en los últimos años.
2. Si la primera línea maestra de nuestro proceso de transformación -como he intentado explicarles- es la diversificación productiva y el crecimiento económico, la segunda es la mejora decisiva de las infraestructuras y de los equipamientos públicos y privados y del diseño urbano de Zaragoza.
Aunque sólo tuviéramos en cuenta el espacio formado por el recinto de la Expo, el gran parque que lo rodea, y la Milla Digital -que conecta la zona Expo con la estación del AVE-, estaríamos hablando de una actuación que afecta a más de 250 hectáreas al lado y dentro del casco urbano, a un kilómetro de la Plaza del Pilar. No hay en Europa una operación urbana de esa envergadura.
Si con una visión más amplia, tenemos en cuenta los otros proyectos comerciales y de ocio que están en marcha y las dos grandes actuaciones de construcción de vivienda protegida que estamos haciendo (y que en total suman más de 21.000 VPO), podríamos decir, con precisión matemática, que -en estos momentos- estamos actuando -transformando- el 34% del total del suelo urbano.
Pero si nos atreveríamos a incluir -como en rigor corresponde- las actuaciones en materia logística e industrial las cifras son definitivamente impactantes: estamos transformando un espacio urbano superior al 110% de toda la superficie urbanizada de la Ciudad en 2001. Eso es lo que está ocurriendo en Zaragoza...
Este cambio acelerado conlleva, por supuesto, riesgos y problemas, empezando por las molestias de todo tipo que se causan a los vecinos, a los comerciantes y al tráfico. Existe, además, otro riesgo que es el hecho de provocar una expansión quizá excesiva del suelo urbano, con los consiguientes problemas de transporte, mantenimiento de los servicios públicos, coste de las infraestructuras, etc.
Sería arrogante por mi parte decir que superaremos con éxito todos esos problemas. Vamos a poner en ello todo nuestro empeño. Y lo que sí es cierto es que, conscientemente, hemos elegido tener esa clase de problemas (los derivados del crecimiento).
Actuamos eso sí con la confianza que nos da el hacerlo en una ciudad muy densa y que, por tanto, tiene una gran capacidad de crecimiento sin perder su carácter compacto; y el hacerlo siguiendo un Plan General de Ordenación Urbana que fue aprobado por consenso y que permite mantener este crecimiento dentro de un horizonte de expansión ordenado y sin arbitrariedades.
No quiero dejar de citar un aspecto de esa transformación especialmente sensible para mis vecinos. Me refiero a la recuperación de las riberas del Ebro, y de los otros tres cursos fluviales de la ciudad..., como parques lineales para usos lúdicos, deportivos y recreativos. Lo que llamamos el Plan de Riberas.
De la misma forma que Barcelona se abrió al mar en 1992 con motivo de los Juegos Olímpicos, la Expo 2008 le ha dado a Zaragoza la ocasión de saldar una deuda histórica:
la de hacer que el Ebro dejase de ser el patio trasero de la ciudad para convertirse en su calle Mayor.
Haciendo honor al tema de la Expo (agua y desarrollo sostenible), nos estamos volcando en mimar y dar esplendor urbano a sus tres ríos y al Canal Imperial, creando para uso público varias docenas de kilómetros de parques fluviales.
No quiero agobiarles con demasiados datos sobre esta actuación, pero creo que es suficientemente ilustrativo sobre su alcance decir que con esta operación pasamos a ser la 2ª ciudad de España en número de metros cuadrados verdes por habitante y señalar que actualmente se están construyendo 19 nuevos puentes y pasarelas, y se están reformando tres puentes ya existentes.
El buque insignia de este proceso es, sin duda el Parque Fluvial del Agua Luis Buñuel. Se trata de 120 hectáreas ubicadas en la parte del meandro de Ranillas no ocupada por la Expo 2008 (3 hectáreas más que el Parque del Retiro de Madrid); va a ser el mayor parque de la ciudad, accesible a pie desde muchos barrios, y con un concepto muy novedoso de integración de naturaleza y actividades lúdicas y recreativas, que comprenden desde un "pitch and putt" para practicar el golf, a un spa, un canal de aguas bravas, playas artificiales, canales de navegación, pabellones para ceremonias y grandes banquetes, actividades infantiles, jardín botánico, etc., etc.
En este apartado referido al diseño urbano, no puedo dejar de insistir en el considerable legado de arquitectura e ingeniería contemporánea que la Expo va a dejar a la ciudad y cuyos iconos más significativos serán probablemente ese sorprendente pabellón puente diseñado por Zaha Hadid y que está llamado a ser el nuevo Ponte Vecchio del siglo XXI, el Puente del Tercer Milenio del Ingeniero Arenas, el Pabellón de España, el Pabellón de Aragón, la Pasarela de Manterola, el Palacio de Congresos y el Acuario Fluvial.
3. Nuestra tercera línea maestra o, si prefieren, nuestro tercer objetivo es posicionar a Zaragoza como la ciudad de tamaño medio más dinámica y emergente del Sur de Europa. Es, sin duda, el objetivo más difícil de conseguir. Les explicaré brevemente nuestra estrategia.
En primer lugar, la propia celebración de la Expo es el impacto comunicacional más decisivo para señalar a Zaragoza como capital internacional del agua y del desarrollo sostenible.
