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Siete proyectos innovadores echan a andar con el programa MIE de Zaragoza Activa y la Universidad de Zaragoza

15/06/2017.

El objetivo de esta iniciativa es retener el talento local y generar oportunidades de empleo desde la sostenibilidad económica y social

Retener el talento de los y las jóvenes para que puedan desarrollar sus capacidades y oportunidades laborales en Zaragoza. Ese es el objetivo del Programa MIE (Mediación - Innovación - Emprendimiento), que han puesto en marcha el Ayuntamiento de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza, con una dotación de 200.000 euros.

La iniciativa está inspirada en actuaciones de participación, emprendimiento social e innovación pública de los países nórdicos y la metodología de Medialab Prado, centro de innovación social del Ayuntamiento de Madrid. Está coordinado por Paola Fatás. Los siete mediadores son contratados durante un año, con treinta horas retribuidas por semana, para desarrollar un proyecto, a la vez que fomentan la colaboración entre la Universidad de Zaragoza y Zaragoza Activa.

Todos los proyectos tienen una perspectiva innovadora, que lleva a cabo su desarrollo en un marco de aprendizaje constante, generación de conocimiento y documentación, compartiendo y abriendo los contenidos del mismo a la comunidad, a través de publicaciones y de diversas actividades como talleres abiertos, eventos o grupos de trabajo.

Dentro del marco de la mediación, cada proyecto trabaja en la creación de una comunidad de Innovación Abierta a toda la ciudadanía, que involucra a diferentes agentes del ecosistema emprendedor e innovador, ayudando a identificar los nuevos problemas, así como proponer, crear y experimentar las soluciones desde un enfoque compartido, abierto y colaborativo.

A la vez que desarrollan sus proyectos, los mediadores buscan transformar la sociedad desde la sostenibilidad económica y social, convirtiéndose en agentes de cambio y emprendedores sociales.

A la convocatoria pública se presentaron 127 candidaturas para optar a los siete contratos de mediadores, y 91 candidaturas para optar a la figura de mediador.

Los siete proyectos han sido presentados hoy a los medios de comunicación por la concejala de Educación e Inclusión, Arantza Gracia, el director de Zaragoza Activa, Raúl Oliván, y los concejales Lola Campos (PSOE) y Carmelo Asensio (CHA), cuyos grupos municipales acordaron con el Gobierno de Zaragoza la inclusión de esta partida en el Presupuesto municipal de 2017. A continuación, los propios beneficiarios del programa han expuesto sus proyectos, que ya están dando sus primeros pasos en los ecosistemas emprendedores de Zaragoza Activa y de la Universidad de Zaragoza.

Proyectos MIE 2017

  • Arquitectura Mutante (Aída Sánchez). El proyecto consiste en repensar el espacio público mediante la creación de elementos de arquitectura efímera por parte de jóvenes arquitectos y diseñadores, tras definir las necesidades a partir de procesos participativos y abiertos. Un espacio colectivo de interés público requiere una arquitectura efímera itinerante, que cree unos espacios en movimiento, transformables y revitalizados, que puedan montarse y desmontarse en función de las necesidades del momento. Tras la definición de las necesidades, se abrirá el proceso de creación a estudiantes, arquitectos emergentes y población interesada en aportar sus propuestas a través de talleres, eventos y encuentros.
  • El Ganchillo Social: Innobarrio (Noelia Bribián). El Ganchillo Social plantea con Innobarrio un proyecto de investigación sobre la puesta en marcha de procesos participativos en los barrios de Zaragoza. El objetivo principal es crear espacios desde los que pensar, diseñar, prototipar y reinventar acciones encaminadas a mejorar nuestros barrios. A través de los talleres de Comunidad Abierta ciudadanía, se plantea un diálogo con representantes políticos, personal de instituciones, organizaciones, Universidad... en el que trabajar de forma horizontal para abordar temas de interés común.
  • La Energía del Bien Común (Óscar Puyal). La mejor manera de responder a la necesidad de gestión de la energía es que los sistemas de control inteligente sean accesibles, económica y tecnológicamente, tanto para el ciudadano como para las organizaciones sociales y empresas. Para ello, se necesita un software libre, que legalmente pueda ser modificado y adaptado a las nuevas necesidades. Se está trabajando con una comunidad de programadores y usuarios en el desarrollo de un sistema de sensores económico, construido sobre software y hardware libre y abierto, para que la eficiencia energética sea accesible a organizaciones y particulares de todos los tamaños.
  • Red de Cuidados (María Añover). Los cuidados son las actividades que se realizan para el mantenimiento de la vida y la salud; son trabajos históricamente invisibilizados, relegados, la mayoría de ellos, al ámbito doméstico y atribuido históricamente a las mujeres. Con este proyecto se busca visibilizar el trabajo de cuidados y pasar a considerarlo como un derecho social, a través de la creación de una red de cuidados, formada por grupos de personas que cuiden y necesiten cuidados, para crear colectivamente un conocimiento significativo sobre los límites y las potencialidades de nuestras formas de cuidar; para visibilizar los procesos que sostienen la vida e imaginar comunidades que gestionen la fragilidad y nuevos servicios de forma común.
  • Urban Open Game / Juegos Abiertos Reunidos (Anna Biedermann). El espacio público resulta muy propicio para el desarrollo de la imaginación, para socializarse, aprender cosas nuevas en un entorno de ocio y dispersión. El proyecto tiene por objetivo definir los usos actuales de los espacios públicos para el juego, con el fin de realizar el mapeo y la conexión entre distintos colectivos que utilizan la ciudad para la actividad de ocio, definir los espacios utilizados y los equipamientos, descubrir y definir la relación entre el uso de los espacios digitales y los espacios públicos físicos; analizar cómo perciben los usuarios el espacio público actual y definir las especificaciones de diseño deseadas; y detectar nuevas necesidades.
  • La dronería (Eric Monroy). En una era eminentemente tecnológica y construccionista, se corre el peligro de olvidar que la tecnología sirve para solucionar problemas. En el campo concreto de los drones, surge la «dronería», un proyecto que se basa en generar un acercamiento de la tecnología de los drones a la sociedad a través de la construcción de los mismos y su utilización en aplicaciones de ciencia ciudadana. El proyecto plantea un mapeo de usos sociales y colaborativos de los drones en todo el mundo, para después pasar a la fabricación, a través de talleres, con publicación abierta de los diseños de las piezas para impresión 3D, así como de su software libre de control. Finalmente, se planteará un proyecto de ciencia ciudadana, en la que los drones ayuden a aportar datos de interés en un área concreta de conocimiento.
  • ROCKETZ (Javier Galán). Es un proyecto de mediación entre los agentes implicados en la difusión de arte actual, con miras a la protección de las fases de producción y promoción artística, que impulse la proyección internacional de los artistas y sus obras. Plantea la realización de un mapeo de recursos locales, así como de artistas de proyección internacional, que permita sentar las bases del proyecto, así como la investigación sobre una metodología de exportación artística que culmine en un prototipo real, como ejemplo de buenas prácticas que puedan ser replicadas en el futuro.