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El agua que consume Zaragoza desde hoy procede íntegramente del Pirineo y se sitúa entre las de mejor calidad de España

01/07/2010. Los vecinos que viven cerca de la potabilizadora notarán la mejora en dos o tres días. Los barrios más alejados tardarán una semana en tenerla en sus grifos

Zaragoza, jueves, 1 de julio de 2010.- Desde hoy, jueves 1 de julio de 2010, Zaragoza se abastece por completo de agua del Pirineo a través del sistema de Yesa-Bardenas. A las 10.00 horas de hoy se han cerrado las compuertas que permitían la llegada de agua del Canal Imperial de Aragón a la potabilizadora para dejar paso a la proveniente del canal de Bardenas, que aporta un caudal de 2m3/ seg, lo que supone el total de consumo de agua de boca de la población de la capital aragonesa.

El pasado 24 de junio, el Alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Rafael Romeo, ya ultimaron los detalles de este nuevo abastecimiento, que es resultado de los acuerdos alcanzados entre el consistorio de la capital aragonesa, la Comunidad General de Regantes del Canal de Bardenas y la Comunidad General de Usuarios del Canal Imperial de Aragón y de AcuaEbro, la sociedad estatal Aguas de la Cuenca del Ebro, SA, responsable de las obras de conexión entre el Canal de Bardenas, Zaragoza y otros municipios del entorno, que además ha fijado las tarifas por este servicio de abastecimiento.

En concreto, la tarifa para Zaragoza se ha fijado en 0,0913 euros /m3 y con ella se hace frente al pago al Canal Imperial en concepto de reserva de agua de 60 hm3 anuales para utilizar en caso de una interrupción del suministro de Yesa; al coste de mantenimiento de las instalaciones por parte de AcuaEbro; y al importe que se abona a la comunidad de Regantes de Bardenas.

No obstante, el agua del Pirineo ya llega a Zaragoza desde junio de 2009, de manera que se mezcla al 50% con el agua que sirve el Canal Imperial de Aragón. Esta situación ya ha supuestos mejoras notables en la calidad del agua que consumen los zaragozanos, ya que se ha rebajado la dureza (por la menor aportación de cal en el agua) y el cloro.

A partir de hoy, el agua de abastecimiento procede de Yesa, aunque a los grifos de las casas aún tardará en aparecer sin mezcla. Los inmuebles más cercanos a la potabilizadora recibirán agua del Pirineo, sin mezcla con la del canal, en 2 ó 3 días, mientras que los vecinos de los barrios más alejados, como Casetas o Peñaflor tendrán que esperar una semana.

Calidad excelente

A partir de ahora los zaragozanos y los vecinos del entorno podrán disfrutar de un agua que los técnicos califican de "excelente" y que se encuentra entre las mejores de España. Esta nueva condición viene dada, fundamentalmente, por la reducción de las sales disueltas en el agua (el cauce del Ebro recorre desde la cabecera hasta Zaragoza mucha distancia, que favorece la disolución de las sales en el agua, por otra parte, muy abundantes en el terreno) sobre todo sulfatos, cloruros y sodio, que desaparecen en un 90% respecto al agua del Canal Imperial, y de sales de calcio y magnesio, cuyo porcentaje se recorta en un 60%.

Los técnicos aseguran que para lograr un producto de calidad es conveniente disponer de un agua lo más natural posible y de un tratamiento ligero. Zaragoza ha apostado por esta línea y desde mañana cuenta con agua de gran calidad. De hecho, la tradicional dureza del agua zaragozana, que se mide en grados franceses y alcanza la escala de 35, se quedará reducida a 15 grados, pasando a ser de una dureza media.

Estas características repercuten directamente en la mejora del sabor del agua, que sin embargo deberá conservar la presencia de cloro, aunque en menor escala, porque está obligado por la normativa vigente, ya que es la garantía de que no hay ningún microorganismo patógeno en el agua. Además, la nueva calidad del agua supondrá también un ahorro para los ciudadanos, ya que se alargará la vida de los electrodomésticos (por la escasez de cal) y por la necesidad de emplear menos detergentes a la hora de usar las lavadoras y los lavavajillas.

No obstante, el incremento de la presencia de agua de calidad en la potabilizadora de Casablanca se ha ido haciendo de manera progresiva para poder ajustar poco a poco el funcionamiento de la planta en lo que hace referencia a los reactivos que necesita la nueva agua y al comportamiento de los sistemas de decantación.

Se trata de un proceso de control habitual para los técnicos de la potabilizadora, ya que independientemente del origen del agua, el control sobre sus cualidades y características es constante.

Las infraestructuras

Para poder recibir el agua de abastecimiento íntegramente del Pirineo, AcuaEbro, la sociedad estatal que depende del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, ha debido concluir las obras de conducción entre la acequia de Sora (cerca de Castejón de Valdejasa) y el embalse de La Loteta, y la conexión desde La Loteta a Zaragoza, que incluye los depósitos de agua en Casablanca, además de los ramales que darán suministro a 50 municipios del entorno.

La tubería principal que une la acequia de Sora y el embalse de La Loteta y el embalse con el depósito de Casablanca tiene un recorrido total de 73 kilómetros e incluye tres depósitos intermedios: Sora (202.000 m3); Fuempudia (200.000 m3) y Casablanca (180.000 m3).

Historia

La necesidad de contar con un nuevo sistema de abastecimiento con agua de calidad es consecuencia de la progresiva dificultad para obtener un agua potable de buena calidad a partir de las fuentes disponibles en Zaragoza: Canal Imperial y río Ebro. Un aspecto que ha incidido en gran medida es el progresivo endurecimiento de la normativa vigente sobre calidad de las aguas de consumo.

Esta necesidad condujo en el año 1998 a la firma de un Convenio entre Ayuntamiento de Zaragoza, Confederación Hidrográfica del Ebro y Gobierno de Aragón para redactar un proyecto de nuevo abastecimiento a Zaragoza y su entorno. Tras un completo análisis de alternativas se optó por las aguas del río Aragón reguladas en el embalse de Yesa y acercadas a la ciudad por el Canal de Bardenas y la Acequia de la Sora. Igualmente se contempló la utilización del embalse de la Loteta, cuya construcción había comenzado por aquellas fechas, como sistema de almacenamiento intermedio. La necesidad de contar con el embalse de la Loteta radica en que en determinadas épocas del año el Canal de Bardenas y la Acequia de la Sora no se encuentran en servicio por realizarse trabajos de limpieza y mantenimiento, por lo que durante esos periodos, para mantener el suministro a Zaragoza, debe recurrirse al agua almacenada en el embalse de la Loteta.

La ejecución de las obras fue encomendada a la Sociedad Estatal Aguas de la Cuenca del Ebro (Acesa - AcuaEbro) y ha contado con una subvención parcial (50%) con cargo al Fondo de Cohesión de la Unión Europea.

Además, y de manera intermitente, ya se ha contado con agua del nuevo sistema (del orden de 3 Hm3 entre los años 2007 y 2008) enviada directamente desde la acequia de la Sora sin pasar por el embalse de la Loteta.