Parques y Jardines

Plan Director del Parque Grande Jose Antonio Labordeta >> Modelo

El modelo que se propone para el Parque Grande José Antonio Labordeta tiene en cuenta su pasado histórico pero, sobre todo, su proyección futura, realzando su papel y su calidad

El nuevo parque debe recoger la estima que los ciudadanos sienten por él como escenario activo de vivencias colectivas, pero también de las más personales e íntimas. Este vínculo sentimental es el que debe guiar las actuaciones que se propongan en el parque. El parque debe ser un entorno amable para todos, familiar para los zaragozanos de siempre y atractivo para los nuevos ciudadanos y visitantes. Un lugar capaz de transmitir y donde experimentar emociones y en el que la prioridad sea el paseo tranquilo y la contemplación. Las dimensiones del parque juegan a favor, puesto que su gran extensión permite la convivencia de usos muy variados sin que éstos pierdan su esencia. El nuevo parque, más protegido y renovado, debe acoger tanto a paseantes solitarios como a jóvenes practicando skate, a parejas tumbadas en el césped como a lectores en el Cupresal y también a padres enseñando a sus hijos a ir en bicicleta por la avenida de los Bearneses y a abuelos llevando a pasear a los nietos.

El parque debe ser también un compromiso con la sostenibilidad del planeta y velar por no derrochar recursos como el agua, la energía o el suelo, reutilizar los restos vegetales para generar compost y devolverlo de nuevo al ciclo orgánico y también actuar de manera responsable en el control de plagas y enfermedades.

En definitiva, este modelo de parque es el que debe guiar todas las propuestas de este Plan Director de manera que su puesta en práctica global asegure la puesta al día y proyección futura del Parque Grande José Antonio Labordeta de Zaragoza.