Cultura

Mujer de bronce: Hera

Autor/es
PÉREZ DE ALBÉNIZ NAVARRO, Carlos(Escultor y pintor)
Emplazamiento
la Plaza de las Eras, aledaña a la calle Manuela Sancho.
Periodo
[1976-2000] Último cuarto del siglo XX
Colaboradores
La estructura sobre la que Hera se asienta fue ideada por los arquitectos del proyecto de remodelación de la Plaza de las Eras Luis Félix Arranz y Sirio Sierra. La fundición, encargada a la empresa Villaguz, en Villanueva de Gallego (Zaragoza).
Materiales
Bronce patinado la escultura, hierro, cristal y falsa piedra el pedestal
Dimensiones
Altura aproximada de 2 metros desde la cabeza a los pies en posición sentada (erguida, mediría aproximadamente 2,70 metros). Base de la escultura: estructura en ladrillo, de 6 metros de altura, en forma tronco-piramidal, con las aristas cubiertas en perfil de hierro; remate superior con cuatro marcos de hierro cubiertos con cristales ―excepto el marco frontal― que es diáfano, y rematado en la base con un asiento circular. Anchura máxima en la base: 1,50x1,50 metros aproximadamente y 1x1 metro en el remate superior sobre el que se asienta la escultura.
Cronología
1991
Promotor
Ayuntamiento de Zaragoza
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza
Biografía del Representado
Hera, hija de Rea y del Titán Crono y, por consiguiente, hermana de Hestia, Deméter, Hades, Posidón y Zeus. Devorada por su padre Crono y liberada después, se convirtió en reina de los Olímpicos cuando Zeus hizo de ella su esposa. De esta unión nacieron Hebe, Ares, Ilitia, Éride, Hefesto y el célebre Heracles. Las infidelidades de su esposo Zeus fueron determinantes en la formación de su impertinente carácter y la colocan en el desairado papel de esposa vengativa que persigue incansablemente a sus rivales. Su derrota ante Afrodita en el famoso juicio de Paris, determina su decisión de apoyar a los griegos en la Guerra de Troya. Dejó ciego a Tiresias, enloqueció a Atamante y castigó a Eco. Son sus atributos el cuclillo (forma animal que Zeus adoptó para seducirla), la granada, el lirio y el pavo real.  
Crónica
El 10 de agosto de 1990, los arquitectos Luis Félix Arranz y Siro Sierra, del Estudio de Arquitectura Urbana (EAU), manifiestan por escrito que sea el escultor Carlos Pérez de Albéniz el encargado de ejecutar la obra escultórica incluida en el proyecto urbanístico "Plaza de las Eras". Su interés lo fundamentan en "la decisiva participación de Pérez de Albéniz en la concepción del proyecto, al que en su momento aportó ilusión y valiosas ideas": dicho proyecto del estudio de arquitectos se había presentado a concurso bajo el lema "Agustín sabe cómo se llama ella, CREUSA". El 27 de noviembre de 1990, la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento aprobó el proyecto técnico relativo a las obras de: "Escultura Plaza de las Eras" y adjudicó a Carlos Pérez de Albéniz y a Villaguz, S.A., respectivamente, la ejecución artística y la fundición por un importe total de 4,600.000 pesetas. Con fecha 27 de agosto de 1990, Pérez de Albéniz había entregado por escrito el diseño de su obra, fundamentado teórica y técnicamente y proponiendo a Villaguz, S.A. como empresa encargada de la fundición porque "esta empresa es

aragonesa y por su proximidad con Zaragoza abarata y acomoda el traslado de la obra." De la misma fecha es el presupuesto de fundición que Villaguz, S.A. elabora, y en él se compromete a la entrega de la obra en un plazo máximo de dos meses a partir de su recepción.

Comentarios

La escultura, ortodoxamente figurativa, representa a una mujer joven desnuda sentada el borde de una atalaya y con sus manos apoyadas sin esfuerzo en superficie; su cabeza está tocada con un cabello corto hiperbólicamente ondulado, que evoca la silueta de una corona de laurel (una referencia clásica que estaría muy a tono con el tema, y con la admiración del autor por escultores clasicistas como Bourdelle o Apel.les Fenosa). De proporciones armónicas, el torso, los brazos y el cuello sugieren, sin embargo, una constitución anatómica robusta que acaso desdice la que hubiera sido más apropiada estilización femenina. Desde su posición dominante, la mujer mira hacia abajo, pero no lo hace de manera decidida; su mirada es panorámica. El gesto (con un esbozo de sonrisa en sus labios que no llega a ser franco) revela más un estado de reflexión acerca de lo observado que una atención objetiva sobre lo que observa; dicho de otro modo: no parece ver lo que mira. Su postura muestra cierta rigidez ligerísimamente atenuada por la advertencia de un gesto "vivo" en el leve alzamiento de su pie derecho a modo de movimiento inconsciente que le concede un rasgo más humano. 

Ahora bien, si nos atenemos a la determinación del nombre que da título a la obra ―Hera― y no nos acogemos a la hipotética intencionalidad que el autor quiso verter sobre la homofonía (que no homografía) de [Plaza de las] Eras = Hera, la escultura no presenta ninguno de los rasgos que la referencia mitológica explicita para la esposa de Zeus: ni su gesto ni su actitud ni sus atributos. Hera se caracteriza por su índole colérica, conspiradora, vengativa o, cuando menos, escéptica. Por otra parte, todos y cada uno de los dioses olímpicos se presentan con el o los atributos que convergen en la definición de su idiosincrasia mitológica. Los de Hera son el cuclillo, el pavo real, el lirio y la granada. La Hera de Pérez de Albéniz carece de todos ellos y, en consecuencia, indefine por completo el motivo referencial que la haría reconocible en su contexto nominal, pero también en el histórico e incluso en el literario.

Autor de la Ficha
Manuel MARTÍNEZ FOREGA
Bibliografía
  • ABAD ROMÉU, C. et al, Inventario de Bienes Histórico - Artísticos del Ayuntamiento, Zaragoza, 1995,  p. 469.
  • CASTRO, Antón: "Entrevista a Carlos Pérez de Albéniz", Zaragoza, Heraldo de Aragón 1 de mayo 2005.
  • FALCÓN MARTÍNEZ, Constantino, FERNÁNDEZ-GALIANO, Emilio y LÓPEZ MELERO, Raquel (1980): Diccionario de la mitología clásica, 1, Madrid, Alianza editorial.
  • OVIDIO: Metamorfosis, Madrid, Alianza Editorial (trad. de Antonio Ramírez de Vergue, 1995.
  • VALTECSA: Inventario de los monumentos en la vía pública, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 2000 (nº 38 del inventario).
Clave Iconografía
Mujeres
Clave Materiales
Hormigón, Metal
Clave Temática
Religiones y Mitos