Modularidad
Asegurando que cada parte de la infraestructura puede crearse, manipularse, perfeccionarse, actualizarse y suministrarse individualmente, el concepto de IDE proporciona robustez, funcionalidad y eficiencia. Su aproximación, basada en estándares abiertos, separa el "por qué" de una funcionalidad requerida del "cómo". Las implementaciones basadas en estándares garantizan que cada componente es el más productivo para cada circunstancia particular. Además, una aproximación basada en componentes puede incorporar tecnologías emergentes y servicios "on-line"; hecho que no compromete la capacidad del sistema de forma global para enfrentarse (a menudo sin previsión) a las necesidades futuras.
Estándares abiertos
Una infraestructura aplicable en cualquier parte requiere estándares estables y de interoperabilidad verdaderamente abierta, una divulgación y una disponibilidad para su examen adecuadas y la adopción por desarrolladores de sistemas bajo licencia gratuita. Aunque existen sistemas distribuidos propietarios; la mayor parte de los proveedores de software permiten utilizar interfaces para las IDEs, normalmente, sin ningún tipo de coste adicional. Por otra parte, cabe tener presente que ni los estándares abiertos tienen por qué implementarse mediante código abierto, ni ambos términos, estándar abierto y código abierto, significan lo mismo; a pesar de que tanto las tecnologías de código abierto como las propietarias utilizan estándares abiertos.
Servicios de acceso
El uso de estándares abiertos para implementar un determinado servicio no implica necesariamente que este esté disponible gratuitamente. De hecho, los servicios de acceso a la información, por ejemplo el que establece el pago de una tarifa por cada servicio, pueden implementarse por encima de una IDE sin que las prestaciones fundamentales de la infraestructura subyacente se vean alteradas. El consorcio OpenGis está considerando propuestas que apoyan el "G-Commercio", contemplando distintas circunstancias: proveedores de beneficio comercial, contabilidad de recuperación de costes; contabilidad de uso, etc.
Seguridad y control
En una IDE se accede a los datos a través de interfaces implementadas mediante estándares cuyo esquema de funcionamiento es el de una pasarela. Un cliente, para obtener los datos, debe atravesar la pasarela. Esta especifica claramente los datos que se le pueden proporcionar al cliente y las operaciones sobre estos que puede solicitar; en este caso, para realizar un acceso a los datos de forma segura, basta con utilizar cualquiera de las técnicas disponibles en la industria.
Otro esquema diferente es el que siguen los SIG propietarios desarrollados para proporcionar un servicio a través de la Web que tiene que satisfacer demandas de los clientes desconocidas a priori (relacionadas con el acceso a los datos y con las operaciones sobre estos). Este hecho introduce dos problemas: en primer lugar, exponer una interfaz de un SIG a través de Internet presenta un riesgo de seguridad elemental. En segundo lugar, las políticas sobre el uso y, a menudo, sobre los datos deben realizarse en el nivel de aplicación, lo que es mucho más complejo.
Las soluciones que facilitan las tareas de desarrollo para evitar accesos no autorizados a los datos pasan por establecer un conjunto uniforme de políticas entre varias aplicaciones; y no una sola.
Una IDE permite especificar "productos de información" que se definen teniendo en cuenta lo factible de las políticas del mundo real que pueden aplicarse. Por ejemplo, la conveniencia del objetivo puede expresarse mediante la limitación de la escala del mapa en el que los datos pueden visualizarse; del mismo modo, la presencia de características puede indicarse degradando la precisión con la que se guarda; currency y los símbolos pueden controlarse. Los estándares abiertos proveen un instrumento para diseñar políticas a través de puntos únicos de acceso.