
Toda inversión que se realiza en Educación y en Cultura termina por ser la más rentable, socialmente hablando, aunque obviamente sea a medio y largo plazo. Es por ello que los Ayuntamientos debemos tener esta visión generosa y debemos comprometernos con aquellas propuestas y programas que incentiven la creatividad, la formación en valores y el desarrollo de las actitudes que nos hacen ser ciudadanos participativos y solidarios.
Por otra parte, la gran transformación de Zaragoza ha hecho que nuestro reto como ciudad sea mayor y, por tanto, queremos que todos los zaragozanos, en especial los más jóvenes, sean los mayores valedores de nuestro rico patrimonio, de nuestra historia y de nuestros logros como ciudad abierta y acogedora.
En consonancia con todo lo anterior y bajo el paradigma de Zaragoza como Ciudad Educadora presentamos aquí un abanico de posibilidades de aprendizaje y conocimiento, que todas y cada una de las 43 acciones, 10 de ellas nuevas, generan: nuestras Escuelas y Conservatorios potencian el aprendizaje de la música, la danza y el teatro; nuestras rutas por calles y plazas ponen en valor nuestra ciudad presente; y nuestro entorno natural y social aumenta el orgullo de nuestros niños y jóvenes por la Zaragoza del siglo XXI.
Invito a todos los profesionales de la Educación y a los Centros Educativos a participar en las propuestas que hemos programado, con el convencimiento de que sus alumnos podrán sentir de cerca su ciudad y convertir así el aprendizaje en una actividad lúdica y creativa.