Definición de metadato
A menudo se escucha la frase "la información es poder"; pero con la cantidad creciente de datos que emergen y que se almacenan (habitualmente mal organizados) existe una necesidad real de documentarlos para un uso futuro - con el objetivo de que su accesibilidad sea la máxima posible para todo el mundo -. Los datos y el contexto para su utilización (documentación, metadatos) conforman lo que se denomina información. Cabe notar que los datos sin contexto no son tan valiosos como los datos documentados. Existen beneficios significativos para llevar a cabo esta gestión de los datos:
Una serie de estudios ha demostrado que; aunque el valor de los datos geoespaciales está reconocido tanto por el gobierno como por la sociedad en general, el desconocimiento de la existencia de los datos, la información mal documentada sobre los conjuntos de datos y las inconsistencias existentes entre estos reducen considerablemente la utilización real de los datos geoespaciales. Una vez creados, estos pueden utilizarse por múltiples sistemas de información con propósitos diferentes. Dada su naturaleza dinámica, en un entorno de redes de interconexión, los metadatos son, por lo tanto, un requisito esencial para localizar y evaluar los datos que están disponibles. Pueden ayudar a encontrar y a utilizar información geoespacial a cualquier ciudadano interesado, al urbanista, al estudiante de postgrado en geografía o incluso al gestor forestal; pero también benefician al creador de los datos manteniendo su valor y asegurando su uso continuo a lo largo de los años. Hace más de treinta años que el hombre pisó la Luna y los datos que se recogieron entonces están siendo utilizados en la actualidad. Es, por lo tanto, razonable asumir que los datos geoespaciales actuales podrán ser utilizados hasta el año 2020 o incluso más allá; permitirán estudiar el cambio climático, los ecosistemas y otros procesos naturales. Los estándares de metadatos incrementarán el valor de cada dato gracias a que facilitan su compartición a través del tiempo y del espacio. Así, cuando un directivo inicie un nuevo proyecto, podrá pagar dividendos en el futuro invirtiendo una pequeña cantidad de tiempo y de recursos al principio.
Estándares de metadatos
Idealmente, las estructuras y definiciones de metadatos deberían estar basadas en un estándar. Uno de los beneficios de los estándares es que han sido desarrollados mediante un proceso de dictamen con otros "expertos" y proporciona una base desde la que pueden desarrollarse perfiles tanto de ámbito nacional como relacionados con algunas disciplinas. A medida que los estándares vayan adoptándose por la mayor parte de la comunidad, las aplicaciones se desarrollarán para ayudar a implementarlos. Es recomendable que tanto el contenido como el estilo de los metadatos sean coherentes. De esta forma, se asegura que los usuarios pueden realizar comparaciones rápidamente y que además los datos de diferentes fuentes son idóneos.
Así, por ejemplo, cuando se comparan metadatos sobre propiedades o residuos peligrosos debería existir una indicación de las fechas a las que se refiere la información o al comparar metadatos de diferentes fuentes se deberían mostrar las escalas relevantes. Sin estandarización, las comparaciones significativas son más difíciles de obtener sin haber estudiado en profundidad los estilos de gestión de los metadatos que intervienen. Del mismo modo recomendable es la previsibilidad a la hora de buscar la conformidad con los estándares. Sin embargo el problema ha sido que existen varios "estándares" en uso y en desarrollo. Los estándares de metadatos que elaboran exhaustivamente la definición de todos los aspectos de varios tipos de datos geoespaciales están todavía siendo desarrollados por varios organismos. Mientras tanto, existen perfiles de esos estándares que sirven como modelos de referencia y pueden ser adoptados a escala internacional.