Cultura

Sonic Forest (Bosque sonoro)

Autor/es
JANNEY, Christopher(Músico, artista multimedia)
Emplazamiento
Instalada en el recinto Expo, junto al río Ebro, frente al Pabellón de España. Según la idea del artista, una vez concluida la Expo 2008 debería instalarse en una plaza monumental, rodeada de edificios históricos.
Periodo
[2001-] Siglo XXI
Materiales
Aluminio, madera , células fotoeléctricas, altavoces de audio y fotosensores
Dimensiones
21 columnas de aproximadamente 2,5 m de altura y 20 cm de diámetro, realizadas en aluminio sobre base también de aluminio en una madera suramericana, con cuatro células fotoeléctricas, altavoces de audio y fotosensores en su interior.
Cronología
Idea original de 1991, instalada en Zaragoza em 2008
Promotor
Encargada por Expoagua Zaragoza 2008 con la colaboración y financiación del Ministerio de Cultura dentro de los Planes y Programas de fomento de la creatividad artística con cargo al 1% cultural.
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza
Crónica
Sonic Forest nació en 1991 cuando el artista recibió el encargo del National Endownment for the Arts para desarrollar un proyecto artístico que pudiera cubrir extensiones, inundar grandes plazas, etc. Pero él supo adaptarlo a una escala humana: sólo tiene sentido en la medida en que hay usuarios para que funcione, por lo cual es necesario ubicarlo en plazas muy transitadas o en el corazón de algún festival o evento multitudinario. Su primera instalación temporal se realizó en Pittsburgh (Pennsylvania) en ocasión del Three Rivers Festival; luego ha funcionado en el Lincoln Center de New York; en el Bonnaroo Music and Arts Festival de Tennessee; en el Festival de Música de Glastonbury en Inglaterra, en la Piazza di Spagna de Roma, etc.
Comentarios

Mucho ha pasado desde que en "The Cooker", Jake Tilson simulase y estimulase mapas mentales en Internet. Esto que hoy nos parece  obvio, ha sido un severo continuum desde 1994 hasta el 2008, donde  artistas como Christopher Janney implantan sus obras más significativas (a juicio del NYT los Sonic Forest lo son) allí donde se les permita, para después dirigirlo via internet, en un símil del  tercer sujeto físico e hiperextendido. El visitante del Sonic Forest de Zaragoza, lejos de ser un mero partícipe, ha de inferir e interferir en esa conexión, matizarla y sobre todas las cosas,  exigirla. Me consta que nada haría más feliz al artista que el ciudadano debatiese sobre la pieza, aprendiese a tocarla como quien acude a un coro de la agrupación del barrio o alquila un garaje para tocar la guitarra o la batería a toda mecha.

No por nada, los "árboles sónicos" tienen su parte sensible a la altura de las manos de un niño, ya que son los infantes quienes arrastran a los adultos hacia una experiencia sonora que entreteje fragmentos de Jazz con sonidos de la jungla, el canto de una ballena con el crujir de unas ramas, o el hielo que se desprende de un iceberg con pompas de jabón al estallar

. Un secreto: las células que esconden los árboles se vuelven locas de contentas cuanto más rápido es el intervalo que hay al pasar nuestras manos, por delante, una y otra vez. El resultado es un instrumento musical urbano, participativo y de gran utilidad ciudadana.

 A todas luces (y sonidos), el Sonic Forest de Zaragoza es una superación de los ya existentes en Nueva York o Manchester y, ¿por qué no?, cabe considerarlo como el primero de los instrumentos de  una futura orquesta digital de la Zaragoza del Siglo XXI.
Autor de la Ficha
Ana María REVILLA (crónica) y Francisco Javier GALÁN (comentario)
Bibliografía
PELLICER, Francisco & GALÁN, Francisco Javier & REVILLA, Ana et al.: Intervenciones artísticas Exposición Internacional Zaragoza 2008. Zaragoza, Sociedad Estatal Expoagua Zaragoza 2008 S.A., 2008, pp. 54-63.
Clave Iconografía
Objetos
Clave Materiales
Luz, Madera, Metal, Resinas