Pero para que su efecto no se limite a los 3 meses de duración de la Expo hemos hecho más cosas. Hemos puesto en marcha una Tribuna del Agua que es y será un foro internacional permanente de discusión que reunirá a los principales expertos del mundo en esta materia.
De hecho prevemos que, al término de la Expo se hará pública la llamada Carta de Zaragoza, que será un documento de alcance internacional sobre las buenas prácticas de gestión del agua.
Contamos, además, con la ubicación en Zaragoza de la Oficina de Naciones Unidas para la Década del Agua. Y finalmente vamos a contar con un Instituto Internacional de Investigación sobre Cambio Climático, cuya instalación en Zaragoza el Gobierno español anunció recientemente.
Creemos que hay un nicho de mercado vacío (el de ciudad del agua) y Zaragoza está dispuesta a llenarlo. Así como Kioto es la ciudad del cambio climático Zaragoza aspira a ser la ciudad del agua.
En Zaragoza y en Aragón nos hemos pasado muchos años alabando las virtudes de nuestra posición estratégica, justo en el centro del cuadrante más rico de la Península Ibérica. Pero eso no terminaba de traducirse en valores tangibles.
Estábamos en el centro, sí, pero al mismo tiempo en el estrecho vacío que quedaba entre dos núcleos de atracción tan poderosos como Madrid y Barcelona.
¿Qué ha cambiado? Que ahora Zaragoza ya no está a mitad de camino entre Barcelona y Madrid. Ahora Zaragoza ha pasado a formar parte de la región metropolitana de Barcelona y de la región metropolitana de Madrid. Podemos formar parte, y queremos formar parte de ese doble y poderoso núcleo de atracción.
Es innegable que hay un componente de voluntarismo político en esta visión. Esa, y no otra, es la función de la política con mayúsculas. Sin embargo, creo que es una opción que tiene sólidos fundamentos. Entre ellos citaré los siguientes:
Porque, sí, hoy las cifras avalan sin reparos el discurso.
Ya acabo: el mensaje que yo quiero transmitirles es, desde luego, que Zaragoza va a celebrar una Exposición Internacional sobre el Agua y el Desarrollo Sostenible que va a ser realmente singular y atractiva. Pero que, además, más allá del recinto de la Expo, se van a encontrar una Zaragoza nueva, transformada, moderna, con una gran vitalidad económica y con grandes ambiciones.
Hoy somos la quinta ciudad de España en población y esperamos ser pronto la cuarta. En 2005, según el Anuario de la Caixa, éramos también la quinta en actividad económica. Muy probablemente en este momento seamos ya la cuarta, y aspiramos en el futuro a ser la tercera.
Tenemos suficientes cartas en este momento para apostar por ese objetivo. De todas ellas, la más valiosa es el cambio que se está produciendo en el posicionamiento funcional de Zaragoza en la economía española.
Hoy Zaragoza se ha convertido en muy potente competidor por su oferta de suelo industrial y logístico, hasta el punto de hacer previsible en los próximos años una progresiva deslocalización de empresas desde otras comunidades hacia el área de Zaragoza, según señalaba un reciente informe de la consultora inmobiliaria CB Richard Ellis.
La duplicación entre 2008 y 2010 de la superficie comercial y de ocio le está devolviendo a Zaragoza su carácter histórico de capital suprarregional de servicios en el valle medio del Ebro.
Importantes empresas de servicios avanzados y desarrollos tecnológicos se están estableciendo últimamente en Zaragoza, en un proceso que se verá reforzado con la salida al mercado en los próximos años de más de 400.000 metros cuadrados de oficinas.
Nuestros análisis nos dicen que este estirón que está experimentando Zaragoza no es coyuntural ni se debe sólo a la Expo, aunque desde luego se ha acelerado de forma extraordinaria gracias a ella.
Zaragoza está aumentando de talla.
Está adquiriendo una atractiva dimensión como mercado de consumo.
Y disfruta ya de una accesibilidad envidiable por autopista y tren de alta velocidad. Ya no estamos a mitad de camino entre Madrid y Barcelona, entre Valencia y el País Vasco. Ahora somos parte de esas economías. El nodo de referencia para poder servir a esos mercados.
Pero aún más importante es la voluntad que está moviendo todo este proceso de transformación y crecimiento. Lo más valioso y firme es que Zaragoza tiene claros sus objetivos estratégicos, existe un amplio consenso social en ellos, cuenta con un elevado grado de colaboración entre las distintas administraciones y entre los grandes partidos. Y, esto sí que es definitivo, Zaragoza ha conseguido convencer a los inversores para que se movilicen y apuesten por Zaragoza.
Como todavía nos queda mucho camino por recorrer para llegar a nuestro destino, quiero animarles a todos ustedes y a las empresas a las que representan a que consideren detenidamente las oportunidades que pueden encontrar en Zaragoza.
Es un fenómeno inusual por la escala de su transformación urbana y económica. Pero es real. No lo olviden. Si con todo, no les he convencido, no hay problema. Ya tendrán tiempo para cambiar de criterio y, en cualquier caso, vengan al menos este verano a Zaragoza. Disfrutarán con una Expo que les va a sorprender y se encontrarán con una Zaragoza que los que creían conocerla, probablemente no la van a reconocer. A los más conservadores, les quiero añadir que no se preocupen: que el Pilar, la Seo, la Aljafería y los buenos bares de tapas siguen en el sitio de siempre.
Muchas gracias por su atención.